-¿Qué significación tienen los cambios ministeriales dispuestos por Vázquez?
-El presidente ya había adelantado que se iban a producir y que lo importante es la continuidad del programa más allá de los nombres.
-A partir de los cambios, varios de los líderes sectoriales volverán a la actividad política. Una de las tareas será resolver la compleja situación interna del Frente Amplio y quién reemplazará a Brovetto. ¿Cree que a partir de ahora cambia la situación y se alcanzarán acuerdos?
-La presidencia del Frente Amplio se va a solucionar a través del diálogo y la búsqueda de consensos. Vamos a tener un tiempo muy fluido de contactos políticos, para encontrar una candidatura que reúna los máximos consensos posibles. El Congreso tiene el gran desafío de elegir la conducción y la labor programática que ejerce la Comisión de programa. Construir el programa para 2010 e incluir la experiencia de gobierno es muy importante para que la ciudadanía nos dé un nuevo crédito. Ya estamos trabajando en la comisión en el aspecto metodológico y en los grandes temas, para tener la mayor definición posible antes del tema de las candidaturas presidenciales.
-¿Con varios de los líderes sectoriales que van a quedar fuera del gabinete, el Frente Amplio podrá rever la desmovilización de su militancia?
-Siempre es mejor superarla la desmovilización. Estoy convencido que a partir de todos estos eventos y de los tiempos que se avecinan se irá acrecentado sin ningún lugar a dudas, porque los integrantes del gobierno van a salir a tener un cara a cara con la gente, para tener un segundo período, imprescindible para afianzar los cambios. Por último tendrá que definirse el tema de la candidatura a la Presidencia. Pero ahora tiene que resolverse el tema de la presidencia del Frente Amplio, necesita resolver ese tema: la presidencia, un secretario, un equipo de apoyo. Esto debe resolverse ahora, no puede dilatarse por más tiempo y no puede estar atado a la dilucidación de la candidatura presidencial.
-Se dijo que usted era el candidato de Vázquez para presidir al Frente Amplio.
-El presidente no tuvo ni va a tener un candidato oficial a la presidencia del Frente Amplio, lejos de su ánimo está influir en una decisión que le corresponde a la fuerza política.
-¿En otro orden, cuál será el criterio para la última Rendición de Cuentas? ¿Al haberse anticipado la campaña electoral, el gobierno abrirá la canilla para mantener el electorado?
-No se va a aumentar el gasto, lo digo tajantemente, no. Estará lo correspondiente al Plan de Equidad, que estamos respaldando todos, y es fundamental su faceta integrada para avanzar en esa redistribución del ingreso y en la que se viene avanzando. El poder adquisitivo de las pasividades y asalariados ha crecido y los números de la macroeconomía siguen siendo muy buenos. No puede considerarse un cambio cuando ha sido exitosa para el país. Nadie puede pensar que la canilla puede abrirse irresponsablemente ni la política tomar un atajo populista por carácter electoral. No hay ningún riesgo de eso. El presidente de la República es un hombre muy serio y se mantendrán los equilibrios y la responsabilidad fiscal, y al mismo tiempo se atenderá a los más necesitados.
- ¿Si se repitiera un nuevo triunfo electoral en 2009, habrá cambios en la política económica que se llevó adelante en este período?
-No, los principios medulares de la política no van a cambiar en la medida que fue exitosa para lograr el crecimiento. No comparto las críticas de la oposición. La política económica reflejó cambios, expresó la sensibilidad social de la izquierda uruguaya, y en sus pilares fundamentales no va a sufrir modificaciones.