La Policía extremará medidas para vigilar la marcha de hoy

| Más efectivos, observadores de Jefatura y registro en imágenes de la movilización en el centro

EXPLICACIONES. El ministro José Díaz, el subsecretario Juan Faroppa y las jerarquías policiales informaron a los legisladores. 200x138
EXPLICACIONES. El ministro José Díaz, el subsecretario Juan Faroppa y las jerarquías policiales informaron a los legisladores.

La Policía hará un fuerte despliegue para la marcha y concentración en la Plaza Cagancha prevista para hoy. Además de agentes uniformados de la Dirección de Seguridad, se dispondrá de varios dispositivos de fuerzas especiales, así como observadores policiales que registrarán la movilización y tendrán la misión de comunicar de inmediato al comando policial cualquier anomalía que detecten durante la misma. Estas medidas fueron anunciadas ayer por el jefe de Policía de Montevideo, Ricardo Bernal, quien acompañó al ministro del Interior, José Díaz, en su comparecencia en la Comisión de Constitución y Códigos de la Cámara de Diputados.

El ministro Díaz dijo que la intervención rápida de la Policía sirvió para evitar "un linchamiento" de manifestantes por parte de particulares, en reacción porque se había atacado la propiedad privada.

El ministro dijo que la intervención rápida de la policía sirvió además para evitar "un linchamiento" de manifestantes por parte de particulares, en reacción porque se había atacado la propiedad privada.

La comparecencia del secretario de Estado y altos jerarcas policiales en la comisión legislativa permitió despejar varias dudas que quedaban en relación con los incidentes del viernes pasado. Por lo pronto, el propio ministro habló de autocrítica y de una investigación interna que ya había permitido esclarecer las circunstancias en que un policía empuñó su arma, hecho que fue registrado por la reportera gráfica de AP. Asimismo, señaló que estaba prácticamente identificado el civil que propinó varios puntapiés a un manifestante detenido sin que los policías aprehensores lo evitaran. En tal sentido Díaz reprobó esta actitud, "no podemos permitir que alguien tome justicia por la propia mano", señaló. De todas formas este civil aún no ha sido citado por la Justicia.

ACTUACION POLICIAL. La intervención de la Policía recogió la aprobación tanto de la bancada oficialista como de la oposición, así como el respaldo de la cúpula del Ministerio del Interior.

El jefe de Policía capitalino, Ricardo Bernal, dijo a los legisladores que la información previa no hacía prever las violentas derivaciones. "¿Acaso ustedes me pueden decir qué va a pasar con la movilización de mañana (hoy), o en el partido de Uruguay con Australia?", preguntó el inspector Bernal a los representantes. Uno de ellos contestó: "Termina 2 a 0"; "yo me refería a posibles incidentes", replicó el jefe policial en medio de la hilaridad generalizada.

Por lo pronto en la marcha prevista para hoy por Plenaria Memoria y Justicia, la Jefatura reforzó el plan de operaciones. Según relató el propio inspector Bernal a El País, se colocará vallado tanto en los alrededores de la Cárcel de Mujeres y la Cárcel Central, en la Suprema Corte de Justicia. Además de policías uniformados de comisarías, habrá retenes de los equipos tácticos de la Guardia Republicana, efectivos de particular que actuarán como observadores, policías encargados de filmar la movilización, efectivos de Policía de Tránsito que cortarán algunas vías para facilitar el desplazamiento de los manifestantes, son algunas de las medidas previstas en el plan del operativo.

INVESTIGACION. Ante los legisladores el ministro Díaz confirmó que la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) disponía de información sobre la movilización contra la Cumbre de las Américas. Sin embargo, Díaz señaló que según los datos colectados por la DNII el objetivo principal de esta movilización era la Embajada de Estados Unidos, donde temían que se concentraran los manifestantes y se registraran desórdenes. Nada hacía prever que los problemas se suscitarían en la Ciudad Vieja.

Según Díaz, la DNII pasó la información inmediatamente a Jefatura, pero dijo que el contigente policial apostado en el lugar, formado por unos 40 efectivos, se bastó para "disolver la manifestación en minutos". Destacó que "no todos" los manifestantes actuaron en forma violenta.

De acuerdo a los datos vertidos por las autoridades los problemas ocurrieron entre las 16 y las 16.20. La Policía no demoró más de cinco minutos en detener al primer manifestante luego de que comenzaran a arrojar piedras. El dato de la demora de 45 minutos, que en principio se manejó, fue atribuido a un atraso de ese lapso en el reloj de la cámara de seguridad que captó el inicio de los incidentes.

Otro aspecto sobre el que se interrogó tanto al ministro como al jefe Bernal, y al inspector general Sidney Ribeiro, fue el relativo al agente que se vio empuñó una pistola mientras mantenía inmovilizado a un detenido. El inspector Bernal relató que el agente extrajo su Browning 9 milímetros reglamentaria cuando creyó advertir que otro agente había dejado caer su arma y vio acercarse peligrosamente a un manifestante que, creyó, recogería el arma y les dispararía a los uniformados. El mecanismo de la pistola, empero, falló y la pistola nunca quedó en condiciones de disparar.

Luego se constató que en realidad al uniformado se le había caído su "handy" durante un forcejeo con un detenido. El receptor de radio fue, efectivamente, recogido por un manifestante que luego lo arrojó cerca del monumento a Artigas en la Plaza Independencia, hecho que fue observado por militares de guardia en el mausoleo y que alertaron de ello a la Policía. De hecho este fue el detenido número 16, que luego recobraría la libertad junto a los restantes 11 detenidos.

Por último, el ministro Díaz anunció que no se va a tolerar el accionar de grupos extremistas, de la misma manera que se actúa contra el crimen organizado. Cuando el director de la DNII, Sidney Ribeiro, se le preguntó acerca de la investigación de estos grupos el jerarca señaló que se trataba de información reservada que no podía proporcionar de momento.

Sin diálogocon Leites

La dirigente de Plenaria Memoria y Justicia, Irma Leites, se negó a dialogar tanto con el ministro del Interior, José Díaz, como con el jefe de Policía capitalino, Ricardo Bernal. El jerarca había solicitado al ministro autorización para mantener una entrevista con representantes de este movimiento. "Lo único que buscábamos era acordar pautas para evitar cualquier tipo de problema", señaló Bernal. Sin embargo cuando se invitó a Leites, esta se limitó a responder: "Yo no tengo nada que hablar con la Policía, ni con el Ministerio del Interior".

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