En una nueva audición radial, el presidente José Mujica realizó duras críticas a los profesionales médicos recibidos en la Universidad de la República, que se niegan a realizar trabajos sociales, tal como lo propuso el mandatario en el pasado Consejo de Ministros.
Mujica afirmó que no quiere que realicen trabajos "voluntarios", porque eso ya existe, dijo, sino que sea una labor remunerada durante dos años para atender las necesidades sanitarias en el interior del país, sobre todo. "Poner un médico, funcionario de Salud Pública, que reciba un sueldo y que haga su peripecia un par de años, parece un imposible, una condena", señaló el presidente. Y criticó: "No faltan los que dicen: no tienen experiencia. ¿Y qué queremos? Por tener uno con experiencia, mejor que no tengan nada, mejor que estén librados al azar".
En un comunicado, el Sindicato Médico del Uruguay manifestó su rechazo a esta propuesta. "Nadie puede obligar a un profesional a trabajar donde no quiere", señaló el texto.
Como respuesta y nueva crítica, Mujica citó el trabajo de los jueces, "que arrancan su carrera sirviendo en el interior", y de los funcionarios de la seguridad, "que van a trabajar a donde les toca".
"Estas cosas hay que hacerlas por razones humanas, de solidaridad (…) En la vida todos tenemos un poco de responsabilidad y algo tenemos que dar por los demás". En ese sentido se preguntó: "¿Algunos médicos jóvenes que se reciben no podrán dar una mano por un tiempo?". Si bien reconoció que en cuanto a experiencia les va "faltar mucho", sostuvo que "son frescos, tienen capacidad y pueden consultar en un mundo donde sobran medios de comunicación".
"Tal vez yo a mis 76 años sea un tonto idealista en este mundo moderno, pero no puedo creer que la muchachada de este país no tenga gestos de sensibilidad para los que están más olvidados y necesitados", expresó.
"No ven que hay compatriotas, familias, perdidos en pueblitos, caseríos, en la inmensidad de la campaña, que no tienen un médico en 50 o 100 kilómetros a la redonda", agregó.
Mujica no sólo criticó a los médicos, sino que relacionó su "actitud" con la de los grandes propietarios de tierras, que "se ponen furiosos" con el nuevo impuesto al agro, que está a estudio del Parlamento y fue propuesto meses atrás por Mujica y la OPP.
"(Los propietarios) han hecho una fortuna y le estamos pidiendo unos pesitos para atender la caminería rural, cosa que los va a favorecer también a ellos", señaló el mandatario.
El nuevo tributo pretender gravar a los propietarios que poseen más de 2.000 hectáreas de campo con índice Conneat 100 o su equivalente.
El presidente fustigó a los terratenientes por rechazar su iniciativa que, a su juicio, servirá para atender a las familias rurales más necesitadas mejorando la infraestructura. "En esos caseríos está la masa de los trabajadores rurales con sus familias", indicó y se cuestionó: ¿Podemos ser tan egoístas para no ver esto que se ve a pocos kilómetros de Montevideo? ¿No nos damos cuenta que tenemos que mejorar la suerte de esa gente?".
"Estamos mucho más ricos, pero mientras se multiplica la riqueza parece que se nos multiplica el egoísmo (…) Andamos por el mundo sin tener ojos para ver el dolor de los demás", sostuvo.
Como respuesta a tanto la postura del Sindicato Médico como de las gremiales agropecuarias, Mujica exclamó: "¡Por qué esa manía de hacerlo todo imposible y difícil, y (decir que) todo de entrada no se puede! ¡Qué barbaridad!".