Por Ramón Mérica
Vivió y murió como un monje, como un ermitaño. Esa austeridad derivaba de su comprensión profunda de la vida como un pasaje hacia la Iluminación divina. Escribe el historiador Fahr-Becker:
"De entre los muchos sentidos que se encuentran en la obra gaudiniana, el catolicismo es, quizás, uno de los que se hacen presentes de forma más constante. Las referencias mítico-religiosas, tanto en la vertiente estrictamente iconográfica como simbólica, aparecen en muchas formas de detalle. Si los Padres de la Iglesia y los santos expresaron su arte religioso mediante la literatura, Gaudí explicó los misterios con ayuda de los ladrillos y las piedras. Cuando monseñor Ragonesi, nuncio de Su Santidad el papa Benedicto XV en España, visitó la Sagrada Familia en 1915, le dijo a Gaudí que era un poeta, y éste respondió: ‘Quién no se siente poeta al lado de la Iglesia’.
Gaudí gustó extremadamente de la simbología, especialmente la cristiana, pero en más de una ocasión usó símbolos de la mitología clásica u oriental. Así, el dragón del Parc Güell es una representación de Pitón, el guardián de las aguas subterráneas que se encuentran en la escalera del templo de Apolo en Delfos, y la tortuga estilófora o portadora de la columna es el símbolo chino del orden en el caos. El uso de imágenes simbólicas es un punto de relación con los artistas modernistas de fuera de España, así como la nueva comprensión de la observación de la naturaleza".
Reflexiones
l Originalidad es volver al origen mayor
l La identificación del oído como sentido de la Fe y la vista como el de la Gloria.
l El miedo es la ignorancia.
l De la discusión no sale la luz, sino el amor propio.
l El inepto es cobarde porque nada le sale bien y esto lo acobarda cada vez más.
l No debe confundirse la pobreza con la miseria. La primera conduce a la elegancia y la belleza; la riqueza, a la opulencia y la complicación.
l Las cosas científicas se demuestran y enseñan mediante principios; los hechos, a través de la experiencia.
l Sólo hay una clase de hombres autorizados a decir tonterías: los tontos.
l El arte es la belleza y la belleza el resplandor de la verdad, sin la cual no hay arte.
l El arquitecto es un gobernante en el más alto sentido de la palabra, ya que no encuentra la constitución hecha, sino que él la dispone. Por esta razón a los grandes gobernantes se les llama constructores de pueblos.
l El trabajo es fruto de la colaboración y ésta sólo puede basarse en el amor.
l Por esta razón es preciso apartar a los que son fermento del odio.
l El pensamiento no es libre, es esclavo de la verdad.
l La libertad no es cosa del pensamiento, sino de la verdad.
Frases y pensamientos de Antoni Gaudí.
Citados de: Isidre Puig i Boada: El pensament de Gaudí..., Publicados en: Antoni Gaudí. Catálogo de la Exposición, Barcelona-Munich, 1986.