M. E. LIMA y CORRESPONSALES
La dualidad de las ciudades de frontera es tan grande como el hecho de que la misma avenida que las une las separa. Son regidas por países distintos y eso limita a sus habitantes. El Mides busca cambiar esa realidad. Hay proyectos por U$S 4.700.000.
Un enfermo renal de Quaraí no puede cruzar a dializarse en Artigas, debe viajar 120 kilómetros a Livramento, por falta de un marco legal que le permita atenderse en Uruguay.
Hoy las personas que viven de un lado y otro de frontera, con la "cédula fronteriza", pueden acceder a trabajo, salud y educación pero sólo hasta 20 kilómetros del límite territorial.
El otro documento es la "cédula del Mercosur" que permite viajar sin pasaporte y trabajar en los cuatro países miembros. Pero hay dificultades para que se cumplan los beneficios de los dos documentos. Hay demoras en la expedición y además, son caros. Cada uno cuesta dos Unidades Reajustables ($ 679). A esto hay que sumarle lo que vale hacer la traducción al portugués.
La Dirección de Migración de Rivera, a la fecha, no ha expedido ninguna cédula del Mercosur. Entregaron alrededor de 100 documentos fronterizos a brasileños que residen en Uruguay; otros 30 esperan que culmine el trámite.
Del otro lado, en Livramento se obtiene con mayor facilidad el documento del Mercosur y no así la cédula de fronterizo.
En Migración de Artigas, en lo que va del año, se han registrado ocho solicitudes para cédula fronteriza y desde que está vigente (2004) han sido 125 los documentos expedidos a ciudadanos brasileños.
Los artiguenses que quieran sacar la cédula fronteriza deben aguardar a que llegue a Quaraí la Policial Federal (una vez por semana) o viajar a Livramento o a Uruguayana.
Otra muestra de las dificultades que existen es que ciudadanos brasileños del Chui que trabajan en territorio uruguayo, en un radio de 20 kilómetros de la frontera, reciben los descuentos en sus recibos de sueldos pero no acceden al servicio mutual ni a los beneficios de asignación familiar, dijo Roberto Montiel, corresponsable en la frontera a través del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) de las políticas sociales que se llevan adelante en el Chuy - Chui. Aseguró que los que trabajan en Brasil no tienen estos problemas que se dan del lado uruguayo.
El presidente del Banco de Previsión Social, Ernesto Murro, dijo que desconoce la problemática, pero que si hay una denuncia el Banco atenderá la situación.
El Mides realiza un diagnóstico de la realidad que viven las ciudades de frontera seca con Brasil desde 2006, en el marco del Programa de Políticas de Integración de Frontera. Después aplicará políticas que intenten solucionar las dificultades.
La visualización de las problemáticas a remediar para que brasileños y uruguayos, que comparten casi una misma ciudad puedan convivir mejor, se hace a través de seminarios con grupos de trabajo. El primero fue en 2006 en Artigas, el segundo fue este año en Rivera. El tercero va a ser en Río Branco en octubre y el cuarto se realizará en abril de 2008 en Chuy.
Leonor Soria, directora de coordinación territorial del Mides, dijo que con esos diagnósticos "se van a ir elaborando las propuestas no sólo de las necesidades sino también sobre cómo se integran al diseño de las políticas públicas las problemáticas específicas de la zona de frontera seca, que no son las mismas de otros territorios".
La jerarca detalló que hay problemáticas específicas que tienen que ver con lo laboral, la salud, la seguridad social y la educación. El Mides trabaja en este proyecto con los cónsules en las ciudades fronterizas.
CASI U$S 5 MILLONES. El Consejo del Mercosur aprobó un Fondo de Compensación Estructural (constituido en un 57% por aportes brasileños, un 32% argentinos, un 2% uruguayos y un 1% paraguayos) de U$S 4.700.000 para aplicar tres proyectos que beneficiarán a los habitantes de la frontera del lado uruguayo. Serán llevados adelante por el Mides.
Uno de los proyectos se denomina "Economía Social". Christian Mirza, director de Políticas Sociales del Mides, dijo que consiste en apoyar las iniciativas productivas en sectores de pobreza que hoy están en el Plan de Emergencia.
Se hará una transferencia económica, asistencia técnica y capacitación. Se trata de potenciar los emprendimientos que ya existen en departamentos de frontera (Rocha, Cerro Largo, Rivera, Artigas, Salto, Paysandú, Río Negro, Colonia, Soriano).
El Fondo del Mercosur (Focem) destinó U$S 1.600.000 con este fin. El 70% del dinero es para financiar proyectos productivos y el 30% es para capacitación, asesoramiento técnico y difusión. "Economía Social" comienza este mes y será ejecutado en un año. Apoyará a 100 emprendimientos, es decir a alrededor de 1.700 personas.
El otro proyecto consiste en la intervención de cuatro asentamientos: Asencio y Las Higueritas en Nueva Palmira, La Chapita en Paysandú, Las Piedras en Bella Unión y barrio San Vicente y aledaños en el Chuy. El Fondo del Mercosur destinó para el plan U$S 1.200.000 que beneficiará a 800 hogares, unas 3.200 personas de los asentamientos.
La intervención consiste en que los habitantes de los asentamientos reparen sus viviendas junto a funcionarios del Mides. También se va a facilitar el acceso a la cédula de identidad, partidas y la credencial para garantizarles identidad, dijo Soria, directora de coordinación territorial del Mides.
También se dará a estas personas información sobre salud, a través de talleres (salud sexual y atención primaria). A su vez, el Mides trabajará sobre el tema de medio ambiente ya que en estos asentamientos se ha presentado un alto índice de contaminación, dijo Soria. Citó el ejemplo de las conclusiones a las que llegó la Universidad de la República sobre el elevado índice de cromo en La Chapita.
El tercer proyecto se denomina "Uruguay Clasifica", empezará a aplicarse este año, y cuenta con U$S 1.900.000 para su ejecución.
Nicolás Minetti, coordinador del programa, explicó que van a trabajar con las intendencias para instrumentar sistemas de reciclaje selectivo de residuos en todo el interior, especialmente en frontera. También se va a apoyar a los clasificadores para que se agrupen en cooperativas y asociaciones. "Lo que decimos es: dejen de vivir en la basura para empezar a trabajar con los residuos", dijo Minetti. (Producción: J. Bertalot, E. González y F. Fernández).
Las cifras
3.200 es la cantidad de personas de asentamientos de cuatro departamentos que se verán beneficiadas por proyecto de U$S 1.200.000.
125 son las cédulas fronterizas tramitadas en Artigas en dos años de existencia del documento. Este año gestionaron sólo ocho.
Beneficios y mercado laboral
El trámite de la "cédula fronteriza" se inicia, por ejemplo en Artigas. Posteriormente la documentación va a la Dirección Nacional de Migraciones, la que en un plazo de 30 días aproximadamente lo aprueba o lo rechaza. En caso de aceptarlo ya se envía con una cédula de identidad cuya vigencia es de 10 años. Para sacar la "cédula fronteriza" se debe presentar documento de identidad o pasaporte, certificado policial de residencia, tres fotos carné recientes, antecedentes penales de la localidad donde residió los últimos cinco años y si hace más de 6 meses que vive en Uruguay debe presentar certificado de buena conducta.
En lo laboral, las aspiraciones de los artiguenses, según el diagnóstico del Mides es ampliar los alcances de la ley 17.659 sobre beneficios a la seguridad social, trabajadores ilegales, accesibilidad al mercado laboral y revalidación de especializaciones.
El trabajo que une a dos países
El artiguense Humberto Moraes, de 54 años, trabaja desde hace 17 en Quaraí (Brasil) como repostero y vive en barrio Zorrilla de la ciudad de Artigas.
"En Quaraí me tratan como un brasileño más", dijo. "Estoy en caja, el sueldo es mejor de lo que puedo ganar en Artigas, recibo comisión por las ventas y voy a tener derecho a jubilarme cuando tenga edad", contó.
Trabajar en Quaraí -hoy lo hace en el supermercado Righi- "me ha permitido mantener a mi familia y lograr que una hija ya esté recibida de arquitecta y otra esté terminando la carrera de odontóloga", dijo.
Médicos y otros profesionales de Rivera, que han revalidado su título, se desempeñan de los dos lados de la frontera. Entre los más conocidos figura Fernando Guadalupe, cardiólogo uruguayo, que ejerce su actividad en los dos países, al igual que decenas de colegas.
En el diario A Plateia de Livramento, el periodista Néstor Chávez escribe diariamente la página en español de ese diario bilingüe, como lo hicieron Arturo Cerviño y Martín Correa, entre otros. Los abogados riverenses Leonardo Araujo y Walter Delco Suárez, estudiaron y obtuvieron su título en Brasil.
Algunos accedieron a puestos públicos. La uruguaya Cristina Bonfiglio de de León, es la secretaria de Educación de Livramento, y el peluquero Horacio Davila, presidente del Consejo Municipal de la Salud de esa ciudad.
Cientos de uruguayos han desarrollado una intensa actividad comercial en la vecina ciudad de Livramento.
Los riverenses que residen en Brasil, en su gran mayoría, han regularizado su situación. Distinta es la realidad de miles de brasileños que se han radicado en Rivera, donde se casaron, tuvieron hijos y sin embargo, nunca tramitaron su cédula de identidad, ni su radicación.
En los barrios de Livramento es posible detectar la presencia de "un castellano", denominación que reciben los uruguayos más allá de la frontera.