VIVIANA RUGGIERO
El teatro nacional y, sobre todo muchos artistas jóvenes, salieron ayer a la calle. El clima primaveral permitió que estatuas vivientes, personajes y mimos dejaran las salas, y transformaran cada rincón de la Ciudad Vieja en un escenario callejero.
Una joven actriz contaba con humor, en un rincón de la calle Bartolomé Mitre, "chusmeríos" de un vecindario X. Tenía un vestido floreado, un delantal y una peluca rubia con ruleros. En las manos cargaba con termo y mate. En el suelo una foto de Imilce Viñas y un cartel que decía "Doña Coca" informaba a quienes no reconocían el personaje, que su representación era un homenaje a la fallecida actriz uruguaya.
A pocos metros, parada sobre una pequeña plataforma, una estatua viviente que lucía ropas y maquillaje color cobre concentraba la atención de un grupo de niños. A sus pies una foto de China Zorrilla, recordaba a la actriz.
En la peatonal Sarandí, el sonido de una batería de murga se entremezclaba con el show musical que ofrecía, a tan sólo una cuadra de distancia, una banda de rock.
Las miles de personas que caminaban por allí formaban un hormiguero de gente que se detenía, cada pocos pasos, para ver alguno de los espectáculos, decidir qué edificio histórico visitar o ver algún puesto de artesanías.
La Plaza Matriz sigue siendo una de las vedettes porque concentra algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, como el Cabildo, la Catedral, el Ministerio de Transporte y el Club Uruguay.
El casco antiguo de Montevideo era, en resumen, una fiesta; que contó para el primer día de Patrimonio con tres escenarios en simultáneo, más de 350 artistas en escena, ferias de artesanías, tres salas de teatro, espacios temáticos, exposiciones, intervenciones urbanas, visitas guiadas y una amplia oferta gastronómica. El plan es el mismo para hoy.
ADENTRO. Varios grupos de personas, creyentes o no, aprovecharon ayer la oportunidad de conocer, en una visita guiada, la historia de cada una de las imágenes que decoran la catedral metropolitana.
El teatro Solís, en tanto, fue uno de los lugares más visitados durante toda la jornada. Por momentos, incluso, se formó una pequeña fila de gente para entrar.
En el hall del edificio, dos músicos daban la bienvenida tocando música clásica.
En la sala, las miradas y los flashes de los visitantes se dirigían al techo, donde está el plafón -una pintura realizada en 1909 por el pintor uruguayo Carlos María Herrera y el artista argentino Pío Collivadino- y una gran araña que tiene 172 lámparas, cristalería de Baccarat y que pesa 500 kilos y mide 3 metros de diámetro.
"¿Está hecha de oro mamá?", le preguntó un nene de unos 8 años a su madre al entrar a la sala.
Horacio, uno de los encargados de proveer información a los visitantes, comentó a El País que las preguntas que recibió de la gente giraban en torno a la historia y capacidad del teatro, datos del escenario y los materiales utilizados para la obra de arte del techo de la sala.
"La idea hoy es tener la casa abierta para que todo el que desee conocerla pueda hacerlo. Nosotros brindamos información y por los altoparlantes se escucha un audio con relatos de la historia del Solís, la Comedia Nacional y destacadas figuras del teatro. Además cada pocos minutos en la sala de proyecciones se pasan documen-tales sobre la vida de grandes figuras, por ejemplo, Estela Medina y la Xirgu", comentó Horacio.
"Nunca había entrado, qué bonito que es", comentó sorprendida Marta al entrar a la sala. La sorpresa que tenía por la majestuosidad del Solís era tal, que miraba el techo de la sala con la boca abierta. Y revoleaba los ojos de un lado para el otro.
Consultada por El País de por qué nunca había visitado el Solís, Marta dijo que a pesar de ser una "fanática" del teatro nacional y de haber nacido en Montevideo "increíblemente" había entrado una sola vez, cuando era adolescente. "Hace más de 30 años". "No lo recordaba mucho y además está muy cambiado", resumió.
IDENTIDAD. En la ceremonia de apertura del Día del Patrimonio, que se realizó en el Teatro Solís, autoridades nacionales destacaron la importancia de la cultura para el "desarrollo del país" y aseguraron que la respuesta de los uruguayos ante la celebración es un mensaje que transmite el "sentimiento" y las "ganas" que tiene la población de "descubrirse y conocerse". Además de las figuras a las que está dedicada esta edición del Patrimonio, se homenajeó también en la ceremonia a China Zorrilla, Antonio "Taco" Larreta, Estela Medina y Dahd Sfeir.
Por su parte, el vicepresidente de la República, Danilo Astori, aseguró que los días del Patrimonio sirven para que los uruguayos "reflexionen" sobre sí mismos y su futuro.
El ministro de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich, en tanto, destacó la adhesión que tiene en la población la celebración. "Tenemos ganas de descubrirnos y los días del patrimonio incitan a ese proceso, en el cual nuestras diversas identidades se cruzan", aseguró.
La viceministra, María Simon afirmó que el teatro "contribuye a la democracia y al crecimiento humano".