Ante el incremento de las denuncias por presencia de ratas en escuelas y liceos, la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) intimará a los propietarios de los predios abandonados que se ubican cerca de los centros de educación a mantener limpio los terrenos.
De lo contrario, la comuna se encargará de la adecuación del lugar y cobrará el servicio al propietario junto con el recibo de la Contribución Inmobiliaria, dijo el martes pasado en la Junta Departamental, el director de la División de Salud, Miguel Fernández Galeano.
El jerarca explicó que en muchos de los casos donde se registra la presencia de roedores, hay industrias vacías o predios abandonados que impiden terminar definitivamente con la plaga.
Fernández Galeano recordó el caso de la escuela ubicada en Jardines del Hipódromo, donde aseguró que tras haber realizado tres desratizaciones, actualmente "hay ratas".
Explicó que las obras de la zona y las tres fábricas que rodean al centro de educación incrementaron el número de roedores.
"Nosotros ya fuimos a varias veces y la escuela sigue con problemas. Lo que pasa es que esa escuela esta al lado de tres asentamientos industriales vacíos, que están generando un problema sanitario y de salubridad", comentó.
Fernández Galeano aseguró que la Intendencia realiza un control "permanente" en los centros de educación, pero que a veces es difícil coordinar acciones con las autoridades de Primaria.
Para el jerarca los problemas sociales que vive la población, como consecuencia directa de la crisis que atraviesa el país, influyen a la hora de planificar las políticas de salud.
El Servicio de Salubridad de la Intendencia tiene un sistema de monitoreo "permanente" de los riesgos y un sistema de respuesta a demanda. Los técnicos tienen como prioridad controlar la presencia de aedes, la prevención del cólera, la comercialización de hipocloritos y de insecticidas y la lucha contra el hantavirus y la leptospirosis
Fernández Galeano aseguró que la Intendencia no recortó el presupuesto en las áreas de salud pero admitió que en algunas zonas la respuesta es "lenta".
"Tenemos claro que no estamos cubriendo las necesidades globales que tiene la ciudad. Los problemas no son sólo complejos y multicausales, sino crecientes", comentó.
ASENTAMIENTOS. Desde hace varios meses, la Intendencia resolvió que la mayoría de las denuncias de particulares que llegan por problemas de roedores o plagas deben ser resueltas por empresas privadas. En este sentido, la comuna solicitó a las empresas que difundan sus servicios. Fernández Galeano explicó que la IMM se encarga de su habilitación y el control del servicio.
"Nos hemos reunido con la cámara que agrupa a estas empresas para discutir temas y supervisar su funcionamiento. Cuando hemos visto ineficiencias las hemos sancionado", comentó.
Por el contrario, para las autoridades sanitarias los asentamientos son una prioridad. En ese sentido, la IMM resolvió incrementar los controles ya que las empresas privadas no realizan esos servicios por falta de pago. Según Fernández Galeano, en lo que va de este año, el Servicio de Salubridad Pública ya realizó más de 200 intervenciones en saneamiento. Recordó que en Montevideo hay alrededor de 402 predios ocupados.
ROEDORES En Montevideo, la Intendencia no dispone de cifras concretas sobre la población de ratas. Sin embargo, sabe que hay lugares que no puede controlar. El jerarca municipal explicó que en la época de verano la costa de Montevideo es uno de los principales problemas.
Si bien resaltó las políticas que se aplicaron para mejorar los espacios verdes dijo que todavía existen "problemas históricos".
"El colector del Buceo toda la vida fue una fuente de problemas porque es una cloaca abierta. El sistema de saneamiento tiene una cloaca abierta, que constituye un hábitat para los roedores Esto no quiere decir que tengamos que acostumbrarnos , sino que debemos buscar la manera de tener todos los mecanismos de control", agregó.
Cuidados
- Entre las medidas recomendadas por la Intendencia para evitar el asentamiento de ratas, se incluyen: no dejar los alimentos en lugares accesibles al alcance de los roedores.
- En caso de que en el local se estiben alimentos, maderas y papeles, es necesario hacerlo dejando cierta separación de las paredes y sobre tarimas que estén a por lo menos 40 centímetros del piso.
- Para impedir el ingreso de los roedores al interior de los hogares, se deben eliminar la vegetación desordenada y alta y es necesario podar las ramas cercanas a la casa para evitar el fácil acceso a los techos.
- Si se notan indicios de ratas en la vivienda (puerta o pisos roídos, materia fecal, pelos) es necesario llamar a un técnico sanitario para que revise la red. El especialista debe comprobar si hay tapa de sifón y si está en buenas condiciones, si la red no está obstruida y si no hay cañería directa.
- Tapar los orificios que se encuentren en la vivienda (en pisos, paredes y cielorraso), por más pequeños que sean porque incluso, si tienen poco más de un centímetro de diámetro, permiten el ingreso de roedores.
- Dependiendo de la empresa y del tamaño del terreno o local a desratizar, el servicio para una casa de familia promedio suele costar entre 500 y 1.000 pesos.