"Lo que el juez hace es venganza"

Eduardo Delgado

El militar espera en Chile hace tres años sin una definición del proceso. Cuestiona severamente al juez de la causa.

-¿En qué está la causa judicial por la que usted y otros dos militares uruguayos fueron extraditado a Chile?

-En este momento estamos por contestar por primera vez por escrito. El 18 de abril va a ser tres años que estamos acá en Chile y todavía no hemos podido presentar el primer escrito de defensa. El juez nos acusó de asociación ilícita y secuestro y estamos contestando por qué somos inocentes. La primera vez que nos interrogaron ya habían pasado 10 años de los hechos, o sea, se parte de la base que los dos delitos están prescriptos. También se denunciarán todas las irregularidades dentro del proceso, como documentos falsos. Lo más triste es que se le dio cuenta al juez de la constatación de un documento falso y no tomó ninguna medida.

-Pero, más allá de la prescripción que se aducirá, ¿usted y los otros militares mantienen que no secuestraron a Eugenio Berríos?

-Es que la otra parte de la defensa consiste en argumentar por qué no existió secuestro y asociación ilícita. Para los chilenos podía ser una operación de inteligencia, pero para Uruguay no era nada. No teníamos ningún tipo de interés, ni sabíamos que era Berríos y si lo hubiéramos sabido tampoco hubiéramos hecho nada, porque ni en Uruguay ni en Chile se sabía quién era esta persona. Su esposa lo iba a visitar y es la principal querellante de este caso. Si estaba secuestrado ¿cómo era que lo iba a visitar? Entonces ella tendría que estar procesada por secuestro, supongo.

-¿Cómo son sus condiciones de vida en Chile?

-La Justicia chilena nunca nos ha dado servicio médico; lo tenemos por un convenio del hospital Militar uruguayo con el de acá. Hemos estado renovando los documentos cada 4 meses, entramos sin visa de ningún tipo, nos estaban esperando alrededor de 70 policías en el aeropuerto y no hubo uno que nos pusiera un sellito cuando entramos a Chile. A los cinco meses salimos en libertad, estuvimos cinco meses indocumentados y estamos con visa de turista, cuando no lo somos ni queremos estar acá. El 20 de junio de 2006 fue la última vez que el juez habló con nosotros. Si nos muriéramos acá nos entierran con diarios, porque para Chile no existimos. Tenemos prohibido trabajar, vivimos de nuestro sueldo y la defensa la tenemos que pagar nosotros con la colaboración de clubes militares.

-Usted y los otros militares pidieron regresar a Uruguay mientras se desarrolla el proceso. ¿Por qué se los negó el juez Madrid?

-Cuando el presidente Tabaré Vázquez salió de aval nuestro para que esperásemos en Uruguay el juicio y dijo que íbamos a estar de regreso en tiempo y forma en Chile cuando la Justicia lo requiriera, el juez Madrid dijo que no era garantía suficiente. Y si un presidente de la nación que le da la extradición no es garantía suficiente, no sé qué garantías precisa. Me lo encontré hace seis meses en una esquina y le pregunté si era de Bush la garantía que quería y se reía. Porque lo que esta gente está haciendo es venganza, no les importa si hubo o no delito.

-¿Tampoco se le permite viajar a Uruguay por un tiempo determinado, como si fuera una salida transitoria?

-La madre del coronel Wellington Sarli estuvo en estado de coma y no lo dejaron viajar, el juez dijo que temía que se "arrancara", que acá significa huir. Sarli está extraditado y nunca le vio la cara a Berríos. El juez decide y mientras sea así, hasta si se me muere un hijo no me dejan ir.

-¿O sea que no regresará mientras dure el proceso?

-La única forma en que podríamos regresar a Uruguay sería mediante un tratado del Mercosur, que permite cumplir una condena en otro país. Uruguay tiene firmado el tratado, pero no ratificado, y hay otro tratado similar firmado con Chile pero tampoco ratificado. Faltan tres años para que el tema llegue a la Suprema Corte y en el peor de los casos, las penas que nos puedan poner son todas excarcelables.

No somos culpables, tenemos confianza en la Justicia pero a nivel de Suprema Corte y no de estos jueces que quieren ascender y por eso toman esta venganza y revancha. El que procesa más milicos tiene más posibilidades, porque quien lo designa es el poder político y acá llevan 20 años de concertación.

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