Inseguridad

Asesinaron a un policía para robarle la bicicleta y mochila

En el Cerro, una mujer mató a su esposo apuñalándolo en el corazón.

La cuadra del barrio Pérez Castellano en donde fue asesinado ayer un policía. Foto: F. Ponzetto
La cuadra del barrio Pérez Castellano en donde fue asesinado ayer un policía. Foto: F. Ponzetto

Un funcionario policial fue asesinado en la tarde de ayer en el barrio Pérez Castellano y un hombre recibió una puñalada fatal en el tórax, en Barrio Cotravi, cerca La Paloma, durante la noche del domingo.

Uno murió en medio de una rapiña y el otro durante un incidente de violencia doméstica.

Músico de la Banda de la Policía, John Patrick Fontes (de 39 años) era fanático del deporte. Hacía atletismo, paleta de mano, canotaje y ciclismo.

Sobre la hora 14:00 salió a andar en bicicleta. Cerca de las 17:00 estaba en la calle Bruselas, casi Serrato, volviendo a su casa. Allí fue interceptado por dos hombres que venían en una moto de alta cilindrada. Le llevaron una mochila y la bicicleta. No se resistió pero igual le dispararon a quemarropa.

Tras el ataque, los delincuentes huyeron a toda velocidad hacia la calle Robinson. El agente policial se sintió herido y salió caminando rumbo a la calle Robinson. Dobló y cuando estaba en la mitad de la cuadra, casi enfrente a su casa, se desplomó. Un vecino que dijo tener conocimientos de enfermería y estaba en la vereda, fue el primero en auxiliarlo.

"Creí que se había caído por el calor o que tenía un ataque de epilepsia. Le tomé el pulso y no sentí nada. De pronto comenzó a salir sangre desde abajo de una axila. Después llegó el patrullero", dijo el vecino a El País.

Cuando recibió asistencia todavía tenía puestos los auriculares que usaba cuando hacía deportes. Llevaba ropa para esa actividad y estaba desarmado, según afirmaron fuentes de la investigación.

Los dos primeros efectivos policiales que llegaron al lugar procedieron a su traslado hacia el Hospital Policial en su patrullero. A pesar de los esfuerzos del personal médico, el funcionario policial dejó de existir.

En un primer momento se creyó que le habían dado una puñalada ya que no se escuchó un tiro. "Sentí un ruido como si fuera un caño de escape. Me asomé a la puerta y pude ver al muchacho caminando con dificultades, pensé que no sería algo grave. Después me enteré que había fallecido", contó a El País un comerciante que trabaja a pocos metros del lugar en donde ocurrió el asalto fatal.

Los otros vecinos de la cuadra aseguran que no vieron nada pero no les sorprende. "Acá lastiman a alguien todas las tardes, esto es un peligro. De día hay que andar con cuidado y de noche no se puede salir", afirmó un vecino que hace varias décadas vive en la zona. El policía asesinado hacía un año que vivía en el barrio, sus vecinos sabían que era músico y que tocaba el saxofón en la banda policial. "Era muy simpático y correcto, no se metía con nadie", aseguró una mujer.

La investigación del homicidio del policía está a cargo de los investigadores especializados de Zona II.

Por el momento, hay pocos indicios para comenzar a desarrollar una investigación sobre el hecho.

Un equipo de Policía Científica trabajó en el lugar de los hechos y pudo hacerse de algunas filmaciones de cámaras de seguridad. Allí se logra ver cómo le llevan los efectos pero no se observa el momento en que le disparan.

Dirigentes del Sindicato Policial se ocuparon de la situación de la familia del efectivo, en particular de sus padres, se pudo saber.

El crimen de Fontes es el primero contra un funcionario policial en lo que va del año. Durante el año 2018 fallecieron cinco policías, víctimas de la violencia extrema. Durante ese año se registró el mayor número de homicidios desde que hay registros en Uruguay: 382, según datos de la Fundación Propuestas (Fundapro).

A puñaladas.

En la noche del domingo, la Policía fue alertada por una persona herida en una vivienda de la calle 9 de Abril y calle F, en Barrio Cotravi, cerca de La Paloma, en el Cerro de Montevideo.

Desde esa vivienda fue rápidamente trasladado en un vehículo particular —en el que también viajó su pareja agresora— hacia el centro de salud Oscar Espel. El hombre de 51 años tenía una herida de arma blanca a la altura del corazón y a los pocos minutos murió.

Cuando la Policía llegó a la casa, encontró un cuchillo (tipo serrucho) sobre la mesa, con rastros de sangre.

Los investigadores manejan como hipótesis que el caso se produjo por una fuerte discusión entre la pareja, aunque habrá que esperar el resultado de las pericias para poder avanzar en el caso.

El único testigo del hecho es un joven de 14 años de edad, hijo de la pareja. Por orden de la Fiscalía la pareja del hombre, una mujer de 47 años, fue detenida.

Se sabe que el cuchillo utilizado como arma homicida es de uso doméstico y que la pareja venía teniendo dificultades de convivencia desde hace algún tiempo. Los investigadores de la Zona IV manejan el dato de que la pareja tenía antecedentes por violencia doméstica y que los dos consumían estupefacientes. El caso está en manos del fiscal Enrique Rodríguez y se espera que hoy sea resuelto en tribunales.

"Esto es tierra de nadie"

El barrio Pérez Castellano tiene viviendas de distinto tipo. Hay de dos plantas, bajas, con jardín o con portones altos. Todas tienen rejas. Los vecinos sienten miedo por las continuas incursiones de grupos o individuos que hacen estragos en el barrio. A la mayoría les robaron o los rapiñaron. Las principales víctimas son las personas mayores. Ninguno de los consultados se vio sorprendido por el homicidio del policía. "Aquí se sienten disparos todas las noches, raro es cuando no pasa nada", dijo un vecino. No hay mayor diferencia en el día o la noche. "En la tarde, esto es tierra de nadie, todos los días escuchamos a una viejita pidiendo auxilio, a un abuelo llamando a la Policía. Por la noche, nadie se anima a salir", aseguró un comerciante mientras cerraba la reja de la puerta de su negocio.

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