"Me costaba estudiar, no me daban los tiempos y ahora para los exámenes la veo bien aunque al método recién lo estoy automatizando: lo bueno es que te quedan los conceptos y no tenés que releer", contó Silvestre Vaz, estudiante de segundo año de veterinaria (20). Vaz toma clases del método Ilvem desde abril.
El director de este centro, Jorge del Mármol, dijo a El País que la lectura rápida, el desarrollo de la memoria y la concentración son herramientas eficaces para el estudio y por eso más del 90% de sus 700 alumnos son estudiantes universitarios o de bachillerato. "Casi todo el mundo lee mal, y la comprensión no pasa del 30% y no sólo en Uruguay, sino a nivel internacional", dijo del Mármol.
En su opinión, la educación en Uruguay está centrada en contenidos y "por desinterés y falta de conciencia" no se atienden los procedimientos de aprendizaje.
A José García, de 19 años, le va mejor este año, en 2º de Medicina, que el año pasado. Desde que sigue el curso —que exige una hora de práctica diaria aparte de las clases— dice que le va mejor que a sus compañeros.
Para la docente Marta Botta "la lectura rápida no es lo más importante". Habría que empezar por la lectura. "Los estudiantes se expresan muy mal y no están acostumbrados a estudiar en libros", afirmó.