Le coparon la casa cuando salía a depositar la basura

Información. Jefatura no incluyó el caso en su parte diario

 20110224 800x544

El 12 de febrero un hombre y sus dos hijos de 11 años, fueron víctimas de un copamiento, cuando salían a depositar la basura. Estuvieron varios minutos a merced de los malvivientes la Policía califica el hecho como una simple rapiña.

"Para que se configure copamiento, la víctima debe estar privada de su libertad", dijo a El País una alta fuente policial.

Cuando se refiere a privación de libertad habla de que no debe tener la posibilidad de salir del lugar del copamiento por sus propios medios.

El Código Penal no es mucho más preciso al respecto. El artículo 344 establece que "el que, con violencias o amenazas, se apoderare de cosa mueble, sustrayéndosela a su tenedor, para aprovecharse o hacer que otro se aproveche de ella, será castigado con cuatro a dieciséis años de penitenciaría".

El artículo 344 bis, establece la figura de Rapiña con privación de libertad, copamiento. Esta figura establece los mismos parámetros que la anterior pero con el agregado de que el hecho debe ser con "privación de la libertad de su o sus víctimas, cualquiera fuere el lugar en que ésta se consumare".

Con este criterio, la Policía califica como "rapiña" un hecho denunciado en la sección Ecos de El País, publicado ayer.

Este episodio ocurrió el 12 de febrero pasado, cuando Héctor Bajac fue sorprendido, junto a uno de sus hijos, en momentos que salía a sacar la basura a la puerta de su casa en Carrasco, pasadas las 11 de la noche.

"Cuando mi hijo va a abrir la puerta, en ese mismo momento lo veo recular y me doy cuenta que algo va a entrar", contó Bajac a El País.

El atraco se consumó en pocos minutos, pero sin embargo la incertidumbre sobre el desenlace de los hechos le hizo temer lo peor a la víctima.

"En determinado momento me pidieron la plata grande y las joyas y yo no tengo más plata que la que hay en la billetera y no tengo joyas porque vivo solo, pero no sabía si me iban a creer o no y desconocía como iban a reaccionar frente a esto", dijo Bajac.

Después de revisar toda la casa, de donde le llevaron dos computadoras portátiles con sus cargadores, una cámara digital, una filmadora, un wii y ropa, uno de ellos se puso a tomar whisky del pico de una botella que encontró allí.

"Está rico el Sandy, me decía el más loquito de ellos, que se me puso a zapatear mientras yo estaba tirado en el piso", relató Bajac.

"Ahí pensé que me pegaba una patada y estaba dispuesto a aguantar porque estaban mis hijos en el medio", dijo.

Entre otras cosas, Bajac destacó que los malvivientes "trabajaban casi sin hablar y funcionaban como un equipo aceitado: mientras uno, el líder de la banda, nos apuntaba los otros tres se repartieron en la casa para buscar que llevarse".

Tras la huida de los ladrones, la Policía tardó unos diez minutos en llegar al lugar, lo que Bajac dijo es "razonable" ya que advirtió al 911 que los asaltantes se habían ido.

Sin embargo, lo único que se llevaron como prueba fue una botella de whisky, por que tenía huellas dactilares de los malvivientes. Por otro lado uno de los policías le ofreció sus servicios como cerrajero. "Hasta me dio una tarjeta profesional y todo", dijo.

A pesar de la gravedad del hecho, éste nunca salió a la luz, ni siquiera en los partes policiales que diariamente envía la Jefatura de Policía.

"Hay jueces que dieron la orden que, en lo que a ellos les corresponda, mientras el caso está en presumario, no salgan a la opinión pública porque pueden interferir en la investigación", argumentó una fuente policial consultada por El País.

"Muchas veces se detectó que hechos que salen a la luz modifican el testimonio a prestar por parte de testigos del caso que pretenden tener algún tipo de notoriedad", sostuvo la citada fuente. "Tampoco se dan cuando interfiere la investigación de la Policía", agregó.

Además, la fuente dijo que el criterio es comunicar los hechos más relevantes.

"Hay una infinidad de casos en las 24 seccionales de Montevideo y en los seis departamentos de Investigaciones, muchas veces se usa el criterio para determinar cuál es importante o no", sostuvo.

Sin embargo, la Policía admite que en estos casos pueden existir errores y omisiones.

Asaltan vestidos como inspectores

La Policía investiga el robo a una contadora, que circulaba por Paso Carrasco en su auto y fue interceptada por dos delincuentes que, con uniformes de inspectores de tránsito, detuvieron la marcha de su vehículo para robarle el dinero que traía de la empresa en la que trabaja. En total se hicieron con un botín de $ 370.000. El hecho ocurrió en la esquina de Blanco Acevedo y Vigil, cuando la damnificada vio que dos inspectores le señalaban que debía parar. Mientras uno de los falsos inspectores le pedía la documentación del vehículo, el otro ingreso por la puerta del automóvil y le pidió el dinero. Tras esto se fugaron del lugar en moto. Se sospecha que el robo fue entregado. Fuentes policiales no descartan pero tampoco confirman, que este robo tuviera vinculaciones con el asalto al Itaú o a la remesa del Cambio Varlix.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar