INFORME DE LA PERITO
Arrojó que el hombre, de 23 años, no padece ninguna enfermedad psiquiátrica que le haya impedido conocer “en su justo término el carácter de sus actos”.
A comienzos de agosto se hizo viral un video en las redes sociales en el que se ve cómo una guarda de la empresa Cotmi y una policía bajan a la fuerza a un joven del ómnibus en plena ruta 1 por comportamiento indebido. El hombre de 23 años parecía estar atravesando una crisis nerviosa y les decía “Te amo bo, te amo, te amo, te amo, te amo” a la guarda del ómnibus y a una agente de policía que estaban al lado. Luego se para y grita: “¡Amá, la vida es una sola! ¡Amá!”.
A continuación ambos lo sujetan de la camiseta, a lo que el joven grita desesperado: “¡Otra vez me van a matar!”. Y continúa diciendo: “¡Gracias a toda mi vida entera!”. La policía lo baja del ómnibus y lo insulta. Una vez afuera del coche, en el kilómetro 58, el joven comienza a correr por el pasto y se choca contra un alambrado, pero después regresa hasta la ruta y desde el ómnibus le arrojan su mochila.
El hecho, que ocurrió el 23 de julio de este año, tuvo un desenlace severo dado que cuando el hombre fue abandonado en plena ruta durante la mañana, empezó a caminar y luego -a la altura del kilómetro 79- fue atropellado a las 19 horas, sufriendo importantes lesiones en sus piernas.
La familia de la víctima demandó al chofer del ómnibus, a la guarda y a la Policía por omisión de asistencia y considera que deberían haber llamado al 911 en lugar de abandonarlo allí.
Sin embargo, esta semana el Instituto Técnico Forense (ITF) realizó la pericia psiquiátrica de la víctima y el resultado estableció que el joven no padece ninguna enfermedad psiquiátrica que le haya impedido conocer “en su justo término el carácter de sus actos”.
El informe de la perito señaló que el hombre colaboró con la entrevista con un discurso claro, coherente y orientado. Tampoco se percibió una alteración en el pensamiento ni en el humor, aunque sí tiene rasgos de impulsividad. El joven negó haber tenido episodios de agresividad hacia otro o hacia sí mismo al igual que haber consumido sustancias psicoactivas.
Al abogado de la familia, Rafael Silva, aun así le genera dudas el resultado de la pericia porque cree que “hay un cúmulo de situaciones, por ejemplo cómo se baja del ómnibus o que corriera por la ruta” que van en la dirección de que haya sufrido algún episodio psiquiátrico.
Su defendido le dijo que cuando estaba en el ómnibus y vio a la agente con el arma, se le “borró el mundo”, perdió la noción de lo que pasó.
La pericia es una prueba determinante ya que la omisión de asistencia es en relación a que la persona no estaba en su sano juicio. Es por eso que Silva quiere que se realice una ampliación de la existente y advierte que también falta la pericia psicológica.
“Me gustaría que el perito que intervino haga un informe ampliado con el resto de información y evidencias que surgen de la carpeta”, dijo el abogado a El País.
Al día de hoy el joven se recuperó de la lesión del accidente y está estable psicológicamente.
Las declaraciones
En el marco de la investigación, el fiscal de Libertad, Hugo Pereira, tomó las declaraciones de los implicados. El joven de 23 años contó que un hombre que había allí tenía “cara triste” y entonces él le dijo: “¿Te puedo cantar para alegrarte el día?”. “Cantó alto y de forma extraña, por lo que la policía que estaba cerca y la guarda le pidieron que se callara de mala manera”, dijo Silva.
Según lo que declaró la agente de Policía, el hombre se subió al ómnibus “gritando incoherencias”, tomó asiento y a los pocos segundos empezó a gritar de nuevo. “Decía cosas de Dios y del diablo”, detalló. En eso vino la guarda del ómnibus a pedirle el boleto y él gritó en un tono más alterado.
Ante esto la policía se paró y le pidió que hiciera silencio, sobre todo porque había niños en el vehículo. “La gente miraba nerviosa”, explicó la mujer. Aun así, dijo que él no agredió físicamente al resto, solo le dijo a ella “milica puta”.
La guarda le pidió que hiciera silencio porque si no lo iba a bajar del ómnibus. El hombre se tocaba muy nervioso. “Él como que se venía encima de la gente y a mí me quería agarrar, pero yo no se lo permití”, narró la mujer policía.
Cuando el hombre vio el arma que ella llevaba, se asustó y “entró en una suerte de trance psicótico”, según Rafael Silva.
A partir de ahí es que el chofer se aproximó hacia él, lo agarró de la solapa y lo bajo con la ayuda de la policía, tal como se ve en el video.
Tanto la guarda como la policía pensaron en el riesgo que corrían las demás personas que viajaban allí y temían que el muchacho tuviera algún arma escondida.
La policía imputada por el delito de omisión también aclaró ante el fiscal Pereira que llamó a la mesa central para pedir un móvil en el lugar y que, por la tarde, los agentes fueron hasta ahí pero no encontraron a nadie.
Repercusiones
El video, que en un principio se difundió en la red social Tik Tok, generó polémica por el mal trato que se le brindó a la persona. Luego usuarios comentaron que lo habían atropellado y esto fue lo que derivó en que la Policía investigase lo sucedido.
Valeria Pérez, tía de la víctima, contó a El País que su sobrino no tenía ninguna patología psiquiátrica, no tomaba ningún tipo de medicación, ni tampoco consumía alcohol o drogas. “Solamente tuvo una crisis”, aseguró y dijo que nunca lo habían visto así. El joven trabajaba en el campo y estaba bien, según su familia.
“Nos lastimó ver ese video”, se lamentó la mujer. Nunca se les dijo nada de lo que había sucedido, solo se enteraron porque les enviaron el video una vez que el muchacho fue hospitalizado.
“Él solo estaba cantando y se acercó el chofer y la Policía para bajarlo”, narró Pérez. Y luego reflexionó sobre la falta de información en cuanto a los problemas de salud mental, aseguró que falta educación.
Médicos dicen que faltan medidas para salud mental
Ricardo Bernardi, médico psiquiatra, psicoanalista y exintegrante del GACH, no quiso opinar del video, pero expresó a El País que se está juzgando la actuación de la guarda y el policía “con el diario del lunes”. “Ves a una persona desbordada y no sabés si está drogado o al-coholizado”, dijo, y añadió que se espera que las personas se comporten debidamente en los espacios públicos. No obstante, reconoció que “existen perjuicios sobre la enfermedad mental”. Por otro lado, la representante de los usuarios en el directorio de ASSE, Natalia Pereyra, aseguró que son “muchísimos” los casos de reclamos en materia de salud mental.