LEONEL GARCIA
Unas 700 mil esterilizaciones de perros en cinco años. Un descenso en la población canina entre un 30 y 35% en un lustro. Una mejor calidad de vida para estos animales y sus propietarios. Estos son algunos de las metas y el objetivo final diseñado por una comisión integrada por organismos oficiales y no gubernamentales que este año elaboró un anteproyecto para la erradicación de perros callejeros.
Este anteproyecto fue elaborado conjuntamente por delegados de la Facultad de Veterinaria, la Comisión Nacional de Prevención de Rabia, el Plantel de Perros del Ministerio del Interior, la Asociación Nacional de Protección Animal (ANPA), la Ong S.O.S. Canino y la Escuela de Caninoterapia. Esta comisión se denominó Comité de Control Etico de Animales de Compañía Callejeros (Cceacc) y fue creada luego de una visita al país de la Sociedad Mundial para la Protección de Animales (WSPA en inglés) en julio del año pasado.
Las medidas estipuladas por el Cceacc en el anteproyecto son las siguientes: obtener un marco legal general en materia animal, educación y legislación en tenencia responsable de mascotas, y campañas de esterilización, adopción, registro e identificación de los canes. El costo de estas medidas, en cinco años, están estimadas en 6.713.750 dólares.
Pese a que la redacción del anteproyecto terminó en mayo pasado, todavía no ha sido aprobada por las direcciones de los organismos oficiales participantes en el comité. Luego de ello, debería entrar en la órbita legislativa. "La burocracia es brava", dijo a El País Ricardo Púrpura, presidente de ANPA. "Nosotros ya lo hemos comunicado a varios legisladores y juntas departamentales. Pero, siendo honestos, debido a la campaña electoral no nos han prestado demasiada atención".
"Esto no es la perrera", se apresura a puntualizar Púrpura. "Esto no es la captura y matanza indiscriminada, que en realidad es barrer bajo la alfombra". El proyecto, según él apunta a una concientización de los propietarios y a la "tenencia responsable".
MEDIDAS. El presidente de ANPA señala que la magnitud del problema implica una intervención estatal. Para eso, el primer objetivo del proyecto es la redacción de una ley de bienestar animal que cree un organismo regulador.
Esa ley deberá incluir el registro e identificación de cada animal mediante un tatuaje en la oreja, según indicó Púrpura. Según el anteproyecto "debe estructurarse un centro informático y estadístico que permita establecer en tiempo real los datos registrados y que permita la identificación inmediata del propietario del animal". Esta medida está de la mano con una ley complementaria de tenencia responsable y una campaña educativa e informativa para niños y adultos sobre manejo y cuidados de perros.
Asimismo, se llevará adelante otra campaña que apunta a la adopción de perros de la calle (ver nota aparte).
CASTRACION. Para lograr el objetivo de reducir la población canina, el 80% del presupuesto total del proyecto se destinará a campañas de esterilización. De acuerdo con el texto, el "piso anual" de las castraciones deberá ser el 20% del total de perros, tanto callejeros como con dueño identificado.
Las esterilizaciones quirúrgicas serán la principal herramienta de cotrol poblacional. El anteproyecto sostiene que otro tipo de medidas, como la matanza "sistemática y/o indiscriminada" solo logra "reducciones circunstanciales y limitadas" de la cantidad de perros, y al margen de "sentar las bases para la prolongación ilimitada" del problema no erradica sus causas, más vinculadas a la tenencia irresponsable.
Según Púrpura, con esta medida no solo se impide la reproducción de los animales. "La esterilización quirúrgica es la mejor manera para eliminar enfermedades como tumores o quistes en las mamas, útero o próstata. Asimismo, se evita que se agredan entre ellos durante la época de celo".
Si bien no es una medida obligatoria, el precio de la castración será accesible para los propietarios. Púrpura señaló que la misma estará en el entorno de los 300 pesos y tendría una rebaja sustancial en caso que el dueño del perro presente el carné de asistencia del Ministerio de Salud Pública.
"No es obligatoria pero en ningún caso será gratuita", señaló Púrpura. El presidente de ANPA dijo que "internacionalmente" se comprobó que la esterilización quirúrgica sin costo "no favorece a la tenencia responsable".
"En otros países, el registro de perros es más caro si el animal no está castrado", aseguró Púrpura. En Uruguay, la patente de canes es fija y corresponde a la Comisión de Hidatidosis.
FALTA AUN. "Lo ideal es que estas medidas se instrumenten durante toda una administración, porque están pensadas a un plazo de cinco años", señaló Púrpura. Hasta el momento, el anteproyecto parece estar destinado a permanecer en "stand—by" hasta marzo del año que viene.
El presidente de ANPA recalcó sobre la importancia de la creación de un organismo de control de bienestar animal dependiente del Estado. "Las ONGs no podemos solas hacernos cargo de esta realidad".
Pese a haber sido aprobado por consenso entre los delegados de los distintos organismos integrantes del comité, Púrpura afirmó que solo ANPA, S.O.S. Canino y la Escuela de Caninoterapia lo aprobaron. No basta con que también den el "okey" la Comisión de Prevención de Rabia, la Facultad de Veterinaria y el Ministerio del Interior. "Aun si lo aprueban estos organismos oficiales, todavía falta la voluntad legislativa que determine quién centralizará estas actividades".
Muchas autoridades, afirmó Púrpura, ven a este tema como de "tercera importancia". Sobre todo, en un año electoral.
Por su parte, autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP) no tienen pensado instrumentar ningún proyecto para atender el tema de los perros abandonados en la vía pública y descartan la idea de volver a instrumentar las perreras, dijo a El País el director general de Salud, Diego Estol. El jerarca indicó que las organizaciones de defensa de animales ejercen una "fuerte presión".
El 80% de mascotas tienen dueño
Para el 80% de los perros de Uruguay, los que tienen dueño, corresponde la ley de tenencia responsable. Para el 20% restante, el anteproyecto propone una campaña de adopciones.
"Nosotros esperamos que la gente que quiera tener un can, en vez de comprarlo, pase por cualquiera de los refugios a adoptar un perro callejero", afirmó Ricardo Púrpura. Esta medida está íntimamente ligada a la campaña de educación e información.
Una vez el anteproyecto se transforme en ley, los animales callejeros serían recogidos por el personal del Plantel de Perros del Ministerio del Interior. Los canes serán instalados en refugios de protectoras de animales y su mantenimiento será subvencionado por el Estado durante un plazo de seis meses.
En ese tiempo, el animal será cuidado y mantenido esperando un interesado en su adopción en refugios especialmente acondicionados. "Con solo ver la infraestructura de algunas protectoras te das cuenta que hoy es imposible. Pero si el Estado aprueba el proyecto, el objetivo es entregar a sus futuros dueños animales ‘cero kilómetro’". Y con dueño.
En el caso que los animales recogidos sean tan agresivos que se impida su socialización, el Estado cesará la ayuda financiera correspondiente. Solo en ese caso, el refugio podrá sacrificar al animal.
Veterinarios, humanos y canes felices
El comité redactor del anteproyecto fue formado luego de una visita de 15 días al país de la WSAP invitada por la Facultad de Veterinaria. Este organismo mundial asesora a gobiernos de varios países del mundo en legislación de bienestar animal y en éste se basaron para la confección de la iniciativa.
De ser aprobado, el comité consignó una lista de beneficios económicos y sanitarios, que van más allá de la eliminación de las poblaciones errantes caninas.
La reducción del número de perros determinará un descenso en la cantidad de transmisores de enfermedades como la rabia y la hidatidosis. La esterilización quirúrgica y la tenencia responsable —el animal solo podrá estar en la vía pública con correa y bozal, acompañado por su dueño— apunta a que disminuya también los casos de ataques y mordeduras.
Lógicamente, descenderá el número de excrementos caninos en las calles. La materia fecal es otro vehículo transmisor de enfermedades sobre todo cutáneas (como la generada por la larva migrans).
VETERINARIOS. Como beneficio económico, el comité destacó un "involucramiento de la profesión veterinaria". En el texto se asegura que un descenso en el número de perros reduce el "factor reemplazo" (a muerte de un animal, compra de otro) y por lo tanto, el dueño genera un vínculo emocional más fuerte con su mascota. Ese lazo afectivo más fuerte se traduce, según el anteproyecto, en un mayor gasto en el servicio veterinario.
El anteproyecto destaca la existencia en Uruguay de muchas personas que, "sensibilizados por la gran cantidad de animales desamparados", posee un "excesivo" número de canes. Los recursos disponibles a éstos están abocados a su alimentación y no tanto a la asistencia veterinaria. La reducción de la población de perros permitirá la disminución de la cantidad de mascotas y una posibilidad de mayor atención en el plano sanitario.