S. CABRERA Y E. DELGADO
Aplaudido por los 121 legisladores presentes, el juez Jorge Larrieux se convirtió ayer en nuevo ministro de la Suprema Corte de Justicia, con voto de todos los partidos. La gran incógnita es hacia qué lado inclinará Larrieux la balanza del IRPF.
Se hizo un silencio sepulcral y Larrieux entró al plenario de la Asamblea General, una vez que la Asamblea le dio la venia para ser ministro, en una sesión de guante blanco, casi sin reproches. Pasó al lado de los legisladores blancos y el senador Jorge Larrañaga alcanzó a darle la mano. Desde uno de los palcos oficiales, miraban los ministros de la Suprema Corte. En el otro palco, sus familiares sacaban fotos y sonreían. Poco rato después, ya en los pasillos del Palacio, hubo abrazos y besos.
Luego de prestar juramento y ser proclamado, Larrieux fue abrazado por legisladores de todos los sectores. De aquí en más será centro de todas las miradas: su voto es fundamental para saber si se mantiene la tendencia o si la Corte revierte sus fallos y pasa a considerar constitucional el IRPF a las pasividades. En el Frente tienen esperanza de que el fallo cambie, pero no parece haber indicios concretos.
De físico menudo y algo nervioso en sus primeras declaraciones a la prensa, Larrieux se mostró parco y cauto. Dijo que hoy recibirá los primeros expedientes, que seguramente se tomará menos de los 20 días que legalmente tiene para decidir, que no cuenta con posición formada y que todo este proceso ha sido "atípico y bastante irregular" por las filtraciones.
"Personalmente no siento ningún tipo de presión. Trato de no sentirla. Sé que se trata de una especie de desempate, pero es una cuestión de técnica jurídica. Nada condiciona mi fallo". adelantó, asediado por los micrófonos. Luego dijo que el tema es "opinable".
¿Hay antecedentes de inconstitucionalidad que se hayan generalizado? le preguntaron. Larrieux respondió: "El doctor Lacalle últimamente citó dos casos. Queda a criterio legislativo".
¿Tiene vínculos con el Partido Nacional?, se le inquirió. "Ni lo confirmo ni lo desmiento. A los jueces nos está impedido hacer política", apuntó.
ACUERDO. Hasta pocos minutos antes de la hora 14, no estaba claro si la Asamblea se convertiría en un escenario de debate político o si se evitaría el enfrentamiento.
Pasada la hora 10, el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa y Larrañaga se reunieron durante veinte minutos: en la charla Nin confirmó que votarían a Larrieux y le pidió a Larrañaga que votaran a Mariela Sassón para el TCA. También solicitó que no se usara la Asamblea para debate político, porque además Larrieux y Sassón estarían esperando en el ambulatorio para prestar juramento.
El senador blanco reclamó tiempo para hacer consultas políticas. Poco rato antes de comenzar, Larrañaga trasladó al Frente la confirmación de que votarían a Sassón para el TCA.
En el Frente había intención de no generar un debate, pero existía un "plan B" si los blancos y colorados armaban polémica. De hecho, algunos legisladores oficialistas querían dejar "en evidencia al Partido Nacional por hacer un chantaje" y condicionar la derogación del IRPF al nombramiento de ministros. "Esto sale rápido o ponemos los colchones acá", decía un legislador del Frente.
La primera opción prevaleció: la sesión duró menos de una hora y solo hubo tres oradores: Alberto Couriel, Larrañaga y Julio María Sanguinetti. Los blancos, que tenían intención de hacer referencia a los ataques del Frente Amplio a la Suprema Corte, postergaron esas acusaciones para mayo, en la interpelación a los ministros de Economía y Trabajo.
POSICIONES. Al inicio de la sesión, Couriel dijo que el gobierno quiere que "la integración definitiva de la Corte se efectivice" y se evite el "riesgo" del sorteo de expedientes. Afirmó que el Poder Judicial debe ser "fuerte, serio y responsable". Con la designación, se intenta "cuidar" a la Justicia, darle "confianza" y "asegurar la seguridad jurídica", indicó Couriel.
A su turno, Larrañaga rechazó que se "judicialice la política" y dijo que la posición blanca de votar a Larrieux apunta a "preservar la institucionalidad". Y, con tono enérgico, aclaró: "Cualquiera fuese el pronunciamiento de tan alto poder, este partido lo acatará y respetará. No estamos para trueques y no permutamos principios, con esta decisión solo gana el país. Nos hacemos cargo del traslado de presión a la Corte".
Sanguinetti criticó al pasar los cuestionamientos "muy severos" del Frente al fiscal y a los jueces, lo cual generó malestar en el oficialismo. Sanguinetti cree que el mecanismo de elegir al más antiguo no es el adecuado, pero dijo que en el caso de Larrieux coincide "la antigüedad y la calificación".
¿Y qué votará Larrieux? Las especulaciones siguen. "Tengo versiones de gente confiable en un sentido y en otro", admitió un legislador blanco. Otro contó: "Hablan maravillas de él y dicen que es un tipo totalmente independiente".
"No le debe haber dicho qué piensa ni a la madre", opinó un frentista. La gran mayoría lo conoció ayer.
Perfil
Pelotari y de Bella Vista
Nombre: Jorge Larrieux
Nació Montevideo
Edad: 61 años
Otros datos: Fue secretario letrado de la Corte
Cuando ayer lo vieron en el plenario de la Asamblea General, fueron muchos los senadores que no le daban a Larrieux los 61 años de edad que tiene y comentaban que aparenta unos cuantos menos.
Estará en el cargo nueve años, ya que a los 70 años deberá jubilarse, al igual que su antecesora, la ministra Sara Bossio.
Entró en el Poder Judicial en marzo de 1980; como juez de Paz estuvo en los departamentos de Colonia, Florida y Maldonado. Luego ascendió a juez letrado y dirigió juzgados en los departamentos de Salto, Tacuarembó, Maldonado y Durazno.
En el año 1987, ingresó a la Suprema Corte de Justicia como secretario letrado del organismo, cargo de enorme prestigio en el Poder Judicial y el de mayor jerarquía después de los cinco ministros de la corporación.
Estuvo allí hasta 1992, año en que fue nombrado ministro del Tribunal Civil de Apelaciones de 4° turno. Larrieux es socio de la Asociación de Magistrados, al igual que el 95% de los jueces que están en actividad.
Cuenta con una muy buena opinión de sus colegas, tanto en el relacionamiento personal como por su alto nivel técnico. Larrieux nació en Montevideo, tiene tres hijas y una nieta. Vivió muchos años en Capurro. De esa época es que le viene su simpatía por Bella Vista, cuadro del que es hincha.
Jugó al tenis y lo hace a la pelota vasca.
Tiene una casa en Parque del Plata, donde veranea desde hace décadas.
El nuevo ministro fallará antes del plazo de 20 días
Asunción
Desde el Parlamento, Jorge Larrieux se trasladó hasta la Suprema Corte, donde se hizo lectura de su designación y, en un acuerdo simbólico con la presencia de los otros cuatro ministros, se firmó el acta de posesión del cargo.
Estudio
En esta jornada, Larrieux comenzará a recibir expedientes a estudio de la Suprema Corte de Justicia, entre ellos acciones de inconstitucionalidad contra la aplicación del IRPF a las jubilaciones, tema que generó tantas discusiones en el ámbito político.
Plazo
Larrieux tendrá un plazo de 20 días, con posibilidad de solicitar una prorroga de otros 20 días, para emitir su voto en los casos a estudio de la Corte. Adelantó que en lo referente al IRPF no se tomará todo el plazo, por lo que en breve dará su voto.
Decisorio
Como sobre la constitucionalidad del IRPF a las jubilaciones hay un empate dos a dos entre los otros cuatro ministros de la Suprema Corte, el voto de Larrieux será el que defina los cientos de acciones presentadas respecto del nuevo tributo a los pasivos.
Resolución
Larrieux redactará las sentencias de los casos en trámite sobre el IRPF. Si considera que es inconstitucional, mantendrá la posición de la mayoría de la Corte en los 13 fallos anteriores. Si afirma que es constitucional, cambiará esa mayoría.
El País