RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ
Luego de medio siglo de silencio, el silbato de la planta aceitera Mandubí volvió a sonar, como lo hacia al principio y al final de cada turno hace más de medio siglo. La histórica fábrica riverense fue recuperada por militares.
En ese imponente edificio, donde hombres y mujeres ganaron su jornal produciendo aceite de maní, hoy tiene su sede la Brigada de Caballería Nº 1.
Los militares que condujeron la investigación histórica pretenden que el edificio de la exaceitera sea considerado como una edificación de interés patrimonial departamental.
Para evitar competir con la vigilia bicentenaria y con el Día del Patrimonio de este fin de semana, los militares pospusieron para la semana del 24 al 28 de octubre dictar conferencias informativas en varias instituciones. El silbato de la exfábrica sonará este fin de semana.
Un equipo dirigido por el Mayor Juan Carrere, jefe del estado mayor de la unidad militar, fue el que encaró y sistematizó el estudio histórico de la que otrora fuera la fábrica de aceites Mandubí. En el transcurso de la investigación han accedido a variada documentación entre la que se destacan la memoria descriptiva, los permisos de construcción, planos, libros contables de la fábrica y el libro de actas del directorio.
El permiso de construcción del edificio destinado a una fábrica de aceites en Rivera data del 27 de agosto de 1946. La memoria descriptiva fue firmada por el arquitecto Román Fresnedo Siri. La dirección y supervisión de la construcción también fue ejercida por él y terminó a mediados de 1947.
El directorio de la empresa aceitera estuvo integrado por Marcal Hourcade, Heberhard Hassis, Juan Carlos Brenner, Emilio Gougeón y Eduardo Seibert. Varios de ellos fueron reconocidas personalidades en la sociedad riverense de mediados del siglo pasado. La aceitera estuvo abierta entre 1947 y 1956 e industrializó materia prima solamente en dos zafras.
La empresa constituye el nacimiento de los barrios "Mandubí y La Racca", ya que los obreros comenzaron a adquirir predios cercanos a la industria para establecer su residencia.