Horacio Varoli
Para ser un médico chino no es necesario inscribirse en la Facultad de Medicina, ni tener el liceo terminado. Tampoco ser mayor de edad y menos aún tener algún lazo con la República Popular China. Sólo alcanza con encontrar una escuela especializada y aprender de los maestros. En Uruguay cada vez hay más pacientes de médicos chinos y más alumnos interesados en conocer el "arte" oriental de curar.
Se estima que unos 2.000 uruguayos saben de medicina china, que por lo menos existen tres escuelas donde se dictan cursos y que cada vez hay más consultorios, aunque no hay registro de cuántos.
Ante la creciente demanda, el Ministerio de Salud Pública decidió poner un ojo en el asunto. Jorge Basso, director de Salud, dijo que "no se descarta" regularizar las distintas terapias alternativas en este período de gobierno, incluyendo la medicina tradicional china. El jerarca dijo que se realizarán contactos con los distintos actores involucrados para avanzar en el tema.
La medicina china es de carácter preventivo. Jesús Manuel Rodríguez, médico chino y custodio de la escuela Neijing de Solymar -una de las más conocidas del país-, explicó que la medicina china trabaja con la energía del cuerpo y aplica distintas técnicas para sanar. La más conocida es la acupuntura, que por un decreto presidencial del año 2001 sólo pueden practicar los médicos y los odontólogos. Pero existen otras como la digitopuntura, la reflexología, la auriculoterapia, la moxibustión y el Qi Gong (Chi Kun) o movilización de energía que sí pueden usar los médicos chinos (ver ilustración en la página 2).
Escuelas. Si hay algo que llama la atención en este tema, es que un médico chino pueda formarse desde los 15 años e incluso llegar a ejercer siendo menor de edad. "A esa edad creemos que la persona esta apta para iniciarse" (en medicina china), dijo Manuel Cela, responsable del Centro de Digitopuntura del Uruguay, médico chino y aficionado a las artes marciales (de ahí su interés por la cultura oriental).
En ese lugar los cursos duran dos años y la única condición para ingresar es tener 15 años de edad.
Jesús Manuel Rodríguez no quiso hacer referencia a los cursos que se dictan en su escuela; sólo habló de medicina china en general. Sin embargo, según un estudio de la cátedra de antropología de la Facultad de Humanidades, a la Neijing también pueden ingresar alumnos de 15 años de edad en adelante. Ex alumnos de la escuela lo confirmaron y dijeron que los cursos duran tres años.
En las escuelas se enseña la filosofía y las distintas herramientas para curar de la medicina china; desde los canales de circulación de energía, pasando por las diferentes técnicas de sanación, hasta el tratamiento con el paciente.
Cela dijo que por el decreto de 2001 no enseña acupuntura. Indicó que actualmente tiene unos cien alumnos en sus cursos y que más de trescientos aprendieron allí.
Decreto. Hasta ahora sólo la acupuntura -la más conocida de las técnicas de curación de la medicina china- fue reconocida por el gobierno como una "técnica médica".
De acuerdo a un decreto N° 32/2001, del 31 de enero de 2001, "sólo puede ser realizada por profesionales médicos y odontólogos con título expedido por la Universidad de la República o Universidades Privadas habilitadas y debidamente registrado ante el Ministerio de Salud Pública". Eso excluye a los médicos chinos. Además dice que la acupuntura "exige un diagnóstico previo de la afección a tratar y una evaluación de los resultados conseguidos".
Pero "se cumple a medias", dijo la doctora Silvia Rojo, presidenta de la Asociación de Acupuntores del Uruguay. Según explicó, hay "menos de un centenar" de casos constatados de infracción, algunos de los cuales fueron denunciados en el MSP.
Gilberto Ríos, subdirector de Salud, dijo a El País que no tenía conocimiento o al menos no recordaba denuncias. Sin embargo, aclaró que pueden haber llegado.
La acupuntura, según los especialistas, consiste en insertar agujas en determinados puntos del cuerpo. Existen nueve tipos de agujas con diferentes formas, puntas y tamaños (entre 1,5 y 10 centímetros de largo y un grosor de 0,1 a 1 milímetro). Normalmente se usan las agujas más finas y cortas.
Rojo explicó que una mala aplicación de esta técnica puede ser contraproducente. "Puede punzar puntos a nivel de tórax y abdomen", precisó a modo de ejemplo. "Es un método invasivo, que atraviesa la piel, provoca determinadas reacciones y eso lo tiene que ver un médico", agregó.
No todos piensan lo mismo. Uno de los terapeutas consultados para esta nota -en actividad desde 1994 y que prefirió que su nombre no fuese publicado-, dijo que "cualquiera puede hacer acupuntura", siempre que haya aprendido la técnica. Aclaró, en tanto, que no practica la acupuntura.
En Uruguay se comenzó a hablar de la acupuntura en la década de 1950 y se fue incorporando a los tratamientos médicos a partir de 1970, según la investigación de la cátedra de antropología de la Facultad de Humanidades.
La Asociación de Acupuntores del Uruguay inició trámites para que la Facultad de Medicina incluya esta técnica en sus cursos. La doctora Rojo dijo que sería incluida "no como una especialidad, sino como un agregado a una especialidad afín a la terapia del dolor".
Actualmente los médicos que practican acupuntura en Uruguay toman cursos en el exterior. Argentina, Brasil, España y China son los lugares más frecuentes. Antes hubo tres especialistas uruguayos en acupuntura que se formaron en el exterior y daban clases en Uruguay. Uno fue Fermín Ferreira, fundador de la asociación. El y los otros dos impulsores de esta técnica en el país y que dictaban clases para los médicos uruguayos ya fallecieron, según dijo la doctora Rojo.
Ahora la asociación esta haciendo un curso especialmente para médicos profesionales.
Consultas. Jesús Manuel Rodríguez dijo que la medicina china puede tratar cualquier enfermedad, aunque "no quiere decir que pueda curarlo todo".
Los motivos de consulta son variados. Se tratan problemas respiratorios, digestivos y renales. También el stress, la hipertensión, la lumbalgia, el reuma y la arteriosclerosis. Incluso enfermedades oncológicas.
Manuel Cela, por ejemplo, dijo que atiende a unas mil personas por año. El terapeuta "anónimo" indicó que tiene unos 15 pacientes por semana. "No es mucho", aclaró. Y agregó: "Hay gente que viene muy jugada, que apuesta mucho y tiene mucha fe en lo que hacemos".
Los pacientes tienen edades variadas. No sólo asisten adultos, sino también jóvenes e incluso niños. "Al principio venían personas mayores, pero en los últimos años también aparecieron jóvenes entre 20 y 30 años", explicó otra terapeuta de la medicina china que tiene su consultorio en el Cordón y que tampoco quiso hacer pública su identidad.
Una sesión tiene como mínimo una hora de duración. Por lo general, antes de que el paciente se acueste en la camilla, se le pide que manifieste su dolencia y se le hacen preguntas para determinar el origen de su malestar. "Si usted viene con un dolor de cabeza no le van a dar una pastilla. Sino que se intenta determinar cuál es el motivo de fondo", explicó Cela. "Nosotros no recetamos medicinas; trabajamos con las manos", agregó.
Los médicos chinos dicen que tratan el dolor desde el origen, a diferencia de las prácticas de la medicina occidental o moderna.
La mayoría de los adultos consultan por problemas de stress, los jóvenes por depresión y los niños son tratados por problemas respiratorios. Esos son los diagnósticos más comunes en cada una de estas generaciones.
Las consultas suelen estar ambientadas. Por lo general se encienden inciensos y se escucha música. La terapeuta que atiende en el Cordón dijo que acostumbra poner música hindú o con sonidos de la naturaleza y del mar. La intención es que el paciente alcance la mayor relajación posible.
El costo de la atención puede ir de $ 100 a $ 500, según dijeron los distintos médicos chinos consultados.
Pacientes
Jóvenes entre 20 y 30 años son el grueso de pacientes que consultan a los médicos chinos
tramite
Hace diez años Cela inició un trámite en el MSP para reconocer las terapias orientales. Todavía no tuvo respuesta
El cuerpo es correlato de lo espiritual
La medicina china considera al cuerpo humano como un "microcosmos que debe vibrar armónicamente con el macrocosmos" (universo), y que cualquier desequilibrio puede derivar en una enfermedad. Así, por lo menos, lo explican distintos sitios de Internet.
Esta definición coincide con otras que dieron los especialistas consultados para la nota. "Para la medicina china, el hombre es un espíritu con forma; el cuerpo es una manifestación del espíritu. Si la energía se enferma, se va a manifestar en el cuerpo", dijo uno de los terapeutas, que se negó a que su nombre sea publicado.
Es con esta definición que los entendidos marcan la diferencia entre la medicina oriental y la occidental. Según explican los especialistas, las terapias alternativas -como la medicina china- apuntan a combatir el origen de la enfermedad, mientras que la occidental o moderna atiende la manifestación de los problemas sin ir al origen del asunto. Se dice que se sana, curando el espíritu.
Al respecto, Jorge Basso, director de Salud del MSP, dijo que los usuarios de las medicinas alternativas no deberían dejar de consultar a los médicos tratantes de la medicina moderna.
Los usuarios que se vuelcan a las terapias alternativas lo hacen por enfermedades que requieren tiempos de curación indefinidos, como ser las oncológicas o las que carecen de un diagnóstico adecuado.