Para algunos vecinos, la costa canaria ya no es lo que era antes: un lugar donde se dejaba la puerta abierta o el auto con las llaves puestas. "Ahora hay robos y problemas de seguridad", dijo Carlos Adano, propietario de la Inmobiliaria Adano.
Según los empresarios consultados, en la costa opera una banda de ladrones que desvalijan las casas mientras duermen sus propietarios y expresaron que estos hechos ocurrieron en Shangrilá, El Bosque, Lagomar Sur y Norte.
Durante unos de esos robos, un propietario de una finca se despertó y hirió al delincuente en una mano cuando este se encontraba en el living de la finca.
Rosario Bernasconi, propietaria de la heladería "La Farola", expresó que otro problema social de la zona es la mendicidad que se ha transformado en "un acoso a los comerciantes".
"Diez niños por día vienen a pedir algo para comer. No es culpa de ellos, pero debemos atender a unas 300 personas por mes que llegan por una ayuda", indicó.
Mientras, Noemí de Da Silva, una ama de casa de 69 años, opinó que la Ciudad de la Costa "es un buen lugar para vivir. Es tranquilo. No hay robos como en Montevideo. Puedo andar tranquila en la calle hasta muy tarde en la noche".
Noemí residía en el Cordón. "Jamás volvería a vivir a Montevideo", expresó.