Peligro a cada paso: una maraña de ramas
La ciudad quedó atrapada por el agua y los árboles. Los que no se desprendieron de raíz se quebraron y la Dirección de Bomberos contó hasta 300 árboles caídos por las calles de Canelones y Montevideo. Dos de los tres heridos que hubo en la capital fueron ocasionados por ramas que cayeron sobre vehículos. En las redes sociales estos incidentes fueron los más comunicados. Gran parte de las imágenes compartidas en Facebook ayer fueron de árboles sobre autos, y en Twitter también. Pero el viento no se ensañó solo con los troncos. En el arroyo Pantanoso arrasó con los asentamientos y desalojó a 150 personas, después siguió con las casas. Los bomberos auxiliaron a 15 familias en casos de voladuras de techo y hasta el Presidente ayudando a un vecino fue víctima del viento.
Una fuerza sin límites arrasó todo a su paso
En las calles todo se volvió un riesgo potencial, y si cobijarse de la lluvia y el viento y al mismo tiempo eludir las ramas y los cables no resultaba sencillo, hubo además que ingeniárselas con las garitas y los contenedores de basura. En el Puerto del Buceo, los barcos fueron castigados por el fuerte oleaje.