Pérez Marexiano: imputaron por estafa y falsificación de documentos a un exempleado e irá a arresto domiciliario

La denuncia original se realizó en abril de 2025 y tras casi un año de investigación, la Fiscalía obtuvo la formalización; en ese momento estimaban que la estafa podía alcanzar los US$ 13 millones

Juzgado de Juan Carlos Gomez
Juzgado en la calle Juan Carlos Gómez.
Foto: Darwin Borrelli/Archivo El País.

La jueza de Crimen Organizado Diovanet Olivera imputó a Ignacio González Palombo, un exempleado de la corredora de bolsa Pérez Marexiano, por los delitos de estafa y falsificación de documento privado. Determinó, a solicitud de la Fiscalía, que cumpla —de manera preventiva— con arresto domiciliario total con tobillera mientras continúa la investigación, dijeron fuentes del caso a El País. La Fiscalía planteó que el imputado generó un "escenario de humo".

González Palombo trabajó en la corredora de bolsa entre los años 2008 y 2015 encargándose de realizar estados contables, contactarse con auditores y de la prevención del lavado de activos, según surge del documento de solicitud de formalización que presentó la Fiscalía de Delitos Económicos de 2° Turno ante el juzgado, al que accedió El País. En el año 2014, se detectó un incumplimiento en el pago de la retención de IRPF ante la Dirección General Impositiva (DGI) y eso generó una deuda de $ 853.022. Como entendieron que el imputado había sido el responsable, lo dieron de baja en el Banco de Previsión Social (BPS). Sin embargo, le encargaron que siguiera capacitando a los empleados que iban a suplantarlo.

Allí se abrió un escenario nuevo. González Palombo manifestó en un escrito, según recogió la Fiscalía, que aunque él oficialmente dejó de trabajar para la firma, pasó a ser una especie de "captador de inversiones al que no querían que se les asociara comercialmente" dado que no estaba habilitado por el Banco Central del Uruguay. Él mismo se calificó de "nexo oculto" entre la sociedad y los inversores.

A partir del año 2022, el imputado comenzó a trabajar con una amiga de su pareja que se llama Tamara Taube, que en ese momento vivía en México. Algunos damnificados también denunciaron a Taube por este caso. De acuerdo a la solicitud de formalización, la mujer llegó a referirle clientes al imputado.

Los damnificados creían que González Palombo seguía trabajando para la corredora de bolsa. "El imputado generó confianza con los damnificados, ya sea por los vínculos de amistad, o por la solvencia y respaldo que la sociedad de bolsa representaba. Además prometía una buena rentabilidad", sostiene el escrito presentado por la fiscal adscripta Elisa Guper.

En ese marco, aseguran que el imputado recibía el dinero de las víctimas vía transferencia bancaria o en efectivo para que lo invirtiera a través de la sociedad de bolsa. Él, a su vez, les enviaba estados de cuenta similares a los de la empresa, pero en ellos figuraban ganancias que no eran reales, dado que muchos de los damnificados nunca fueron inversores reales de Pérez Marexiano. El imputado indicó que, a su pedido, su secretaria lo auxiliaba para alterar algunos estados de cuentas.

Hubo un grupo que sí figuraban como clientes de la sociedad de bolsa puesto que transfirieron dinero a cuentas de la firma, pero en esos casos, según Fiscalía, González Palombo ordenó a Pérez Marexiano que ese dinero se le adjudicara a otro cliente y no al que lo había enviado. De esa manera, los inversores reales o no quedaban registrados o sus cuentas quedaban "en cero".

"González era quien daba las directivas a la sociedad de bolsa, sobre qué productos debían adquirirse, y pese a que los damnificados ya le habían planteado, qué tipo de inversiones esperaban se realizaran, (de poco riesgo mayoritariamente), aquel eligió inversiones de alta volatilidad, lo que hizo que los damnificados perdieran gran parte de su dinero o todo", advierte el escrito.

A lo que más adelante, agrega: "Téngase presente que los denunciantes creían estar recibiendo réditos importantes según los estados de cuenta que se les hacía llegar y que sus acciones se encontraban al alza, empero todo era un escenario de humo, que González había creado, los estados de cuenta que los denunciantes recibían, eran redactados según sus directivas, por una persona que trabajaba para él y enviados por e-mail. No por la empresa Pérez Marexiano".

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