Peñarol descartó, finalmente, el Parque Roosevelt para la construcción de su estadio, a pesar de que el informe técnico de la intendencia lo avala. El club ya firmó un contrato de preacuerdo por un nuevo terreno y en tres meses, estiman, comenzarán con la preventa de butacas.
"Definitivamente, los tiempos políticos no son los tiempos de las inversiones y los desarrollos privados. No hemos parado de recibir palos en la rueda con este proyecto, un obstáculo tras otro. Y eso cansa. Venimos con un atraso importante, pero eso no es lo peor. Tememos que, más allá de que se vuelva a destrabar el tema, aparezcan nuevos obstáculos que sigan atrasando todo", afirmó a El País el vicepresidente de Peñarol, Edgar Welker.
Si bien hace poco más de un mes la Dirección Nacional de Infraestructura Aeronáutica y Aviación Civil (Dinacia) de la Fuerza Aérea presentó un informe donde advertía sobre los riesgos de construir una obra de tal magnitud en las cercanías de la pista principal del Aeropuerto de Carrasco, el pasado viernes desde la comuna canaria informaron a El País que "el proyecto de estadio es perfectamente viable".
"El intendente (Marcos Carámbula) ya tiene el informe técnico que levanta las alegaciones hechas por la Dinacia y el proyecto vuelve a ser viable", aseguraron desde la Intendencia de Canelones.
Justamente estas idas y vueltas, entre otros inconvenientes -como en su momento fue la queja y oposición de los vecinos a la construcción del estadio en el Roosevelt- "cansaron" a la directiva de Peñarol, que decidió descartar el proyecto en la fracción I del parque, sobre ex Camino Carrasco.
Ahora, la directiva ya tiene firmado un contrato de preacuerdo sobre un nuevo terreno, ubicado en la ruta 102 y las cercanías de Camino Maldonado, relativamente próximo a donde se encuentra Zonamérica, en jurisdicción de Montevideo. El mismo se ajusta a las dimensiones que había solicitado el club para el Parque Roosevelt, por lo que ronda las 12 hectáreas.
Según informó Welker a El País, en un máximo de 15 días se concretará la firma definitiva para la adquisición del predio, al tiempo que ya se encomendó un nuevo estudio de mercado, para actualizar y corroborar que el proyecto de Peñarol sigue siendo viable.
Es que un 30% de la obra se financiará con la recaudación de la preventa de 9.000 butacas y 100 palcos (con capacidad para 12 personas), además de los 2.000 estacionamientos que se construirán para la ocasión.
"Ahora tenemos que volver a hacer los estudios de mercado para ver si la situación sigue siendo la misma que cuando iniciamos el plan. Tenemos que ver si el deseo de los hinchas sigue manifestándose igual. En su momento el estudio nos relevó que había mercado para la venta de todas las butacas y palcos. En definitiva, parte de este estadio lo hacen los hinchas de Peñarol, a raíz de lo que compren", enfatizó el vicepresidente del club, que reconoció los diferentes momentos deportivos por los que pasó la institución desde que se inició el plan de negocios.
"El embale que había en el momento que iniciamos este proyecto e hicimos el estudio (Peñarol jugaba instancias decisivas de Copa Libertadores) no es el mismo de ahora. Está claro. Igualmente, no creo que haya cambiado mucho, pero justamente eso es lo que debemos comprobar. Por eso vamos a hacer un nuevo relevamiento. Toda obra de esta envergadura lo requiere. Nosotros no vamos a iniciar la preventa si no tenemos este estudio cerrado y con datos claros de que el sistema de financiamiento con hinchas sigue siendo viable, aclaró Welker a El País.
En definitiva, si el relevamiento resulta positivo Welker estima que en un máximo de tres meses el club lanzará la campaña publicitaria para la preventa. "En dos, o máximo tres meses, esperamos salir a prevender las butacas y palcos a hinchas", dijo Welker.
El hecho de cambiar de predio no incide en el plan de diseño y estructura del estadio, según aclaró a El País el vicepresidente de Peñarol. "El diseño será reestructurado en base al nuevo predio, pero sabemos que el proyecto en sí va a variar poco y nada. Quizás algunos servicios extras que antes teníamos incluidos no podrán estar, pero son complementos", aseveró Welker. En su idea original, el diseño tenía previsto albergar la sede y el museo de la institución, además de un gimnasio y varios centros gastronómicos (cuatro de ellos con vista al campo deportivo).
El restante 70% de la obra será financiado a través de un préstamo del Banco República (por el 50%) y la empresa constructora Saceem (con el 20%). Se estima que la inversión rondará los US$ 25 millones, y el estadio tendrá una capacidad para 45.000 personas.
Las idas y venidas
El 23 de febrero de 2011 la Intendencia de Canelones inició el proceso con un llamado a propuestas de interés para proyectos en el Parque.
Cinco meses después, la comuna canaria anunciaba los proyectos preseleccionados para el predio. Siete de trece calificaron, entre ellos el estadio de Peñarol.
Pero la Intendencia realizó un llamado a licitación para la contratación de un equipo técnico que evaluara las siete propuestas y ver si las mismas eran compatibles con el entorno. Después de varios meses, el informe técnico indicó que eran viables, aunque algunas debían ser reubicadas. Una de ellas era el estadio carbonero.
La Fuerza Aérea advirtió sobre los riegos de levantar semejante obra cerca de la pista del aeropuerto de Carrasco.
LA CIFRA
30%
de la obra del estadio será financiada con la preventa de 9.000 butacas y 100 palcos. La venta se realizará en tres meses.