El policía de 33 años que se desempeñaba en la Seccional 7ª de Montevideo y que dijo haber sido secuestrado, robado y torturado fue procesado sin prisión por simulación de delito.
El policía había dicho que sobre las cinco de la madrugada, cuando se dirigía a hacer un servicio 222, tres hombres que se desplazaban en un auto lo atacaron, lo encapucharon, lo tuvieron varias horas retenido en una finca y le robaron el uniforme y el arma de reglamento.
Cuando fue indagado por los policías de Delitos Complejos cayó en contradicciones y terminó aceptando que había inventado la historia para justificar por qué había aparecido desnudo cerca de la refinería de Ancap en La Teja. En un principio no se descartó que se tratara de una venganza de delincuentes por algún procedimiento realizado, pero no había nada de eso.
Al parecer el hombre inventó la historia para evitar tener problemas familiares.