EE.UU - Terri Schiavo, cuyo caso ha conmovido a EEUU y enfrentado a partidarios y detractores de la eutanasia, falleció hoy en Florida, 14 días después de ser desconectada de la sonda que la mantenía viva, según la televisión CNN.
Cerradas todas las vías legales para salvar la vida de Terri Schiavo, los manifestantes que se opusieron a su muerte ya se habían resignaron a lo inevitable.
Durante ocho años, Michael y sus suegros cuidaron a la mujer, él incluso se graduó de enfermero y terapeuta de respiración.
Michael la llevó a California para que recibiera un tratamiento médico, pero en 1998, cuando varios galenos dijeron que su esposa tenía un daño irreversible, tomó la determinación de cumplir con el deseo que ella le manifestó de no mantenerla con vida artificial.
Un deseo que Terri no dejó por escrito y los Schindler sostuvieron que su hija jamás había expresado que la dejaran morir por inanición, por lo que emprendieron una dura batalla judicial contra su yerno, quien actualmente tiene dos hijos con su nueva compañera, Jody Centonze.
Desde ese momento, el caso de Terri Schiavo se transformó en el centro de un enardecido debate nacional sobre el derecho a vivir o a morir, que movilizó a políticos, religiosos y activistas a favor o en contra de la eutanasia, hasta que los tribunales decidieron desconectar a la mujer de su alimentación artificial, rechazando los continuos recursos de los Schindler.
Desde el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, hasta el Vaticano salieron en defensa de Terri Schiavo para evitar que su vida se apagara lentamente por inanición.
AFP y EFE