Daniel Isgleas
Dos organismos que han acompañado los últimos tres gobiernos serán renovados a partir de la asunción de una nueva administración en marzo próximo: la Corte Electoral y el Tribunal de Cuentas.
Sus actuales ministros asumieron en 1996, y desde entonces han sido testigos de la falta de acuerdo entre los partidos para que la integración de estos organismos respetara los cambiantes mapas políticos que surgieron de las elecciones de 1999 y 2004. Así, van camino a cumplir 15 años en sus cargos, un hecho inédito en la historia política del país.
La Constitución establece que la Corte Electoral debe estar integrada por nueve ministros titulares: cinco neutrales designados por la Asamblea General por 2/3 de votos (87) del total de sus componentes; y cuatro políticos propuestos por sus partidos pero que también requieren el aval parlamentario.
Hoy, de los cinco neutrales, dos son colorados (su presidente Carlos Urruty y el vice Renán Rodríguez Santurio), dos blancos (Alberto Maschwitz y Rodolfo González Rissotto) y uno frenteamplista (Washington Salvo). De los cuatro políticos, hay dos colorados (José María Orlando y Edgardo Martínez Zimarioff), uno blanco (Manuel Báez) y uno frenteamplista (Wilfredo Penco).
Es decir que de nueve ministros, cuatro son colorados, tres blancos y dos frenteamplistas. Esta distribución de cargos respondió al resultado de las elecciones de 1994, que le dio a Julio María Sanguinetti su segundo período de gobierno (1995-2000).
La misma situación se dio en el Tribunal de Cuentas. Este organismo de contralor tiene siete ministros. Su integración actual también responde al resultado electoral de 1994: tres colorados (su presidente Guillermo Ramírez, el vice Carlos Guariglia y Ricardo Pacheco); dos blancos (Ernesto Belo Rosa y Jorge Egozcue) y dos frenteamplistas (Ariel Álvarez y Oscar Grecco).
En las elecciones de octubre de 1999, las primeras en que se puso en práctica el nuevo sistema electoral, el Frente Amplio se convierte por primera vez en el partido político más votado y por ende con la bancada más numerosa, pero pierde el gobierno en segunda vuelta. Colorados, blancos y frenteamplistas no se pusieron de acuerdo en la renovación de la Corte Electoral y del Tribunal de Cuentas, por lo que sus ministros siguieron en funciones bajo el gobierno de Jorge Batlle (2000-2005).
Cinco años después, en las elecciones de 2004, la coalición de izquierda volvió a convertirse en la fuerza política más votada y alcanzó por primera vez el gobierno en primera vuelta en octubre. Pero nuevamente fracasaron las negociaciones para la renovación de los organismos de contralor, debido a las mayorías parlamentarias que se requieren para su integración. Es así que los ministros asumidos en 1996 debieron seguir por un tercer período, el que está cumpliendo el frenteamplista Tabaré Vázquez (2005-2010).
La actuación del Tribunal de Cuentas en estos tres períodos de gobierno ha desatado varias polémica, por sus resoluciones observando a otros organismos públicos. Por mencionar solo algunos casos que hicieron mucho ruido político, el Tribunal de Cuentas observó el contrato que el Estado firmó con los socios privados en Pluna, la concesión de la Intendencia de Montevideo a la empresa que reconstruirá el Hotel Carrasco, y el mecanismo de arrendamiento de máquinas tragamonedas en los casinos municipales. Pero, como el Tribunal carece de un marco jurídico que le permita hacerse obedecer, sus objeciones pueden no ser atendidas por los gobernantes de turno.
renovación. Los dos candidatos que definirán hoy domingo la Presidencia de la República, José Mujica y Luis Alberto Lacalle, se han comprometido a abrir una negociación con la oposición para la renovación tanto de la Corte Electoral como del Tribunal de Cuentas.
Pese a que el Frente Amplio obtuvo en las elecciones del 25 de octubre la mayoría parlamentaria, no tiene por sí solo los votos necesarios para aprobar las designaciones para estos organismos.
El presidente de la Corte Electoral, Carlos Urruty, es hasta ahora el primero en su cargo en proclamar a tres presidenciales en forma consecutivas.
Dos casos singulares
La no renovación de la Corte Electoral, ha provocado situaciones singulares. Edgardo Martínez Zimarioff ingresó como representante de la Cruzada 94 del Partido Colorado, una agrupación que lideró el ex senador Pablo Millor, hoy desaparecida. Y Manuel Báez ingresó a la Corte Electoral por la agrupación que conducía el ex senador nacionalista Walter Santoro.