La aplicación de la norma Mercosur, para los aparatos que marcan las fichas de los viajes de taxímetros movilizó ayer a los propietarios de taxis.
Según esta norma, aplicada desde hace dos días por el LATU, los aparatos no pueden poner en suspenso la "caída" de fichas, lo que ocasiona, según indicó Óscar Dourado, presidente de Cpatu (la gremial de propietarios de taxímetros), inconvenientes para "taximetrista, el usuario y al único que beneficia es al importador".
"Esto imposibilita que yo espere a un pasajero cuando llega a un destino y luego quiera viajar a otro, sin que se le cobre la bajada de bandera", ejemplificó el dirigente gremial.
Dourado fue más allá: "Ayer hubo tres compañeros heridos, cuando pasa esto la Policía hace piquetes y controla a otros taxis. Mientras el oficial está realizando el procedimiento el taxista no puede dejar de cobrarle al usuario, porque tendría que cobrar la bajada de bandera", sostuvo.
Con respecto a la norma Mercosur, aplicada en estos casos, Dourado afirmó que "lo único que tiene del bloque es el nombre, porque no es aplicada en los países de la región".
"No estamos en contra de las normas que pueda hacer o no la Intendencia, estamos en contra de gente que quiere vender cinco mil aparatos a mil dólares cada uno, para que saque cinco millones de dólares", dijo.