ATLÁNTIDA | PATRICIA MANGO
El próximo fin de semana los controles en la novel peatonal de Atlántida serán mucho más estrictos que en el anterior. Los comerciantes de la calle Montevideo observaron con mucha molestia un tendal de comerciantes vendiendo ropas, lentes, comestibles y hasta muebles frente a sus locales legalmente establecidos. El problema lo trasladaron al secretario de la junta local, Daniel Cigliutti, en una reunión el miércoles que se extendió hasta las 23.30 horas.
Todo comenzó con una experiencia piloto. Tener una segunda peatonal en Atlántida o "B" como se le denominó. La primera, "A", tiene años de constituida y es en el microcentro.
La segunda, se instaló en calle Montevideo entre la calle 11 -donde empieza la peatonal y está la feria de artesanos- y la populosa Artigas donde hay una feria y juegos infantiles. En esas dos cuadras hay una peluquería, farmacia, cine, casa de arreglos de electrodomésticos, heladería, quiosco y panadería.
Todos se vieron invadidos por una feria espontánea que tapó la calle y que los dejó virtualmente excluidos.
Estas quejas, que llegaron a El País a través de comerciantes afectados, fueron trasmitidas textualmente a Cigliutti. "Es verdad, quizá cometimos un error al no consultar a los comerciantes con respecto a la instalación de la peatonal", admitió en diálogo con El País. De todos modos, indicó que lo sucedido el fin de semana pasado "fue una explosión, un desborde que se fue de las manos".
Por eso, esta vez será diferente. Los controles serán estrictos y estará totalmente prohibido instalarse en el lugar para vender. Y a los artesanos que legendariamente están en la esquina de Montevideo (o 20) y Artigas, se les está reubicando en el segundo tramo de la peatonal, es decir, desde calle Chile hasta Artigas. Y el primer tramo, desde calle 11 hasta Chile, sólo se permitirá la exhibición de artistas circenses, estatuas o shows en vivo.