MALDONADO | M. GALLARDO
Con el objetivo de preservar el mayor patrimonio natural de Punta del Este y los demás balnearios, la Intendencia Municipal de Maldonado (IMM) definió una serie de medidas tendientes a proteger el bosque de pinos que caracteriza a los barrios residenciales.
La comuna resolvió hacer cumplir la obligatoriedad de tener plantado, en cada baldío de la zona, un pino marítimo (Pinus Pinaster) cada 30 metros cuadrados, y de un ejemplar de esta especie en cada 75 metros cuadrados en los terrenos con construcción. Esa disposición fue fijada en el decreto 3602 de 1988.
El titular de la Unidad de Coordinación de Gestión Edilicia y Suelos de la IMM, Juan Carlos Bayeto, dijo a El País que la comuna dará, en los próximos días, un mes de plazo para que los padrones cumplan con el requisito de la densidad mínima de pinos.
El municipio también implementará, en los próximos días, un plan para fiscalizar que la ordenanza efectivamente se cumpla, aunque Bayeto adelantó que en un principio la comuna será "flexible". "Queremos que la ciudadanía conozca el contenido del decreto y que lo vaya aplicando", dijo.
La comuna prevé también cumplir con el artículo 24 que señala que el municipio realizará una campaña en medios masivos de comunicación y en centros de educación curricular para poner a la población en conocimiento sobre la situación del bosque y las normas vigentes.
El decreto fija sanciones. En su artículo 41º establece: "A todo propietario de un padrón que no cuente con la densidad mínima exigible de pinos marítimos, tres años después de la promulgación de la presente ordenanza, se le aplicará una multa anual y acumulativa de un quinto de la contribución inmobiliaria correspondiente a ese padrón, que se pagará con la misma".
PROTECCIÓN. Bayeto dijo que el bosque urbanizado de Punta del Este y de otras zonas de la costa del departamento, fue muy afectado por el fuerte temporal que arrasó la zona sur del país entre la noche del 23 de agosto de 2005 y la madrugada del día siguiente.
El jerarca espera que la IMM no tenga que apelar a las sanciones para hacer cumplir la normativa, porque entiende que el bosque urbanizado es el principal patrimonio que tienen los balnearios de Maldonado.
Fuentes municipales estiman que unos 5.000 ejemplares de pinos y de otras especies fueron volteados por los fuertes vientos que, además, provocaron un severo daño al cordón dunoso y a la playa, retirando centenares de miles de toneladas de arena.
El fuerte temporal también derribó más de 200 árboles en la Isla Gorriti y causó daños cuantiosos en otras de las reservas naturales que tiene el departamento: el Arboretum Lussich de Punta Ballena, donde especies de más de cien años fueron arrancadas.
"La idea es empezar a partir de ahora a publicitar la norma y que la opinión pública entienda el mensaje que queremos enviar respecto a la necesidad de preservar el patrimonio del bosque urbanizado", explicó Bayeto.
Para el jerarca es importante que las personas cumplan con la disposición, no por las multas que se prevén sino por "convencimiento" de la necesidad de preservar los bosques.
El decreto establece que en caso de tratarse de un predio forestado con otras especies, se podrán disminuir en un 50% la densidad mínima exigible de pinos, siempre y cuando la densidad total se mantenga por encima del 30% de la mínima exigible.
La norma tiene un capítulo de protección contra incendios que señala que los propietarios de terrenos están obligados a mantenerlos libres de árboles secos y de malezas herbáceas y leñosas.
La medida se refiere en particular a aquellos que tienen plantados Acacias y otras especias de rápida combustión, como Paja Mansa, Chilca, Espina de la Cruz, Molles y Dodonea.
La norma que la Intendencia de Maldonado resolvió hacer cumplir, con una multa de 25 unidades reajustables (equivalentes a $7210), es el corte de árboles sin autorización municipal, pudiendo aplicarse sanciones tres veces superiores, se registran reiteraciones. En caso de que el árbol cortado haya sido declarado como "significativo" por la administración, la multa puede alcanzar las 250 unidades reajustables (equivalentes a $72.107).
Además, a la hora de realizar construcciones que requieran la tala árboles, la IMM lo habilitará si cumple con la densidad mínima de árboles exigida.
Punta del Este: concepto de un bosque urbanizado
Punta del Este desarrolló, como pocos balnearios de la región, el concepto de bosque urbanizado apelando al árbol de pino y, en menor medida, al eucalipto y a otras especies.
El agrimensor Francisco Surroca trazó el primer plano con sus respectivas manzanas de las 140 hectáreas de la península, en la última década del siglo XIX. Henry Burnett y Antonio Lussich le ganaron a los médanos y realizaron una gigantesca plantación de árboles en la zona.
La historia continuó con los operadores inmobiliarios de la época, como Pascual Gattás con Pine Beach, en la década de 1930. Laureano Alonso Pérez hizo lo propio con El Médano.
En la década de 1940, Pizzorno impulsó -junto a otros inversores- el barrio de los Médanos de San Rafael. El arquitecto catalán Antonio Bonet desembarcó en Portezuelo para armar uno de los bosques urbanizados más sorprendentes de la zona.
En la de 1950, Ballena S.A. desarrolló la escarpada península que también albergaría a Carlos Páez Vilaró, junto a un grupo de inversores argentinos.
A fines de 1970 irrumpieron las nuevas propuestas como el Club del Lago (Laguna del Sauce) y los primeros diseños de fraccionamientos cerrados. En Pinares nació el parque Burnett, que ofrece terrenos y chacras. En los `90, Laguna Blanca de Manantiales se sumó como propuesta de country o club de campo.