La Policía de Tacuarembó y la Dirección del Hospital de ese departamento, tratan de determinar las circunstancias que condujeron a la desaparición desde la morgue, del cuerpo de un prematuro que dejó de existir horas después de nacer en Rivera y ser trasladado a Tacuarembó. Familiares del bebé, que buscan respuestas, y no encuentran consuelo a su dolor, radicaron la denuncia en la seccional 9ª de Rivera y la familia evalúa plantear una demanda legal a Salud Pública. La criatura nació tras 25 semanas de gestación.
Cleny Pírez, la abuela del niño, afirmó a El País que "lo que queremos es darle un entierro digno" y dijo que sabían que "era muy difícil la sobrevida de la criatura" que pesaba 900 gramos al nacer. La madre tiene 15 años.
El jefe de Policía de Tacuarembó, Francisco Pejo, afirmó que "la morgue no es segura". Por su parte, jerarcas de la Salud, señalaron que (la morgue) "está en un lugar reservado", no obstante acotaron que "está frente a una obra", admitiendo que existe cierta fragilidad.
Los funcionarios del Ministerio del Interior, y las autoridades sanitarias establecieron que, "el cuerpo del niño, envuelto en una mortaja, fue depositado en la morgue. Hay testimonios de que hasta las 5.30 estuvo allí". La hipótesis que manejan los funcionarios del hospital es que el "personal de limpieza de una obra en construcción del hospital realizó su recorrida para levantar los residuos y en esa limpieza habría desaparecido el bebé". Para descartar este extremo, se realizó un relevamiento en el vertedero, sin resultados positivos. Tampoco hallaron el cuerpo en los residuos hospitalarios que fueron despachados.