Arturo Borges (*)
La circulación en el tránsito requiere constantemente por parte de los peatones y conductores una conducta de respeto hacia todas y cada una de las reglas que procuran organizarlo y darle funcionalidad. Sin embargo, algunos conductores permanentemente abusan de aquellas maniobras que fuera del reglamento atentan contra una buena y ordenada circulación. Esta vez me refiero a los que giran hacia la izquierda en una vía de doble sentido, para entrar a un garaje o hacer un giro en "U" cortando el eje central, ya que este tipo de maniobra se puede realizar únicamente en las bocacalles.
Esta es una infracción que observamos reiteradas veces, incluso en avenidas. Y aunque no vemos que se fiscalice, si se produce un accidente por esta maniobra, quien la realizó será responsable de todas las consecuencias que se ocasionen. Es decir que quien cometa esta infracción será el culpable del posible choque, y no podrá argumentar que el eje central no estaba claramente marcado.
Otro error clásico se produce cuando se tiene que girar a la izquierda desde una avenida con cantero central, hacia una transversal también de doble sentido. Nuestra ubicación para el ingreso a la otra vía será sobre el extremo del cantero que nos permita colocarnos en el sentido que vamos a continuar. Sin embargo, muchos conductores cuando pretenden girar y ven ocupado por otro vehículo ese extremo, intentan ganar la posición colocándose al lado del automóvil detenido. Pero por falta de espacio quedan en la posición de contramano. Hay aquí un clásico error técnico, ya que se debe siempre respetar el eje de la vía a la que se pretende ingresar.
A veces por comodidad, ignorancia o apuro, se comete una infracción de gran riesgo, y además, como tenemos la visión obstruida por el coche ubicado en primera instancia, se demora el cruce y se crea un conflicto muy importante. Lo reglamentario es esperar en la senda interior, junto al cantero de la vía por la que se viene transitando —siempre con el señalero encendido— hasta que quede libre la posición de ingreso a la nueva vía.
Distinto es si la vía a la que se ingresa es de un solo sentido de circulación. Allí sí se podría ocupar todo el espacio entre canteros, y luego de dar preferencia al tránsito de la derecha continuamos circulando. Hay que recordar además que el cantero central tiene la señalización de la transversal. Es decir que el espacio delimitado entre los canteros tiene el mismo sentido de circulación de la vía transversal. Muchas veces (y equivocadamente) se gira en "U" en este lugar sin tener en cuenta el sentido de circulación de la transversal. Y aunque ésta termine o comience allí, la "flecha" siempre cruza la vía principal.
Como consejo adicional, si el giro a la izquierda es en la intersección de dos vías de doble sentido, señalice con anticipación y ubíquese junto al eje de la calzada. Para no girar a contramano en la intersección conviene imaginar un punto central en el cruce como el lugar donde se encontrarían los dos ejes de las vías. Tomando ese punto como referencia, se debe girar como si fuese una rotonda pequeña, luego de respetar las debidas preferencias. Al ingresar a la nueva vía ocupe el primer carril a la izquierda, junto a su eje central. Ponga el vehículo rápidamente en el sentido que vienen los demás, para luego ir hacia la derecha en un radio lo más longitudinal posible y en función de la dinámica del tránsito.
Un conductor seguro debe siempre conducir amparado en la seguridad que brindan las normas del sistema del tránsito. Hay que tener presente en todo momento que realizar maniobras fuera del reglamento, y amparados por la aparente impunidad actual, puede transformar un desliz en delito.
(*) Director del Instituto de Seguridad y Educación Vial