EDUARDO DELGADO
José Mujica revió su posición sobre el tratamiento a los adictos a la pasta base, dejando de lado la internación compulsiva. En línea con la Junta de Drogas y las ONG, ahora acepta que ésta debe ser voluntaria.
El viernes 23 de abril, el presidente Mujica mantuvo una reunión de dos horas con el presidente y el secretario de la Junta Nacional de Drogas (JND), Diego Cánepa y Milton Romani, respectivamente.
El mandatario escuchó atentamente las exposiciones de los jerarcas, que le dieron un estado de situación, un panorama del trabajo que realiza ese organismo y de los tratamientos que consideran más adecuados para los adictos. Mujica intervino en varias ocasiones de la charla, preguntó y opinó sobre diversos puntos.
En el transcurso del extenso encuentro, el mandatario coincidió con Canepa y Romani en la necesidad de tener una amplia gama de tratamientos para los adictos, una mayor participación de la sociedad civil, dar asesoramientos a las familias y un fuerte involucramiento de todo el sistema de la salud que colabore en la detección precoz del problema, dijeron a El País fuentes del Poder Ejecutivo.
Mujica marcó que sus mayores preocupaciones en este tema son los jóvenes en situación de calle y sus familias, el tratamiento y "el después".
Ni la internación compulsiva ni la instrucción militar fueron siquiera nombradas en la reunión, añadieron las fuentes.
Los jerarcas dialogaron largamente sobre la necesidad de la movilización de militantes sociales y líderes comunitarios de los barrios para la contención de los adictos. También hablaron de promover la organización de padres y madres a nivel barrial para colaborar en la recuperación de los adictos y de que el sistema de salud colabore en dar respuesta a esta problemática (incluidos pediatras y ginecólogos) y no sólo los centros especializados. Coincidieron en que todos esos elementos son necesarios para acercar a los adictos a los tratamientos, a quienes también deben dárseles herramientas para reinsertarse.
Días después, el presidente dio las primeras señales de que, tras la reunión con las autoridades de la JND y consultar con algunas de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que trabajan la temática de drogas, revió su posición favorable a la internación compulsiva de los adictos, y de que la terapia debe incluir necesariamente alejarlos de su entorno, incluso dándoles instrucción militar, dijeron las fuentes.
En ese sentido, Mujica decidió que se inicie un programa de "chacras experimentales" para personas con adicción a la pasta base que se internen por voluntad propia. En estos centros, la idea es que los internos realicen mucho ejercicio físico y tareas recreativas que ocupen la mayor parte de su tiempo, que les genere cansancio y ayude a superar la abstinencia a las drogas. El semanario Búsqueda informó que el Servicio de Veterinaria y Remonta del Ejército, en Los Cerrillos, es el primer predio para instalar una chacra de este tipo.
La directora del Portal Amarillo, Susana Grunbaum -contraria a la internación compulsiva de adictos-, dijo a El País que la instalación de este tipo de chacras sería muy positiva y que tratamientos similares ya se realizan en el Portal.
Marcha atrás. Las señales que emite el presidente marcan un cambio notorio en cuanto a posiciones que defendió hasta hace unas semanas y que no estaban en sintonía con las políticas que instrumenta la JND desde la presidencia de Tabaré Vázquez, ni con la mayoría de las ONG que trabajan con personas que tienen problemas de adicción a drogas. En reiteradas ocasiones, el presidente ha hecho hincapié en que no es un dirigente soberbio, sino que por el contrario pueden tener "marcha atrás" en sus posiciones.
Durante la campaña electoral, Mujica defendió la necesidad de habilitar la internación compulsiva de los adictos a la pasta base. Recientemente, añadió que "a los adictos hay que sacarlos del medio ambiente, tenerlos un poco aislados y que se cansen. Se les puede dar instrucción militar".
A esto se sumó un anteproyecto de ley del diputado del Espacio 609 Víctor Semproni, que planteó habilitar la internación compulsiva de los adictos para rehabilitarlos. La propuesta levantó duras críticas tanto de Romani como de varias ONG, entre ellas el Cadesyc (un centro de estudios vinculado al MPP, el sector político de Mujica en el Frente Amplio), Ielsur y El Abrojo.
Delito. El presidente no ha dado señales en cuanto a si mantiene o cambió la posición que expresó en reiteradas ocasiones de endurecer las penas a quienes trafican pasta base. Durante la campaña, Mujica habló de tipificar el suministro de esta droga como intento de homicidio con la premeditación como agravante.
Vázquez: 0,8% consume pasta base; la marihuana es la más consumida
El subsecretario del Interior y ex presidente de la Junta Nacional de Drogas, Jorge Vázquez, dijo que, según estudios oficiales, sólo el 0,8% consume pasta base, lo que se eleva a 1,8% en los barrios de contexto crítico. "Ahí es realmente donde encontramos el ruido, el ruido social, la unión de la pobreza con el consumo de pasta base, con la exclusión y la delincuencia", dijo en el programa Claves Políticas de Nuevo Siglo TV . Agregó que la droga que más se consume es la marihuana, especialmente entre los jóvenes, pero que esto cayó tres puntos porcentuales según estudios con liceales.
Vázquez agregó que de acuerdo a estudios en la población de reclusos que se divulgarán próximamente, entre el 23 y 24% fueron detenidos por alguna vinculación a las drogas "o por haber consumido o porque iban a consumir".
Asimismo, "también fueron detenidos por cometer delitos un 26% de personas que consumieron alcohol". Empero, entre los consumidores de esta última droga el 70% de los delitos "fueron rapiñas, hurtos y ese delito chico" que "preocupa mucho a la población".
"En cinco años se destruyeron más de diez toneladas de droga incautada, se procesaron cerca de 3.000 personas y lo incautado por todo esto suma varios millones de dólares", señaló al repasar la política represiva a la droga durante la pasada administración.
Señaló que "la droga más consumida en Uruguay es la marihuana", -después del alcohol- seguida de la cocaína.
Tres preguntas a Susana Grunbaum. Directora del Portal Amarillo
1 ¿Es favorable o contraria a la internación compulsiva de adictos a la pasta base?
No funciona, salvo en situaciones con riesgo de vida y no puede ser muy larga. Parte del éxito del tratamiento es que la persona se haga cargo de su vida. Hay que sostener a las personas que entrar en abstinencia -a veces es con medicación-, deben tener un proyecto de vida y otros organismos deben apoyar para lograr esto.
"Internación compulsiva no funciona, salvo riesgo de vida"
2 ¿Cuál es la responsabilidad de los padres en la adicción de un hijo y su rol en la recuperación?
Tras una internación la persona tiene que volver a su familia y buscar una vida productiva. Los pacientes y las familias tienen que aprender a pedirse disculpas por cosas muy duras que vivieron. A veces la familia busca deshacerse del familiar porque no aguanta más o la persona tiene que estar lejos de su familia porque no le hace bien.
3 ¿Qué tratamientos considera recomendables para los adictos a la pasta base?
No hay que descartar nada, lo importante es que lo definan los técnicos junto al paciente y la familia. No se puede generalizar, muchas veces la internación es necesaria y tiene que ser bien corta. Pero también hay mucha gente que no necesita internación y que con un plan terapéutico se puede tratar. Se tiene que ayudar el proceso de cada persona.