La Inspección Nacional de Trabajo clausuró ayer el sector de arenado de la firma de supergás Megal, confirmó a El País el titular de esa repartición, Juan Andrés Roballo.
El arenado es un tratamiento que se efectúa a la superficie de las garrafas mediante la aplicación de un chorro de arena a presión.
Roballo informó que la firma ya había sido intimada por las condiciones en que se efectuaba ese proceso y la afectación que implicaba para la salud de los trabajadores. Las condiciones persistieron, por lo que se decidió la clausura para "proteger" a los funcionarios que se desempeñan en esa sección, señaló.
La medida podrá ser revisada si mejoran las condiciones de trabajo.
En 2009, un informe del Departamento de Salud Ocupacional de la Facultad de Medicina sugirió sustituir el tratamiento de superficies mediante arenado, por la afectación que tiene el proceso al aparato respiratorio.
La clausura de ese sector de Megal había sido reclamada por los trabajadores de la Coordinadora del Gas y por el presidente de la Comisión de Legislación de Diputados, Luis Puig, ex dirigente sindical del sector. Puig señaló el miércoles pasado a El País que trabajar allí era "inhumano".
La medida fue considerada como un "gran paso" por la Coordinadora de Trabajadores del Supergás, dijo a El País la presidenta de ese gremio, Paula Seijas. "Vamos por buen camino con esta medida. El riesgo de enfermedades respiratorias allí era muy alto, no solo para los trabajadores sino para los pobladores de los asentamientos vecinos", dijo.