El gremio médico resolvió declararse en "estado de alerta" frente a los escasos avances registrados en las negociaciones con el Ministerio de Salud Pública (MSP). El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) tomó esa postura en una asamblea que realizó el miércoles para evaluar el estado del diálogo en las comisiones bipartitas creadas para estudiar la situación de los "médicos sumergidos" y sus condiciones laborales. La negociación se abrió tras la dura huelga protagoniza por los profesionales de Salud Pública en 2005.
Diversos dirigentes del SMU habían esbozado comentarios muy críticos e incluso el presidente de la gremial, Jorge Lorenzo, vaticinó un 2006 muy conflictivo. En una resolución, el gremio cuestiona que en los últimos tres meses se realizaron solamente "tres reuniones" y que el Ministerio no mantuvo los mismos "interlocutores".
La gremial también ha objetado el aumento de las cargas horarias laborales implementados por la cartera. A su criterio, el MSP "no ha respetado su propio decreto sobre situaciones horarias, convenidas anteriormente, con uniformidad de criterios tanto para Montevideo como para el Interior".