Montevideo no tendrá una zona roja para los trabajadores sexuales. La comisión que se encarga de analizar el tema decidió que no habrá un lugar delimitado sino que por el contrario, todas las esquinas estarán habilitadas salvo las que se encuentren cerca de escuelas, clubes deportivos, iglesias y oficinas públicas entre otros, dijo a El País la directora del Departamento de Descentralización, Ana Olivera.
Para esto, se elaborará una reglamentación que estará basada en las normas que se aprobaron para instalar los prostíbulos.
Olivera indicó que algunas zonas, que son "importantes" para los trabajadores sexuales, serán reguladas con horarios.
"De esta forma no se afecta a la población y tampoco se corta una salida de trabajo. No van a poder trabajar cerca del Edificio Libertad, pero es una realidad que Bulevar es una de las vías donde hay más clientes por lo que en esas zonas se van a establecer horarios especiales", comentó.
Una comisión integrada por representantes de Salud Pública, el Ministerio del Interior, la comuna y el sindicato de meretrices analiza el tema.
Actualmente, la oferta de trabajo sexual está autorizada en prostíbulos, bares de camareras y whiskerías, que hayan obtenido la habilitación correspondiente.
Para la Asociación de Meretrices Profesionales del Uruguay (Amepu) la cantidad de personas que ejercen la prostitución en la calle se triplicó.
Según datos de la organización se calcula que hasta el año 2001 había alrededor de 3.000 mujeres registradas en Salud Pública sin embargo, en los últimos dos años la cifra "se disparó".
"Ahora hay menores, prostitutas no registradas, clandestinas, gente que sale a la calle con más de 20 años. Eso antes no se veía", indicó una integrante de Amepu.
Por su parte, las autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP) están preocupadas por el incremento de mujeres y hombres que ejercen la prostitución en la calle y que no realizan los controles sanitarios. Todas las noches dos técnicos del Programa Nacional de Sida recorren las calles de Montevideo y realizan voluntariamente un "test rápido" para controlar el HIV.
CONTROL. Olivera explicó que la nueva normativa intentará regular la ubicación de los trabajadores para evitar que se instalen en zonas residenciales.
De esta forma los trabajadores sexuales y las meretrices podrán trabajar en cualquier zona de la ciudad siempre y cuando cumplan con determinadas normas.
La directora de Descentralización explicó que la norma será similar a la que aprobó la Junta Departamental para los prostíbulos, los cuales no pueden funcionar a menos de dos cuadras a la redonda de institutos de enseñanza (tanto públicos como privados), de centros de salud, locales religiosos o salas velatorias.
Tampoco pueden estar en la misma cuadra que las organizaciones de beneficencia, oficinas estatales, comisarías, establecimientos deportivos, salas de espectáculos o locales comerciales.
Además, no puede haber más de un prostíbulo por manzana. En ese sentido, no pueden coincidir con otro ubicado en la vereda de enfrente, ni podrán ser linderos a fincas de uso residencial o instalarse en edificios de apartamentos o complejos habitacionales.
Datos
Desde el 2001 hasta la fecha la Intendencia clausuró mas de 70 casas de masajes que trabajaban como prostíbulos sin tener la habilitación adecuada y las condiciones higiénicas.
El año pasado, la comuna detectó que varias de las casas de masajes que había clausurado a mediados de marzo por funcionar como prostíbulos encubiertos volvieron a abrir sin la habilitación correspondiente y en las mismas condiciones.
Algunos locales fueron clausurados en más de dos oportunidades. En ese caso se aplica una multa.
Para la Intendencia las casas de masajes no existen como figura jurídica ni hay leyes que sancionen con prisión a las personas que llevan adelante uno de estos locales clandestinos. Muchos de las casas de masajes clausuradas contaban con la habilitación de Salud Pública para brindar servicios de masajes terapéuticos o funcionar como centros de estética personal.
Reglamentan ropa de las prostitutas
La ley, que elaborará la comisión que está integrada por representantes del Ministerio de Salud Pública, del Ministerio del Interior, la comuna y de Amepu, indicará pautas de comportamiento y vestimenta a los trabajadores sexuales.
Los integrantes buscan acordar con el sindicato de meretrices pautas para evitar que se afecte la "sensibilidad" de las familias ni resulte lesivo para niños y adolescentes.
La directora del departamento de Descentralización de la comuna, Ana Olivera sostuvo que con la creación de la norma, se instrumentara un registro que será el encargado de controlar la cantidad de trabajadores sexuales y la salud de estos.