Líderes de todo el mundo condenaron hoy el asesinato del primer ministro serbio Zoran Djindjic, y expresaron su consternación acerca de la muerte de un gobernante que había ayudado a instaurar reformas democráticas en su país.
Fue el primer magnicidio europeo desde 1986, cuando el primer ministro sueco Olof Palme fue abatido a balazos en Estocolmo. En mayo, el prominente político derechista Pim Fortuyn fue asesinado en Holanda.
El presidente estadounidense George W. Bush "expresó su dolor al pueblo de Serbia", dijo el vocero presidencial Ari Fleischer en la Casa Blanca acerca del asesinato de Djindjic ocurrido hoy en Belgrado.
"El primer ministro Djindjic será recordado por su papel en traer la democracia a Serbia y por su cooperación en llevar a Slobodan Milosevic ante la justicia", dijo Fleischer.
Djindjic, de 50 años, fue uno de los líderes de una revuelta que derrocó al gobierno de Milosevic en octubre del 2000 y ayudó en la tarea de enviar al ex presidente yugoslavo al Tribunal de Crímenes de Guerra de La Haya al año siguiente.
El primer ministro británico Tony Blair dijo estar "profundamente consternado y entristecido" por la noticia del asesinato de Djindjic.
"Lo conocí en el 2002 y me impresionó la energía que dedicaba a reformar a Serbia y mejorar la vida de todos sus ciudadanos", agregó Blair. "Su asesinato es una pérdida para todos aquellos... que han hecho denodados esfuerzos por asegurar para Serbia un futuro mejor".
El Canciller alemán Gerhard Schroeder calificó a Djindjic de "rayo de esperanza para los serbios, que desempeñó un papel decisivo en el regreso (de Serbia) a la comunidad de las democracias europeas".
Entretanto, en Moscú, la cancillería rusa emitió una declaración en que expresó indignación por el asesinato y añadió: "Confiamos en que las consecuencias de este acto inhumano no afecten la estabilidad de la sociedad serbia".
"Este acto demuestra cómo el crimen organizado y el terrorismo amenaza a toda la región", dijo el canciller bosnio Mladen Ivanic. "Esto tendrá seguramente repercusiones en la situación de toda la región". AP