La Fuerza Aérea y la Universidad tras el Ovni

La Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) investiga la presunta caída de un objeto volador avistado en la madrugada del lunes por dos pilotos. El hecho provocó temor y curiosidad en habitantes del departamento de Colonia.

En tanto, el profesor de Astronomía Fernando Giménez dijo a radio El Espectador que se trató de la caída de una roca espacial y que personal de la Facultad de Ciencias inició un rastrillaje en la zona de Colonia para detectar si el impacto dejó un cráter en el suelo.

Por su parte, la Comisión Receptora e Investigadora de Denuncias de Objetos Voladores No Identificados (Cridovni) sostiene que en primera instancia no se trataría de un meteorito, según manifestó el coronel Alvaro Gestido, presidente de esa comisión.

Dos pilotos, uno de Lufthansa y otro de Aeromás, avistaron una potente luz en el cielo de Uruguay a la hora 3:50 de la madrugada del lunes. Nada apareció en los radares de los aeropuertos de Ezeiza y Montevideo, y tampoco en los de las dos aeronaves.

"Tenemos el testimonio de dos comandantes de aeronaves, que son observadores muy calificados, que definen al objeto casi como una aeronave convencional, un misil o un cohete, pero no hay registro en los radares", expresó Gestido.

SORPRESA. "Eso no es chatarra ni un meteorito ¡eso es un misil!", afirmó el piloto de un MD11 de Lufthansa en diálogo con el teniente coronel Walter Alvarado, que tripulaba un bimotor de Aeromás, según quedó grabado de la torre de control de Ezeiza. Gestido indicó que los pilotos mencionaron una trayectoria ascendente del objeto, que permaneció a su vista unos 45 segundos, un extremo que se busca confirmar para saber si cayó o no a tierra.

Diversos testimonios en tierra afirman que se escuchó una explosión sobre las 4 de la madrugada, precedida por un fogonazo de luz. La explosión hizo temblar vidrios y dejó una vibración en el aire por unos segundos. Vecinos citaron el testimonio de unos tamberos que estaban levantados a esa hora y que dijeron que el cielo se iluminó como si fuera pleno día.

El profesor Giménez explicó que se trató de la caída de una roca espacial que se puede estudiar de acuerdo a la posición de radares espaciales, que están ubicados tanto en Japón como en Estados Unidos, para saber la indicación o la dirección de la que puede haber venido.

La mayoría de las rocas espaciales que ingresan en la tierra por la gravedad se queman en la atmósfera y pueden causar una detonación muy fuerte, dijo.

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