EDUARDO DELGADO
El Plan contra el Racismo y la Discriminación -cuya presentación suspendió el director de Derechos Humanos Javier Miranda el pasado 14 de septiembre- se iba a anunciar a mediados de diciembre, pero está estancado como consecuencia de las diferencias entre las autoridades y las organizaciones de la sociedad civil.
Fuentes consultadas por El País coincidieron en que, en grandes líneas, las organizaciones pretenden que se tomen medidas concretas contra la discriminación y el racismo y el gobierno apunta a un proceso de un año para elaborar el plan, contratando a consultores para que realicen informes que luego serán presentados a la sociedad en los 19 departamentos. "Menos diagnóstico y consultores y más medidas", afirmaron tres de los consultados.
Opiniones. Lilian Abracinskas, representante de organizaciones de mujeres, recordó que ya existe un Plan Nacional de Igualdad y Oportunidades y se pregunto en qué se diferencia de uno contra el racismo y la discriminación. Resaltó que "los planes no son objetivos de una gestión, sino una herramienta para la ejecución de políticas que se transfieran en servicios y cambios, y acá se está confundiendo esto".
Señaló que la ejecución del plan de igualdad de oportunidades "es inevaluable, porque no tiene indicadores ni metas y se va a entrar a un segundo plan". "Además, tenemos un plan de Equidad, otro de Erradicación de la Violencia y ahora uno contra el racismo y la discriminación", acotó.
"No quiero tribunales de alzada, sino evaluaciones de acciones realizadas. No se puede comenzar cada gestión de cero y que todo el cometido sea terminar la gestión con un plan elaborado", concluyó.
En tanto, Néstor Silva, responsable de comunicaciones de Mundo Afro, indicó que años atrás se lograron ciertos avances contra el racismo, "pero hoy vemos retrocesos o parálisis y el mejor ejemplo es el plan contra el racismo, adonde no vemos participación real, ni tampoco que los actores que el gobierno le ha dado responsabilidad sobre el tema se enfoquen en que el 2011 es el año internacional de los afrodescendientes".
"Ya basta de diagnósticos, hay que pensar medidas concretas", recalcó Silva y mencionó discriminaciones afirmativas que se aplican para problemas específicos, como viviendas para jubilados de bajos recursos o devolución de impuestos a exportadores. "Pero cuando planteamos medidas para el colectivo afro, está mal", dijo.
El director mantiene silencio
En la secretaría de Javier Miranda comunicaron que el jerarca no hace declaraciones sobre este tema. El día que suspendió la presentación del plan, Miranda criticó que dos medios que publicaron notas con cuestionamientos de organizaciones de afrodescendientes (que denunciaron una desviación de fondos), no lo consultaron previamente.