XIMENA AGUIAR
Tras un largo proceso de consultas, el gobierno anunció la firma para el ingreso de Cabo Polonio en el sistema de áreas protegidas. Los lineamientos del decreto son generales; ahora comienzan los acuerdos para conformar el plan de manejo.
Cabo Polonio es la tercera área que ingresa en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), pero es la primera área protegida ubicada en la costa y con un intenso uso turístico.
Los intereses de los dueños de predios, la trayectoria de una población aislada acostumbrada a definir sus propias reglas y el auge de la explotación turística de la zona en los últimos años hicieron que el proceso de ingreso, que comenzó a mediados de 2006, fuera un poco más largo que en las anteriores ocasiones.
"Fue un proceso más largo pero muy enriquecedor, se recibieron sugerencias directamente con los actores y se llega a un documento que recoge todas las inquietudes, estamos muy satisfechos", dijo la directora de Medio Ambiente, Alicia Torres.
Uno de los privados dueños de varios predios en la playa Sur, Gabasol S.A., incluso manejó la posibilidad de impugnar el decreto si no contemplaba efectivamente sus aspiraciones. El texto, firmado ayer por el presidente, será publicado hoy, y es aguardado con expectativa por el particular.
Para Torres, una impugnación "frustraría la oportunidad de un trabajo colectivo y de resolver conflictos históricos del Cabo Polonio", como los relacionados con "una ocupación desordenada, con el desorden en las actividades humanas, con un uso desordenado del territorio", señaló.
VALORES Y AMENAZAS. El área protegida incluye 25.820 hectáreas, de las cuales la mayor parte abarca ecosistemas marinos (16.000 hectáreas) e insulares (21.151 hectáreas), mientras que los ecosistemas terrestres ocupan una menor proporción (4.653 hectáreas).
"Cabo Polonio tiene importantes valores paisajísticos por sus dunas móviles, valores culturales asociados a la historia de loberías que dejó una impronta, también se han hecho investigaciones que indican que era una zona usada por indígenas y hay un potencial de valores culturales asociados a la arqueología, y valores asociados a la biodiversidad, con 550 especies costeras (más de 200 especies de plantas y 350 especies animales)", señaló Torres.
Además, "es residencia de especies amenazadas como el sapito Darwin. Y tiene la colonia de lobos marinos como especie emblemática, que es una de las poblaciones más importantes a nivel mundial y se la puede observar más directamente, es un importante atractivo para el turismo de avistamiento", añadió.
Estos valores ya estaban recibiendo el impacto de actividades humanas, como la construcción, el turismo y la forestación, pese a su declaración como "Monumento natural" realizada en 1966.
El decreto actual "fija una serie de actividades que quedarán prohibidas", como la visita a las islas por parte de turistas, la minería, la instalación de sitios de disposición final de residuos, la extracción de objetos arqueológicos, la introducción de especies exóticas tanto animales como vegetales, la caza, la actividad pesquera salvo la artesanal o deportiva, la instalación de nuevas construcciones en el litoral rocoso, las playas y el cordón dunar, y las edificaciones fuera de las zonas denominadas "paisaje cultural", según informó Presidencia.
Sin embargo, las limitaciones concretas de las principales amenazas actuales, como la forestación y el uso intensivo por parte del turismo, deberán ser reguladas más específicamente en un futuro plan de manejo.
En un proceso de evaluación de valores y amenazas del área, "la forestación es una de las actividades que se vio que tuvo un efecto en detener las dunas móviles, habrá que establecer en el plan de manejo cómo revertir esa situación", dijo Torres. Unas 1.000 hectáreas del área están ocupadas por plantaciones forestales, principalmente de pinos. Antes de la forestación, se estima que los médanos del sistema de dunas alcanzaban los 50 metros de altura.
Otra fuente de impactos viene "del tránsito, la circulación y la urbanización", señaló Torres. Por ejemplo, entre los censos de 1996 y de 2004 se vio el incremento de 226 a 458 viviendas, de las cuales unas 430 se estima que son de veraneo. Este tema también necesitará de nuevos acuerdos. "En el plan de manejo vamos a establecer pautas para nuevas construcciones", dijo Torres.
Pese a que aún faltan concreciones de la protección del área, ésta ya obtuvo la categoría de "Parque Nacional", cumpliendo con el objetivo acordado por los diversos actores involucrados: "proteger procesos ecológicos a gran escala, junto con las especies y ecosistemas característicos, que a su vez constituyen la base de una serie de oportunidades recreativas, educativas, espirituales, científicas y turísticas ambiental y culturalmente compatibles".
El ingreso de polonio al SNAP
AMBIENTES El área protegida contiene una diversidad de ambientes: playas arenosas, litoral rocoso, dunas, monte nativo, pequeños humedales, islas y áreas marinas.
PAISAJE El sistema de dunas móviles es el remanente más extenso de una faja arenosa que antiguamente se extendía a lo largo de la costa.
BIODIVERSIDAD En el área hay sitios de reproducción y cría de mamíferos marinos (ballenas, delfines, lobos), de nidificación de aves migratorias y de cría y alimentación de más de 47 especies de peces. Es hogar del sapito de Darwin, amenazado a nivel global, y de colonias de león marino y de lobo fino, que constituyen la población más numerosa de Sudamérica.
POBLADO El poblado de Cabo Polonio, donde hoy viven unas 70 personas, se originó en el siglo XIX, a partir del asentamiento de pescadores artesanales que participaban de loberías zafrales.