Vecinos de la zona de Carrasco expresaron su preocupación por reiterados hurtos a viviendas, ocurridos durante las primeras semanas de abril, sobre todo en el asueto de turismo, cuando las casas quedaron solas.
Al menos unas cinco viviendas resultaron asaltadas, principalmente en el feriado largo de Semana Santa, entre ellas la del exministro de Economía y exsenador Isaac Alfie.
El exjerarca, si bien confirmó que su casa fue robada, declinó hablar sobre el hecho.
Ninguno de estos hechos, fue informado en su momento desde Jefatura de Policía. Se aduce, por parte de autoridades policiales que, tal como el caso de Alfie, los dueños de las viviendas pretenden la menor cantidad de prensa posible.
En total, los delincuentes se llevaron más de US$ 20.000, entre el dinero y los objetos de alto valor robados.
Sin embargo, fuentes policiales informaron a El País que el delito en la zona, está "bastante controlado".
"Esta semana de turismo, podemos decir que el delito se mantuvo a la baja en la zona", expresó una de las fuentes consultadas por El País.
Los informantes manifestaron que se están haciendo mejores controles en toda la zona, debido a las nuevas tecnologías que se introdujeron en la Policía para combatir el delito, así como la presencia de más patrulleros en la Seccional 14ª.
No obstante, la referida comisaría cuenta con tres patrulleros y una moto, aunque según se manifestó desde el Ministerio del Interior, este número de móviles será mayor en los próximos meses.
CASOS. El pasado domingo 1° de abril, en una vivienda de Bolonia y San Carlos de Bolívar, ingresaron desconocidos, aprovechando la ausencia de los dueño de la casa. El hecho quedó al descubierto cuando sonó la alarma que la vivienda tiene instalada.
Según indicaron fuentes policiales, los desconocidos ingresaron a través de una ventana de la terraza de dicha vivienda, la cual destrozaron para franquearse el paso.
Acto seguido, los delincuentes destrozaron el sistema de alarmas, a pesar de lo cual, la empresa de seguridad fue alertada de que algo estaba pasando en la vivienda.
De esa vivienda, se llevaron dos relojes, un Bulgari y un Rolex, una campera de cuero y un home theatre, además de una computadora, con torre y monitor y una notebook.
Para esto, según los investigadores del hecho, los delincuentes se habrían trasladado hasta el lugar en un automóvil.
En otra vivienda, ubicada en Copacabana y Américo Ilaria, delincuentes revolvieron toda una vivienda, también en ausencia de sus moradores, y se llevaron una suma de dinero próxima a los US$ 1.500.
En esa casa, se llevaron también joyas de alto valor.
En el último de los casos, a los que pudo tener acceso El País, ladrones ingresaron a una vivienda de Fígaro y Montana, robándose $ 20.000 y US$ 2.000.
En todos los casos, los moradores de las viviendas estaban de vacaciones o bien habían salido de sus casas aprovechando el feriado de turismo.
Ninguno de estos casos, fue informado en su momento por la Oficina de Prensa y Relaciones Públicas de Jefatura.
Estos casos, según pudo saber El País a través de fuentes policiales, los propios dueños de las viviendas pidieron no se dé trascendencia a dichos asaltos. "Aparentemente no querían prensa", sostuvo una fuente consultada.
Días atrás, consultado sobre estos temas, el vocero de Jefatura de Policía, José Luis Rondán, indicó que "en los partes se trata de no ocultar las cosas".
Similares conceptos brindó en su momento el jefe de prensa de Jefatura de Canelones, Alejandro Aznáres, consultado por un copamiento ocurrido el 1° de abril en una vivienda en Atlántida, que tampoco figuró en los partes de prensa.
"En este caso se trató de una falla nuestra en cuanto a la ponderación del hecho ya que la información primaria hablaba de una rapiña", sostuvo Aznáres, quien reconoció que las directivas indican que se deben dar a conocer todos los hechos donde hay personas lesionadas y hechos de sangre.
Hasta al tenis "se la dieron"
Un delincuente asaltó el pasado martes una academia de tenis en la esquina de Siracusa y Verona, a pocos metros del Estadio Charrúa. Los investigadores estiman que el robo fu entregado, ya que ese día se estaban pagando sueldos en el lugar. El delincuente amenazó a un empleado, quien le entregó la totalidad del dinero. Cuando salió del lugar, el malviviente golpeó con la culata del revólver al empleado, dejándole una herida leve en la cabeza.