P DEL ESTE | CESAR BIANCHI
La llegada de casi 600 brasileños en vuelos charters para jugar en los casinos de los hoteles Cirpaini y Conrad es el corolario de una temporada signada por el regreso de los grandes apostadores. Durante el verano 2004, la industria del azar en Punta del Este ha operado más del doble de dinero que en la temporada anterior.
En algunos juegos se duplicó y en otros llegó casi a triplicarse la presencia de apuestas, lo que demostraría que la temporada 2004 superó ampliamente las expectativas, al tiempo de ser un correlato de la recuperación económica en el Río de la Plata.
En comparación con la temporada pasada hubo un aumento del 140% de los recursos administrados conjuntamente de los casinos estatales Cipriani y Nogaró, así como el privado manejado por el hotel Conrad.
Sólo durante el mes de enero en los dos casinos del Estado uruguayo, más sus salas de máquinas tragamonedas, se jugaron U$S 19.809.814, es decir U$S 11.524.146 más que en el enero 2003.
Por su parte, en el Conrad se puso en juego la astronómica cifra promedio de U$S 69.539.250 durante el mes de enero. Esto hace que en la sumatoria de los tres casinos puntaesteños se hayan apostado algo más de U$S 2.500.000 por día.
Sólo en el novel casino del hotel Cipriani hubo U$S 9.047.719 en juego durante enero, estimaron fuentes de la empresa.
El hotel Conrad ha desarrollado toda una parafernalia de marketing en la búsqueda de los jugadores más pertinaces de la región y del mundo.
Para tal fin el Conrad ha encomendado vuelos "charters", sobre todo con jugadores brasileños, a quienes incluso se les asignan habitaciones sin cargo. La imagen de sus jugadores es tan cuidadosamente celada que está prohibido fotografiarlos mientras juegan.
Por su parte, el Cipriani también se sumó a la iniciativa de traer apostadores profesionales de Brasil y en la tarde del viernes llegó el primer "charter" de UAir con 110 pasajeros cariocas y paulistas.
El casino estatal Nogaró tiene un perfil más bajo y es el recinto ideal para jugadores y aficionados uruguayos que apuestan en pesos. Abre sus puertas a las 17 horas y la ficha mínima (slots) es es de 2 pesos; para la ruleta el mínimo es de 20 pesos o un dólar, blackjack $ 100 y punto y banca $ 200.
En el Conrad se apuesta "fuerte" y "muy fuerte, como se habla en la jerga. La ficha mínima en un "slot" es de un dólar y la máxima de U$S 50, mientras que en la tradicional ruleta apostar un pleno tiene un mínimo de dos dólares y un máximo de 25.
Las chances dobles tienen un mínimo de U$S 20 y un máximo de U$S 500 y las chances simples un mínimo de U$S 20 y un máximo de U$S 1.000. En el blackjack el mínimo para poder apostar es de U$S 25 y el máximo de U$S 3.000.
Un apostador montevideano que frecuenta el hotel Conrad cuenta que la cifra máxima apostada en una noche por él ha sido 3.000 dólares. A cambio, el trato es muy satisfactorio. "Te dan bebidas gratis y te otorgan una tarjeta, la Player Card del Conrad. Pero hay una sala realmente ’VIP’ a la que no puedo acceder. Ahí se pueden jugar números de seis cifras", relató el apostador.
ESTADO. Desde el 1 de enero al 14 de febrero entre los casinos estatales del Cipriani y el Nogaró se vendieron 1.013 millones y medio de fichas, de las cuales un 30,5% corresponden a los juegos tradicionales y 69,95% a las máquinas tragamonedas.
El resultado en bruto fue de $ 92.847.938 de ganancias (U$S 3.110.483), según dijo el director nacional de Casinos, Federico Arralde.
La cifra corresponde en un 39,54% a la ruleta, blackjack y otros juegos tradicionales, y en un 60,46% a slots.
De las 1.013.504.847 fichas vendidas, un 38% se comercializaron en el hotel Cipriani de La Barra y un 62% en el casino Nogaró, de la avenida Gorlero.
Los porcentajes de la ganancia en bruto corresponden a 39% del Cipriani y 61% del Nogaró. Es decir que el hotel Cipriani tuvo una ganancia de U$S 1.213.089 y el Nogaró U$S 1.897.395 desde el 1 de enero hasta el 14 de febrero del corriente.
En comparación con el mismo período de 2003, se vendió un 286% más de fichas, del cual un 83% corresponde a monedas de "slots".
En juegos tradicionales -ruleta, poker, blackjack y baccarat- el incremento fue del orden del 178%, mientras que un 83% corresponde a los "slots" en la ganancia bruta ya especificada.
Por cierto, el inusitado aumento del volumen de juego y de las ganancias de los casinos van de la mano con las nuevas salas del Cipriani,que abrió sus puertas el 18 de diciembre pasado.
"No hay un patrón de juego específico en relación a sus nacionalidades", dijo Arralde, quien reconoció que el público brasileño tentado por los hoteles cinco estrellas Conrad y Cipriani vienen a "jugar fuerte".
"Un brasileño o argentino que viene a uno de esos hoteles a jugar puede llegar a apostar U$S 5.000 en una sola jugada, y para él no es algo extraordinario", dijo Arralde.
El director nacional de Casinos del Estado agregó que el jugador y el verano no van de la mano. Arralde lo resume así: se trata de personas que no vienen a hacer turismo. Vienen a jugar. Se pasan el día entero en la sala de juego, y no bajan nunca a la playa".
Arralde ilustró con un caso particular la pugna entre "punto" y "banca: "el otro día un hombre en el Cipriani nos ganó U$S 150.000 jugando en el baccarat, pero individualmente hemos ganado mucho más que eso", dijo.
Al jueves por la noche un enorme cartel electrónico en el casino del Conrad especificaba que sólo en el día previo la casa pagó en las máquinas tragamonedas unos U$S 184.910, U$S 5.011.631 durante febrero y U$S 15.308.577 en lo que va del 2004. El dato es certificado por la consultora KPMG. "Los slots que más pagan en Latinoamérica", promocionaba el cartel luminoso.
La otra variable a las apuestas que marca la tendencia de temporada es el número de visitantes al casino. Las cifras marcan que el público es casi siempre el mismo y que lo que realmente subió es el nivel de apuestas. Mientras que en enero de 2003 ingresaron 196.392 personas a jugar en el hotel Conrad, en enero de 2004 fueron 252.870, es decir que hubo un incremento del 29%.
Según el hotel, el promedio de juego por persona en máquinas o ruleta en enero fue del orden de U$S 275.
En tanto, un relevamiento realizado por El País en el Aeropuerto de Laguna del Sauce con los propios apostadores brasileños que llegaron en "charters" de la firma, arrojó que venían dispuestos a jugar como mínimo U$S 1.000 y promedialmente U$S 10.000 por día (ver nota adjunta).
ESCENARIO. En una noche en el casino Nogaró se pueden ver muchos adultos concentrados apostando al hipódromo electrónico por su dupla de caballos preferidos, o bien frente a la clásica ruleta. Y muchos turistas frente a las decenas de "slots" apostando con monedas de dos pesos uruguayos. Están concentrados, bien vestidos y algunos optan por pedir una copa de alcohol mientras el azar decide.
Una noche en el casino del hotel Conrad o del Cipriani es totalmente distinta. Impresiona desde el ingreso la prolijidad de las alfombras y los empapelados, amén del continuo juego de luces y sonidos. No hay apostadores sonrientes. Todos están serios, compenetrados en lo que curiosamente se denomina "juego".
La ficha mínima en el Conrad es de un dólar y sólo vale para una máquina tragamoneda, mientras que lo máximo es U$S 5.000 por "pase" (jugada) en el casino tradicional.
La sala "VIP" (Club Conrad) cuenta con un puñado de profesionales de las apuestas, que pueden llegar a jugar U$S 300.000 en una noche.
Algunas de estas osadías pudieron haberle costado a un argentino el rezongo de su mujer, que ingresó enfurecida al casino y le exigió que se alejara de la mesa de juego y volviera a la habitación.
A su lado, un hombre con ropa muy costosa fumaba un habano como si todo lo demás -excepto el juego- no existiera.
Muchas horas antes del bullicio de la madrugada, un "croupier" contó a El País algunas de las cábalas más comunes entre los jugadores. "Algunos no miran cuando cae la bola, otros repiten incesantemente un número, algunos vienen siempre con la misma ropa después de una noche exitosa y otros no nos dejan ir a descansar si van ganando", dijo.
El funcionario del casino se alegró por la vuelta de los argentinos que se ausentaron en la última temporada y también por la llegada de los brasileños para semana de carnaval. Durante enero, por concepto de propinas un croupier del Conrad puede hacer unos mil dólares. "Hace dos veranos atrás podían ser U$S 2.000 mensuales perfectamente", estimó.
El director nacional de Casinos del Estado, Federico Arralde, ilustró el rol de la casa con una anécdota de un apostador que vivía para el juego. Y también supo morir en su ley. "Hubo un jugador uruguayo que, precisamente, murió mientras jugaba en un casino de Salto. Un día en el casino de Atlántida nos ganó un millón de pesos. Pero a la larga ganamos más nosotros. ’De enero a enero la suerte es del banquero’, recordó.
NUMEROS
2.343.540.
Recaudación diaria promedio en dólares entre los tres casinos de Punta del Este: el privado Conrad, y los estatales Nogaró y Cipriani.
275.
Es la cifra promedio en dólares que deja un apostador en una noche en el casino del Conrad, según fuentes de la empresa.
10.000.
Cantidad de dólares que un jugador brasileño invitado por Conrad está dispuesto a jugar en una misma noche, según un sondeo en el propio Aeropuerto de Laguna del Sauce, a su llegada.
69.539.250.
Es el dinero promedio en dólares en juego del hotel Conrad en el mes de enero, teniendo en cuenta que ingresaron 252.870 personas, con una apuesta promedio de U$S 275. El hotel aún no estimó sus índices del mes de febrero.
9.047.719.
En dólares, la cifra que hubo en juego en el Cipriani durante el primer mes del año, según estimaciones de fuentes del hotel.
3.110.483.
Es la recaudación (ganancia) en dólares de los estatales Nogaró y Cipriani desde el 1 de enero y hasta el 14 de febrero, según el propio director nacional de Casinos, Federico Arralde. Un 39% corresponde al Cipriani y 61% al Nogaró y casas de "slots" de Punta del Este.
3.769.884.000.
Es el total de fichas vendidas en todo el país (inclusive Punta del Este) del 1 de enero al 15 de febrero de 2004, según la Dirección Nacional de Casinos. Un 12,16% corresponde a juegos tradicionales y un 87,84% a "slots.
11.021.077.
Es la cifra en dólares de la ganancia bruta del Estado ($ 328.979.163) en todo el país, hasta el 15 de febrero pasado. El 18,6% se debió a los juegos tradicionales y un 81,94% a los tragamonedas.
108,74.
Porcentaje de incremento en venta de fichas de parte de casinos del Estado en relación al mismo período de 2003, cuando se vendieron 1805.976.501 fichas.
93,82.
Es el porcentaje en la ganancia bruta del Estado en sus casinos de todo el país. En la temporada anterior, hasta el 15 de febrero, fue de $ 169.731.667, o sea unos U$S 5.686.153.