TREINTA Y TRES | MARCO RIVERO
Unas 200 personas marcharon ayer en Vergara desde la plaza del barrio MEVIR, a pocos metros de la vivienda en la que fue ultimada Nibia Araújo, hasta el Centro Cultural Serafín J. García. Abrió el camino un letrero con la consigna "Queremos Justicia", que portaban dos niños y tras ellos iban familiares de la mujer asesinada de dos puñaladas dentro de su hogar cuando sorprendió a un hombre que robaba en su casa.
El hecho ha golpeado duro en la moral de los vecinos, que añoran las épocas no tan lejanas en que su ciudad (de unos 4.000 habitantes) era considerada muy tranquila a juicio de propios y extraños. La intranquilidad se hace patente apenas ponerse a conversar con los vecinos, cuyos testimonios hablan de la inseguridad, la violencia, la droga y la impotencia de saber que el o los responsables del crimen aún están en las calles.
"Seguimos creyendo en la justicia, estamos pidiendo un poco más de paz para nuestro pueblo y evitar que el miedo nos continúe invadiendo", señaló Domingo Silvera, uno de los convocantes de la movilización.
Una carta será remitida al Presidente de la República, Tabaré Vázquez acompañada de las firmas de quienes concurrieron y de quienes aún sin haberlo hecho por miedo a represalias, igualmente pusieron su rúbrica.