De nada sirve que tengan computadoras si no saben cómo usarlas. Ese fue el supuesto básico de E.dúcate Uruguay al diseñar un programa de capacitación para ayudar a que maestras de escuelas rurales integren la tecnología a sus aulas.
E.dúcate surgió hace 10 años por iniciativa de un grupo de egresados de la Universidad de Harvard, provenientes de distintos países. Según informó Cecilia de la Paz, quien tomó contacto con los estudiantes mientras trabajaba en Estados Unidos, la idea fue instrumentar en sus países propuestas para reducir la brecha socioeducativa a través de la tecnología.
El primer país donde se implementó fue Ecuador. Allí, de la Paz se integró a E.dúcate para liderar un proyecto en la selva ecuatoriana. "Al conocer la tecnología y manejarla bien, los maestros se concentraban en cómo usarla para sus clases", recordó la hoy directora general de E.dúcate Uruguay. Los alumnos veían materiales sobre lo que estudiaban y esto los motivaba a seguir aprendiendo.
Una vez en Uruguay, de la Paz ideó la forma de implementar algo similar. Con el Plan Ceibal en desarrollo, E.dúcate Uruguay fue diseñado como una propuesta que se valiera de la tecnología con la que las escuelas ya contaban, para potenciarla.
El departamento elegido fue Artigas. En conjunto con la inspección departamental y el coordinador de escuelas rurales de la zona y avalado por la Administración Nacional de Educación Pública, el programa se instauró en 13 escuelas de la zona de Nuevos Rumbos. Según cifras provistas por la fundación, la experiencia piloto desarrollada en 2010 incluyó a 800 niños.
La propuesta conocida como "Aprender juntos" se organiza en distintas etapas. En una primera instancia de capacitación E.dúcate se reúne con las maestras para ver cuáles son sus necesidades y cómo pueden potenciar sus recursos.
Después, se fijan metas y se les entregan equipos y materiales audiovisuales. Según contó de la Paz, quien también trabaja como jefa de Contenidos del Plan Ceibal, cada escuela recibe un televisor, un DVD y 40 videos educativos que buscan acompañar los contenidos del programa escolar.
Los contenidos audiovisuales, comentó la directora de E.dúcate, se producen considerando las realidades de cada zona. Así, los niños encuentran una motivación adicional para el aprendizaje. El año pasado por ejemplo, la mamá de uno de los niños trabajaba en la cosecha de arándanos; al ver imágenes y trabajar contenidos relacionados con el fruto, los alumnos pudieron aprender los contenidos con más entusiasmo.
En 2011 E.dúcate prevé ampliar su propuesta a los departamentos de Florida y Durazno. Para esto la fundación se abocó a realizar una campaña de padrinos, en busca de empresas o particulares que deseen financiar los costos de los equipos utilizados (1.500 dólares por escuela). Según de la Paz, es una forma de comprometerse con la zona en la que la empresa trabaje. La fundación recibe propuestas de escuelas que deseen participar.