Las consultas por diarreas se duplican en el verano

| En especial los más afectados son los menores de edad. Emergencias llaman a los padres a tener cuidado

LEONEL GARCIA

Sol, playa, vacaciones, tiempo libre. El verano tiene muchos aspectos para transformarse en la estación más esperada del año. Pero estas fechas también están relacionadas con otras "delicias", tales como enfermedades gastrointestinales, quemaduras por el sol y traumatismos. Sobre todo en los niños.

Si las enfermedades respiratorias son las vedettes de los meses de frío, en el verano las patologías del aparato digestivo son las que "copan la parada". De acuerdo con datos de la Unidad Coronaria Móvil (UCM), en el período comprendido entre el 1º de noviembre de 2003 al primero de marzo de este año, de un total de 15.892 consultas pediátricas 19,06% correspondían a este tipo de malestares, duplicando los casos que se producen en invierno.

De éstas, unas 3.029 consultas, el 56,36% correspondieron a casos de diarrea aguda, 20,01% a dolor abdominal y un 17,50% a cuadros de vómitos.

En pacientes de edad adulta, en el mismo período de tiempo, las patologías gastrointestinales representaron el 15,69% de los 45.576 llamados a la UCM. A la diarrea aguda le correspondió el 41,47% de los casos.

Estos mismos casos en el trimestre mayo—julio, cuando ocurren los mayores fríos, representan el 10,11% en pacientes niños y el 10,65% en adultos. La patologías del tipo respiratorio descienden en las consultas pediátricas de 55,97% en invierno a 29,40% en verano.

En adultos, empero, los problemas digestivos son el mayor tema de consulta en el verano, aproximadamente un 50% más que en el invierno. Sólo son superados por "dolores varios" (18,47%) en los meses estivales.

DIARREAS. De acuerdo con el médico Carlos Baroffio, jefe de policlínicas de la UCM, la mayoría de los casos son benignos. "Se trata de gastroenterocolitis virales que se presentan con vómitos, diarrea y fiebre, con los cuales basta una semana a dieta para estar ‘0 kilómetro’".

El contagio de estas patologías es por vía oral y fecal. Es por eso que los especialistas recomiendan extremar cuidados en la higiene personal, de los utensilios de cocina y de las instalaciones sanitarias. A menos que las infecciones sean del tipo bacteriano o parasitario (donde se utilizarán antibióticos o antiparasitarios) el tratamiento es del tipo sintomático. O sea, calmar el dolor, bajar la fiebre, tomar mucho líquido y una dieta estricta: sopa de zanahoria, churrasco magro, pollo sin piel, arroz blanco, queso magro o muzzarella, y galleta de arroz entre otros indicados por médicos.

Baroffio señala que no se recomienda la utilización de antidiarreicos, sobre todo en los niños, porque "enlentecen el mecanismo intestinal".

Cuando estas enfermedades no son virales, pueden ser producidas por intoxicación en los alimentos. Esto ocurre cuando la comida no está conservada a una temperatura adecuada.

En época de Fiestas, pese a estar en el hemisferio sur, en Uruguay se consumen alimentos altos en calorías a la usanza nórdica. Si bien no descartan que esta costumbre influya en enfermedades digestivas, los médicos aseguran que importa más el estado de la comida que el tipo de ella.

Miguel Fernández Galeano, director de Salud de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) y próximo subsecretario del Ministerio de Salud Pública (MSP), afirma que los alimentos no pueden ser conservados en temperaturas "entre cinco y sesenta grados cuando hay una gran multiplicación microbiana". La salmonella, bacteria que provoca la salmonelosis, es una de las que actúa por "no mantener correctamente la cadena de frío" en mayonesas caseras, cremas, merengues y omelettes.

Además de una conservación de los alimentos a temperaturas adecuadas, el jerarca municipal señala que "hay que extremar los cuidados en la higiene personal y los materiales con los que se maneja la comida" y evitar la alimentación "cruzada" (crudos y cocidos al mismo tiempo).

El calor invita a pasar el día en la playa. Incluso almorzar sobre la arena y mirando al mar. Pero esa manteca untada en el pan, que sólo precisa cinco minutos para recalentarse, puede generar consecuencias que deriven en una olvidable jornada veraniega.

EJERCICIO. Hasta los más sedentarios tienen en el verano un repentino e irrefrenable deseo de ponerse a punto físicamente. Esta misma idea es compartida por miles de "deportistas". El resultado es un aumento de la cantidad de traumatismos.

Más deporte, más trotes, más caminatas, más picados, más baños de mar, más... esguinces, torceduras y fracturas. "En el verano no falta quien en una licencia de 15 días quiere hacer todo el ejercicio que no pudo durante el año, y no es así la cosa", indica Baroffio.

Tomando en cuenta los antecedentes del año pasado, en los meses del invierno 2003 el 7,30% de las consultas de adultos fueron por traumatismos. Ese porcentaje aumentó a un 10% en el último verano, un incremento aproximado del cuarenta por ciento.

El aumento en los niños es aún mayor: de 7,34% a 12,83% (un 75%). A las actividades al aire libre se le suma un mayor tiempo de estadía en los hogares. En estos casos nunca es más real el dicho que la mayoría de los accidentes ocurren en casa.

Insolación y quemaduras a la orden del día

Por razones por demás obvias, en invierno no se registran casos de quemaduras por el sol. "Pero en verano pueden llegar al 10% del total de consultas", señala el jefe de Policlínicas de la UCM, Carlos Baroffio.

La insolación se provoca por una excesiva exposición a los rayos ultravioletas. De acuerdo con los médicos, los niños y los ancianos, son más proclives a padecerla porque tienen más inestable su mecanismo de sed. Este problema está asociado a la deshidratación y puede provocar además fiebres o cefaleas.

"Los adultos saben cómo y cuándo hidratarse porque tienen un correcto mecanismo regulador de sed", indica el médico internista Eduardo Casanova, también de la UCM. Este mecanismo ya no funciona correctamente en los ancianos. De acuerdo al profesional, esta fue la causa por la cual unos 15.000 personas mayores fallecieron en el verano francés de 2003 por deshidratación.

Otras consecuencias de una exposición inadecuada a los rayos solares es la hipotensión arterial y la conjuntivitis. Baroffio indica que, al estar más expuesta la piel, hay que tomar más precauciones con el estafilococo resistente y consultar al médico ante cualquier lesión.

GOLPE. El denominado Golpe de Calor (proveniente del francés "Coup de Chaleur") es una variante más grave que puede llegar a la muerte, de la misma manera que una intoxicación por alimentos mal tratada. Según el médico internista Eduardo Casanova, de la UCM, se trata de "manifestaciones neurológicas en las que el individuo puede llegar a perder la lucidez y alcanzar el estado de coma".

A diferencia de la insolación, el Golpe de Calor puede ser sufrido por personas que no tienen una correcta evaporación de la transpiración, una excesiva producción de calor corporal y una elevada temperatura ambiente. Como en los otros casos, los niños y los ancianos constituyen la población "de riesgo".

Baroffio recuerda que en Uruguay el último caso ocurrió "hace un par de años" a un competidor de la maratón San Felipe y Santiago.

CONSEJOS PARA EL VERANO

El daño solar es acumulable durante toda la vida. Evitar exposición al sol de 11 a 17 horas, cuando la radiación solar es más intensa. Utilizar protector de rayos ultravioletas de acuerdo a la piel de cada uno y anteojos de sol.

No querer broncearse en un día, aumentar gradualmente el tiempo de exposición.

De aparecer nuevas manchas, verrugas, lunares, heridas o llagas en zonas expuestas al sol consultar inmediatamente al médico.

Extremar medidas de higiene personal, lavado de manos con agua y jabón.

Lavar utensilios utilizados para la comida y enjuagarlos con agua caliente.

No compartir ropas, calzado ni utensilios de higiene personal.

Frente a lesiones de piel con supuración, proteger la zona de contactos y consultar de forma inmediata al servicio de salud más próximo.

Vestir ropa ligera y cómoda.

Limpiar baños y cocina con agua y detergente. Depositar y mantener la basura en recipientes tapados. Eliminar moscas y otros insectos.

Antes de ingresar en ambientes cerrados por mucho tiempo (como galpones o casas de veraneo): usar tapabocas o una tela que cubra nariz y boca, abrir puertas y ventanas para que una ventilación de 30 minutos (no permanecer ahí en ese tiempo), luego humedecer con hipoclorito de sodio las superficies a limpiar.

Fuente: IMM y UCM

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar