Al cabo de varias décadas de ocupar el lugar, el Partido Colorado deberá resignar la tradicional sala Luis Batlle de la Cámara de Representantes y dejársela al Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA). Una propuesta que se viene manejando en el Movimiento de Participación Popular (MPP), el sector mayoritario del EP-FA, y que ya llegó a oídos de los colorados, sería la de cambiar el nombre de la sala principal, de Luis Batlle al de general Líber Seregni, confiaron a El País fuentes legislativas, lo que es observado como un hecho políticamente relevante y que traerá polémica.
Esta medida es una de las consecuencias más trascendentes de la nueva distribución de los lugares de trabajo en el Palacio Legislativo ocurrida como resultado de la elección del domingo 31. Aunque faltan varias semanas para que asuma la nueva Legislatura, los partidos se vienen preparando para los cambios en forma lenta pero firme.
Basado en la tradición legislativa de que quien es mayoría ocupa más y quien pierde se repliega, los colorados —ahora con 10%— han comenzado a mudarse de las tres salas que ocuparon desde mucho antes de la dictadura en el primer piso del Palacio Legislativo. Más allá de que un sector u otro fueran eventuales mayorías, las salas Luis Batlle y las dos contiguas del ala del edificio sobre la avenida Gral. Flores siempre se habían distribuido entre los legisladores de ese partido.
Para poder cambiar el nombre a la sala, el cuerpo reunido en sesión plenaria debe aprobar una resolución. Con esa información en su poder, los colorados han comenzado a pensar en descolgar de esa sala, en su momento, el retrato del ex presidente para trasladarlo a otra. El cuadro al óleo no forma parte del acervo pictórico del Poder Legislativo, como el resto de obras que adornan ese y otros ámbitos, sino que fue pintado y colocado allí luego de que una resolución de la Cámara diera ese nombre al lugar.
EN EL SENADO. El vicepresidente electo, Rodolfo Nin Novoa, cree que no es poca cosa haber resuelto el criterio de distribución de los despachos en el Senado. Primero dialogó con el actual ocupante del cargo, Luis Hierro, para tener acceso a la información y conversar sobre algunas de las novedades de la casa.
Luego hubo otro encuentro entre ambos, y en el que participaron también los coordinadores de las bancadas y los secretarios y prosecretarios del Senado.
El criterio definido, entonces, fue el siguiente: el lema ganador, en este caso el Encuentro Progresista-Frente Amplio, es quien elige primero sobre los despachos que quedarán vacíos. También se acordó que el EP-FA le haga concesiones a blancos y colorados, que son los otros lemas que ocuparán despachos en el Senado.
Una de las concesiones fue hecha al Partido Colorado. Teniendo en cuenta que se incorporará al Senado un ex presidente, Julio María Sanguinetti, se le permitirá elegir. Sanguinetti ya anunció que se ubicará en el actual despacho del senador del Foro Batllista Wilson Sanabria, que lo dejará libre al no renovar su banca, en el segundo piso del edificio legislativo.
La otra concesión del EP-FA será hacia el actual senador Jorge Larrañaga, con quien se tendrá una consideración especial en virtud que es presidente del Directorio del Partido Nacional. Larrañaga se trasladará al segundo piso, al despacho que actualmente ocupa el senador colorado Orlando Virgili, a pocos pasos de donde estará Sanguinetti. La idea de los nacionalistas es que en ese piso también se instalen Sergio Abreu, Eber Da Rosa, Francisco Gallinal y Enrique Antía, aunque eso estará sujeto al plan que proponga el Frente Amplio.
Una vez que se definan estas dos situaciones, los senadores que renuevan su banca estarán en condiciones de elegir. Luego, sí, entre lo que quede elegirán los nuevos senadores.
Antes que lleguen sus colegas, los dos senadores del Movimiento de Participación Popular (MPP) José Mujica y Eleuterio Fernández Huidobro anunciaron que cambiarán de despacho. Mujica seguirá en la planta baja pero pasará al despacho que hoy tiene Juan Singer y Fernández Huidobro se mudará al segundo piso, donde se ubica actualmente Ruben Correa Freitas, y estará pegado a Sanguinetti y Larrañaga .
La idea de Nin Novoa —en lo que estuvieron todos de acuerdo— es que este criterio se mantenga a efectos de que no se produzca cada cinco años una guerra de despachos.
Cuatro pisos divididosentre cuatro partidos
Aunque parezca matemáticamente sencillo, distribuir cuatro pisos del edificio anexo del Poder Legislativo entre cuatro partidos, no lo es. Más aun, es materia de negociación entre todas las bancadas. Actualmente, la idea que expuso el Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA) a los otros partidos es que ellos ocupen los dos primeros pisos, el Partido Nacional el tercero y los colorados el cuarto.
Pero los colorados están planteando una alternativa: a efectos de reducir la movilización proponen permanecer en el tercer piso, y que los 53 diputados del EP-FA sean distribuidos entre los pisos 1 y 4.
Pero seguramente este planteo no sea atendido. De todas formas, los negociadores comentaron a El País que nunca ha habido problemas para distribuir los lugares y que ello surge del acuerdo.
Otro de los cambios notorios que se producirá tendrá lugar en la Secretaría del Senado. El actual secretario Mario Farachio, que se desempeña en el cargo desde 1985, se alejará del mismo antes de que asuma la nueva Legislatura.
Nin Novoa ya había anunciado que en funciones como la que lleva a cabo Farachio, que son de confianza se debe nombrar a otra persona.
El otro Secretario del Senado, Hugo Rodríguez Filippini, posiblemente sea mantenido en la función, a menos que sea llamado a desempeñar otro tipo de tareas por parte del EP-FA.