La donación voluntaria de sangre se toma como una de las formas más puras y sanas de la solidaridad sin más interés que la recuperación de la salud de otra persona. Tanto es así que quienes aportan a cualquiera de los bancos de sangre del país tienen ese día libre por ley como compensación a su gesto.
En la sede del Servicio Nacional de Sangre de Uruguay (8 de Octubre 2720), reciben a unos 20 donantes de martes a jueves. Sin embargo, el número cambia los lunes y viernes cuando las extracciones se disparan y llegan a promediar 35.
La diferencia se explica en el uso de la ley que habilita a los dadores a tomarse un día libre de sus trabajos, cada vez que se les extrae sangre. Por lo que "se hacen un fin de semana largo", comentó a El País una funcionaria del lugar.
ESCASEZ. Sin embargo, a pesar de las facilidades que otorga la legislación, la sangre es un bien escaso. En algunas intervenciones quirúrgicas, por ejemplo de tórax, se requieren unos 8 volúmenes, que en ese momento son muy difíciles de conseguir por parte de los familiares de los enfermos. De lo contrario la operación se suspende.
Según fuentes del Servicio, desde su creación, hace más de 30 años, no se han registrado fallecimientos por falta de transfusiones.
Unas 10.000 personas donan su sangre dos veces por año, lo que los hace pertenecer a un grupo que les da cobertura a ellos y a sus familiares directos en caso de necesidad.
Más allá del día libre, el principal factor sensibilizador para estos donantes es haber atravesado una situación de riesgo propio o de un familiar.
Paralelamente se han establecido 326 clubes de donantes en grupos sociales, religiosos, gremiales o laborales los que van conformando un sistema de cobertura para cada uno de los integrantes y sus familiares. Este sistema representa al 40% de los aportes voluntarios.
PERFIL. La idea del Servicio es tender a que todas las donaciones sean voluntarias. De esta manera, se evita el aumento del "rechazo médico" de la sangre y se obtiene una donación en el momento de mejor calidad de la salud. Las exigencias para ser donante son simples: pesar más de 50 quilos, tener más de 18 y menos de 65 años, gozar de un buen estado de salud, no tener enfermedades cardiovasculares, no haber donado en los últimos tres meses en el caso de los hombres y en las mujeres, no haber tenido hepatitis luego de los 10 años de edad, no ser hipertenso, haber descansado bien en las últimas seis horas y cuatro horas de ayuno de alimentos sólidos en el momento de la extracción.
Comercio: Aunque no es legal, hay personas que se ofrecen a donar a cambio de $ 200.