El Ejército Nacional analiza ordenar una segunda autopsia al mayor Yerson Ballesteros, que trabajaba como observador militar de los cascos azules en la ciudad de Gemena (República Democrática del Congo), y que el domingo 1° de abril a última hora fue encontrado muerto en el lugar donde residía. Para ello inició contactos con la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Una primera autopsia del cuerpo estaba prevista en la ciudad de Entebbe, vecina a Kampala, la capital de Uganda, pero en el Ejército entienden necesaria una segunda opinión. Según explicó a El País el coronel Mario Stevenazze, vocero del Ejército, se pretende dar tranquilidad a la familia.
Hasta ayer no había noticia de la primera autopsia. Según pudo saber El País, en reserva se maneja la hipótesis de suicidio, aunque nadie lo reconoce públicamente antes de tener los elementos científicos de las autopsias.
Ballesteros no era un oficial integrante del contingente regular de cascos azules en Congo, sino que se desempeñaba como observador, una categoría especial de asignación militar, también al servicio de las Naciones Unidas. Uruguay tiene desplegados en el país africano 1.100 efectivos.