La Fundación de Apoyo y Promoción del Perro de Asistencia (Fundappas) valoró como muy positivo que la Intendencia firmara una resolución para cambiar el digesto municipal y permitirles a las personas con discapacidad que su lazarillo pueda ingresar a todos los medios de transporte, lugares públicos y privados.
"Esto es muy importante para la persona ciega", dijo a El País el presidente de la fundación, Alberto Calcagno, quien además se mostró preocupado por la falta, en Uruguay, de personas capacitadas para adiestrar perros guías.
Según Calcagno, en el país hay únicamente dos perros guías y ambos fueron traídos del exterior. Para terminar con este problema, la Fundación tiene en marcha desde 2009 un proyecto para levantar la primera escuela dedicada a la cría y capacitación de perros.
El centro se instalará al lado del Hospital de Ojos "José Martí", en un terreno donado por ASSE. "Estamos procurando los fondos para poder comenzar la obra. Después de las vacaciones de julio comenzaremos con una campaña para conseguir el dinero", agregó.
REPERCUSIONES. La noticia abrió un debate en El País digital: mientras algunos apoyaron la decisión del municipio otro se mostraron en contra. "Esto es una locura y un peligro para el resto de los pasajeros. Pregunto ¿qué pasa si al perro se le ocurre orinar y defecar?", aseguró un lector identificado como Turilla.
"Cuánta ignorancia por Dios... ¿Por qué no se informan sobre la educación de estos perritos? Les importa más si el perro hace pis (cosa que no pasa) a que si está ayudando a un no vidente. Ojalá nunca les pase".