La oposición sudafricana criticó los hábitos sexuales del presidente de su país, Jacobo Zuma despúes de conocerse que una de sus amantes dió a luz a su hijo número veinte. Zuma tiene tres mujeres oficiales, aunque totalizó cinco casamientos: una de sus esposas murió y de otra se divorció. Con todas ellas armó una inmensa familia con l9 hijos, y ahora sorprendió trayendo al mundo una hermosa bebé, cuya madre es la hija de uno de sus mejores amigos. Jacobo Zuma fue acusado y absuelto de violación durante un juicio llevado a cabo cuando era vicepresidente. El partido opositor dice que es un pésimo ejemplo en un país que promociona la fidelidad para reducir las muertes por Sida.
Dicen que es el vigésimo hijo del presidente, pero ninguna fuente da el número exacto por temor a equivocarse.
Pero la polémica en Sudáfrica, no ha sido tanto por el número de hijos que se le atribuyen al presidente sudafricano, Jacobo Zuma -que es polígamo y se ha casado cinco veces-, sino porque el vigésimo es fruto de una relación extramarital.
El bebé, una niña, nació el pasado mes de octubre, sólo tres meses antes de que Zuma se casara por quinta vez. El mandatario, conoce de mujeres: tiene tres oficiales, después de un divorcio y del suicidio de su segunda esposa.
Los periódicos sudafricanos, que dedican portadas y editoriales a la historia, destacan otro hecho, que también es escandaloso. La madre de la niña, Sonono Khoza, de 39 años, es hija de Irvin Khoza, íntimo amigo de Jacobo Zuma y uno de los organizadores del Mundial de Fútbol que se disputará en junio en el país.
"La gente debe decirle al presidente Zuma que es hora de que comience a comportarse como un jefe de Estado y no como un gigoló. El presidente necesita ayuda y una terapia para curar su dependencia del sexo", publicó hoy uno de los tantos medios sudafricanos que siguieron el cruce de declaraciones entre el oficialismo y la oposición.
un mal ejemplo. Miembros de la oposición no han dudado en salir a la palestra a denunciar la conducta del enamoradizo presidente. Destacan la contradicción que supone que la campaña contra el Sida abogue por la fidelidad y alerte contra la multiplicidad de parejas, mientras el presidente del país, de 67 años, más que predicar, atenta con el ejemplo.
La niña, de acuerdo con un artículo del Sunday Times, ha sido registrada como hija del presidente bajo el nombre de Thandekile Matina Zuma, después de que Zuma pagara el inhlawulo, una cantidad destinada a reparar "los daños causados" cuando un bebé nace fuera del matrimonio.
No es la primera vez que se conoce la querencia del presidente por hijas de sus amigos: fue acusado y luego absuelto por violación en el 2006. Durante el juicio, Zuma aseguró haber mantenido relaciones sexuales consentidas con la hija de un antiguo camarada del Congreso Nacional Africano, aunque sin protegerse con condón pese a conocer que la mujer era seropositiva.
Zuma, entonces vicepresidente, reconoció haberse equivocado al no usar preservativo, "tenía que haber obrado con mayor precaución y responsabilidad", dijo entonces. Unas palabras que, de acuerdo con la líder de la oposición, Helen Zille, "se han borrado ya de su memoria: una vez más el presidente envía el mensaje equivocado al pueblo sudafricano".
sÍ a la poligamia. Zille ha recordado que la campaña gubernamental contra el Sida promueve el sexo seguro, y evitar mantener relaciones con múltiples parejas, "lo que contrasta con el comportamiento del presidente". La líder de la oposición ha recordado que la poligamia, legal en Sudáfrica, no es el objeto de la polémica (de hecho la campaña promueve fidelidad en las relaciones polígamas, de igual manera que en las monógamas), "pero no creo que haya ninguna cultura que promueva la infidelidad".
"Las quiero a todas igual"
La poligamia del presidente llegó incluso el pasado fin de semana a Davos, donde el presidente Jacobo Zuma fue cuestionado al respecto. Mientras los partidos de la oposición califican de "escandaloso" su comportamiento, el partido de Zuma, el Congreso Nacional Africano, respondió que "no hay nada de malo en lo que hizo el presidente. El ataque es un pretexto, no hay nada de vergonzoso en que dos adultos tengan una relación". Por su lado, Zuma también defiende su comportamiento sexual. Tras asegurar que quería a todas sus mujeres por igual, añadió lo siguiente. "Para algunos simboliza un atraso que el líder de Sudáfrica secunde una práctica que ven como injusta para con la mujer, pero esa es mi cultura y no renuncio a mis creencias políticas por ella, incluyendo la igualdad de la mujer. Algunos piensan que su cultura es superior a la de otros y eso es un problema en el mundo".