RENZO ROSSELLO
Pasaron dos años y el enigma se mantiene. La familia de Natalia Martínez está convencida de que el responsable de su muerte está entre los sospechosos que ya fueron indagados. Pero no hay pruebas y algunas desaparecieron. ¿Se aclarará?
"A nivel policial no hay novedades y la percepción clara que tenemos es que la Policía ha dejado el caso de lado", comentó con desaliento el abogado de la familia de Natalia, Ignacio Berti. No es sólo la falta de avances en el caso que sacudió a Piriápolis en enero de 2007. Berti denunciará mañana ante el director de Asuntos Internos del Ministerio del Interior, Héctor Di Giácomo, la desaparición de un video cuyas imágenes podrían ser clave en la resolución del caso.
Berti asegura que hay mucho por hacer en la investigación. Y que hubo gente que mintió para encubrir a otros. "Hay elementos dentro del expediente que justifican, o más bien piden a gritos, adoptar resoluciones trascendentes, incluso algún procesamiento", apunta el abogado. Y va más lejos: "Hay gente que ha mentido en el expediente, para proteger a ciertas personas".
En el curso de la investigación hubo alrededor de 200 personas indagadas. Pero sólo un puñado de ellos concentró las sospechas de los investigadores. Berti cree que entre ellos se encuentra el responsable de la muerte de Natalia. "A esta altura no creo que aparezca algún elemento externo a los que ya se investigó. El problema es la falta de pruebas", indicó.
El abogado que representa a la familia Martínez Bengoa no cree ni siquiera en la línea de investigación que surgió a mediados de 2008, dentro de la investigación de otro caso: el doble crimen del armero Heber Viera y su hija Natalia Soledad. Uno de los principales acusados en el doble asesinato, Esteban Rivera, dijo a la Justicia que el autor material del crimen, Christian Fernández, conocía a quien había matado a Natalia. "Pero ni siquiera en este tema se ha avanzado nada", se quejó. La pista del "gringo" -según esta versión se trata de un estadounidense-, continúa abierta. Luego que cambiara el magistrado del caso, el procesado Christian Fernández, que supuestamente lo conoce, no volvió a ser indagado.
Denuncia. Pero tal vez una de las novedades más recientes en el caso es, al menos, inquietante. Mañana el abogado presentará un escrito al director de Asuntos Internos, Di Giácomo, pidiéndole que investigue la desaparición de un indicio. Se trata de un video de seguridad cuyas imágenes fueron borradas, en forma accidental, durante peritajes policiales.
No fue el único elemento extraviado o parcialmente perdido. Un trozo de cuerda con que la joven había sido maniatada quedó "olvidado" durante varios meses antes de ser enviado a los laboratorios de Policía Técnica. El elemento no arrojó indicios valederos. Cada una de estas dificultades ha ido alejando el esclarecimiento del caso.
Una larga y trágica cadena
Natalia Martínez Bengoa (19) desapareció el 19 de enero de 2007 a las 5 de la mañana, a la salida del boliche La Rinconada. Al cabo de 22 días de búsqueda se halló su cuerpo sin vida en un predio baldío. El 14 de junio de 2007, Heber Martínez, padre de la joven se quitó la vida al no poder superar la pérdida. También otra persona vinculada al caso perdió la vida, aunque en circunstancias poco claras. Se trataba de un peón rural que declaró haber visto un auto deportivo de color rojo en el mismo sitio donde luego se hallaron las sandalias de la víctima. Diez días después su cuerpo fue hallado en una cañada sobre la ruta 60. La Policía realizó unos 40 exámenes de ADN que no arrojaron resultados.