Parodistas fuera de concurso

DIEGO FISCHER

Nos estamos planteando el ingreso de nuevos inspectores en corto plazo", sostuvo el Director de Tránsito de la Intendencia de Montevideo, Hugo Bosca, en la Junta Departamental. Según el jerarca, hoy la IMM tiene 200 inspectores y el ideal es tener el doble, es decir 400. Aunque puntualizó que contratarán entre 50 y 80 personas más ¿Para qué? Para que puedan -entre otros asuntos- prestar servicios los fines de semana, cosa que hoy no se hace. Bosca anunció también la incorporación de tecnología como sensores y cámaras en los semáforos, ya que considera que el problema del tránsito no "sólo se resuelve con inspectores … .También con tecnología".

Francamente no sé si las declaraciones de Bosca son una gran parodia, -al fin y al cabo se está disputando la liguilla en el Teatro de Verano y todos sabemos que la ironía, el sarcasmo y la burla son la materia prima de las murgas y las comparsas- o forman parte de un nuevo grotesco que ensayan en la Intendencia y que estrenarán con la Comedia Nacional próximamente.

Las manifestaciones de Bosca se realizaron pocas horas después de un hecho confuso, otro más, en que una inspectora de tránsito arremetió -boleta en mano- contra una mujer que había detenido su vehículo en un lugar exclusivo para ómnibus en plena 18 de Julio primero y luego lo estacionó en un sitio habilitado. Todo esto se registró mientras la conductora del automóvil esperaba a su padre, anciano y enfermo, para trasladarlo al Hospital Evangélico, donde se lo sometió a una intervención quirúrgica , horas después. La Intendencia a través de un comunicado de prensa sostuvo que la inspectora fue agredida y lastimada por la mujer, pero de ello no hay registros porque la filmación del camión grúa se borró. Curioso, ¿no? Pero si hay -al menos- tres testigos que vieron lo sucedido y han declarado que nada de lo dicho por la Intendencia se ajusta a lo que aconteció. También es llamativo que haya sido la ciudadana víctima del acoso de la inspectora de tránsito, la que llamó al 911 y que una vez que la Policía se hizo presente, los empleados municipales se hayan marchado.

La prepotencia de los inspectores de tránsito es algo cotidiano, de larga data, que padecemos todos quienes transitamos por Montevideo. Las razones y el origen son múltiples, alcanza con recordar algunas frases que pasarán a la historia : "en Montevideo ganamos con una heladera" o "nosotros somos la ley". Tampoco debemos olvidar que en cada sanción, en cada multa que aplican estos servidores públicos, un porcentaje elevado va para sus bolsillos.

¿Quién les dio patente de corso?. Ya se sabe. Pero somos nosotros los únicos que se la podemos quitar. Sí, en las urnas, pero claro habrá que esperar hasta el 2015. Mientras tanto, los inspectores seguirán engrosando sus bolsillos y su jerarca mirando para otro lado y anunciando nuevas contrataciones y compra de equipos.

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