DEBORAH FRIEDMANN
Si le preguntan qué tiene más bacterias, el escritorio de su oficina o el water del baño de su trabajo, seguramente aseguraría que hay muchas más en el sanitario. No es así. La mesa frente a la que pasa horas y horas tiene una concentración mucho mayor de esos organismos unicelulares, que pueden resultar patógenos o beneficiosos para su salud.
Para el doctor en microbiología Richard Gerba, autor de un estudio en la Universidad de Arizona, ese fenómeno radica en que los escritorios funcionan también como mesas para el desayuno, el almuerzo y otras comidas. Y son sitios que no se desinfectan con tanta frecuencia como los baños.
No sólo los escritorios son "criaderos" de bacterias. Los cajeros automáticos, las piletas de las cocinas, los mouses y teclados de computadoras y los botones de los ascensores también concentran más bacterias que los estigmatizados sanitarios.
"Si un alien viniera del espacio y estudiara las bacterias, probablemente concluiría que en el baño el lugar para lavarse las manos es el inodoro y para hacer sus necesidades la pileta", concluyó Gerba.
MINIMO. Las bacterias son seres vivos formados por una célula, que son capaces de vivir libremente en distintos lugares del ambiente, en el cuerpo humano y también en los alimentos, explica a El País la catedrática de Microbiología de Facultad de Química, Matilde Soubes.
De todas las bacterias que nos rodean, la "inmensa mayoría" son beneficiosas para la salud. Es más, señala Soubes, cumplen un rol indispensable para la vida humana.
La profesora adjunta de Microbiología, María Pía Cerveiras, pone algunos ejemplos. Sin bacterias los rumiantes no podrían asimilar el pasto . Otro caso es el nitrógeno del aire, que se transforma en utilizable por los seres vivos, por la acción de otras bacterias
Los humanos estamos repletos de bacterias. Sólo en cada centímetro cuadrado de piel hay 100.000. Por gramo de materia fecal hay 10 millones de bacterias.
"La mayoría de las bacterias impiden que las patógenas se instalen en el organismo. De alguna manera compiten por esos lugares. Si yo tengo buena flora no voy a tener problemas con una bacteria intrusa en determinadas condiciones como es el intestino. Si estuviera libre de microorganismos, tendría una situación de mayor riesgo de enfermedades", señala Soubes.
Las bacterias también libran su propia guerra. Y así a lo largo de los años microorganismos han aprendido a saltearse algunas barreras.
ENFERMEDADES. El ser humano tiene distintas barreras para luchar contra las bacterias patógenas.
"Un billete tiene millones de microorganismos. Puede tener, por ejemplo 10 patógenos intestinales. Para que te haga daño primero hay que ingerirla. No es que esas bacterias solitas puedan. Se va a encontrar con los microorganismos de la piel, de la boca, el ácido del estómago", explica Cerveiras.
Además, para causar efectivamente una enfermedad, las bacterias tienen que estar en un número mínimo. Eso depende del microorganismo, pero, por ejemplo, en las gastrointestinales es necesario cien para tener un problema.
Según Cerveiras las enfermedades bacterianas con mayor prevalencia son las producidas por alimentos, generalmente gastrointestinales. También hay problemas renales, de garganta, de piel, diarreas, infecciones urinarias y enfermedades respiratorias.
"Si pensamos en el rol del ambiente como transmisor de enfermedades primero está en agua, luego el aire, después las enfermedades por el contacto de una persona sana con un utensilio contaminado y las de persona a persona", afirma Soubes.
COTIDIANO. Es "imposible" calcular a cuántas bacterias los humanos están expuestos durante el día, dice Cerveiras. Depende sobre todo del ambiente.
"No es lo mismo un hospital que la calle o la casa", señala.
Según Gadner, cada minuto un adulto en su trabajo toca 30 objetos. Ni que hablar de las cosas con las que se entra en contacto en toda una jornada.
"La costumbre de lavarse las manos es una sana costumbre al llegar a casa. Si bien existe una muy baja probabilidad de que en los microorganismos que fui tocando en el trabajo y en el ómnibus haya un patógeno, es una buena precaución", explica Soubes.
Ambas especialistas aconsejan taparse la boca al estornudar o toser, para frenar así la expansión de las bacterias. En cuanto a los tachos de residuos, lo ideal es mantenerlos siempre cerrados y lavarse las manos luego de manipularlos.
Con la basura destapada vienen las ratas, que pueden traer la bacteria que causa la peste bubónica. También está la posibilidad de que moscas se posen sobre los residuos y que luego vuelen hacia la comida que se está manipulando antes de consumir.
Una cuestión importante es la manipulación de los alimentos. Por ejemplo, un chorizo tiene un millón de bacterias por gramo. Si se corta en una tabla y después se cocina no habrá inconvenientes con él, porque se matará a todos esos microorganismos Pero si después se manipula en la misma tabla una lechuga para la ensalada, las bacterias se pasarán para allí.
Es también una práctica desaconsejable cortar en el mismo lugar un queso y un tomate porque cada uno trae consigo distintas bacterias.
Lo ideal, sostienen las especialistas, en tener dos tablas para manipular alimentos: una para crudos y otra para cocidos.
Además, es recomendable lavar los vegetales con soluciones antimicrobianas, por ejemplo hipoclorito.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación donde hay calor y humedad, una sola bacteria puede multiplicarse hasta llegar a 17 millones de organismos en ocho horas.
Relacionado también con los alimentos, un elemento que en especial concentra bacterias es el fregón de la cocina.
Dentro de la casa, son otro nido de microorganismos los baños, aunque allí suele haber más conciencia de limpiarlos.
Saliendo de la cocina también hay otras precauciones a tomar. No apoyar los labios en los teléfonos, no tomar mate en grupos muy amplios y taparse cualquier herida en la piel, son algunas de las cuestiones que pueden evitar una enfermedad bacteriana en la vida cotidiana.
Lo fundamental en que insisten especialistas locales y extranjeros es lavarse las manos, sobre todo después de trabajar, de manipular alimentos, atender a un enfermo o tocar basura (ver infografía). ¿Hace cuánto rato que no se las lava? ¿Cuántas bacterias habrá tocado en este rato?
Celular mata gérmenes
La marca LG lanzó hace pocos días un teléfono celular antibacterias. El modelo saludable ("silver nano health") puede también medir los niveles de grasa y los porcentajes de alcohol en la sangre. LG, una firma surcoreana, incluyó en la cubierta de los celulares nanopartículas de plata que eliminan 64.000 tipos de bacterias, según publicó el portal Terra el 20 de octubre. Billones de iones de plata logran combatir de una manera segura hasta 99,9% de las bacterias causantes de enfermedades.
¿Cuándo limpiar?
PIRAMIDE - El microbiólogo Charles Gerba desarrolló una rutina de limpieza que reduce más de 99% las bacterias, gérmenes y virus en baños y cocinas.
INMEDIATAMENTE - Los derrames tanto en la cocina como en el baño.
A DIARIO - Es recomendada para los sitios más contaminados como esponjas, pileta, tablas de picar. En el caso de las tablas y paños Gerba aconseja colocarlas ya limpias dentro de la pileta, cubrirlas con una solución de una taza de lavandina concentrada en 5 litros de agua, dejar actuar por cinco minutos y enjuagar bien.
TRES VECES POR SEMANA - Mesadas, artefactos, piletas, pisos de cocinas y baños, llaves de la canilla y el botón de descarga del water. La limpieza debe hacerse con una solución de una taza de lavandina concentrada en cinco litros de agua.
SEMANALMENTE - El water, mesadas, piletas, duchas y desagües. La solución de lavandina debe dejarse actuar 5 minutos.