Lo persiguieron por Ciudad Vieja y le incautaron un kilo de cocaína: así fue la discusión para enviarlo a prisión

Según Fiscalía, si permanecía en arresto domiciliario el joven podía fugarse como ya había intentado hacerlo cuando pretendían detenerlo; consideran que tiene "facilidades extraordinarias para abandonar el país"

Patrullero policial
Fuerte operativo policial en Ciudad Vieja. Declara Luis Fernández Albín en el Juzgado de Crimen Organizado.
Foto: Natalia Rovira/El País.

El domingo, poco antes del mediodía, un auto que manejaba a contramano por Ciudad Vieja llamó la atención de la policía. Le pidieron que parara pero, lejos de hacerlo, el conductor aceleró y debieron perseguirlo hasta que el vehículo se detuvo por haberse chocado contra un adoquín. El hombre se bajó y corrió durante algunas cuadras hasta ser detenido. Cuando la jueza Silvia Urioste le preguntó cómo lo había tratado la policía, el hombre de 31 años contestó: “Como me lo merecía. Me puse nervioso, largué el auto y me fui corriendo. Me tuvieron que detener como una persona que se está escapando”.

La Fiscalía de Estupefacientes informó en la audiencia —a cuyo registro tuvo acceso El País— que en el vehículo se encontró $ 89 mil, US$960, diferentes tipos de drogas y dos balanzas. Se halló cocaína (dos ladrillos de 756 y 137 gramos, una bolsa de 21 gramos), 157 pastillas de éxtasis de color rosado, verde y blanco con el logo de Naruto, cuatro más con el logo de Netflix, 3,80 gramos de polvo y 0,49 de cristales que también resultaron ser la misma sustancia. Por último, se incautaron ocho gramos de marihuana y 28 cartones de LSD con logo de una sandía.

El hombre fue imputado por la jueza Patricia Rodríguez por la autoría de un delito de transporte de sustancias estupefacientes prohibidas y fue enviado a prisión preventiva por 180 días. El objetivo de la Fiscalía, dijo en audiencia el adscripto Federico López, es indagar “de qué forma” obtuvo la droga, “a quién se la compró, cuándo, dónde y cómo”.

Al dar sus datos, el imputado contó que había cursado hasta tercer año de la carrera de administración de empresas y que trabajaba fuera del mercado formal comprando y vendiendo ropa. Afirmó ser adicto a drogas como la cocaína, ketamina, marihuana y éxtasis.

Su abogado intentó que la jueza Rodríguez rechazara el pedido de la Fiscalía de enviarlo a prisión preventiva argumentando que el imputado es primario, es instruido académicamente y tiene una familia que puede ser un sostén para él si cumpliera arresto domiciliario. Como la jueza de todas formas dispuso que fuera a la cárcel, el defensor apeló.

La fiscal adscripta Iliana Sena había fundamentado su solicitud de que fuera preso en que, si eso no ocurría, se corría riesgo de que intentara fugarse como lo hizo durante la persecución. En ese sentido, hizo énfasis en que en Uruguay no tenía trabajo formal y que cuenta, como lo sugiere el Código del Proceso Penal, con “facilidades extraordinarias para abandonar el país”.

Destacó que el propio imputado refirió que, si bien es ciudadano uruguayo, nació en Estados Unidos y que su padre trabaja en el exterior.

La persecución La Fiscalía comunicó a la Justicia que el episodio por el que este hombre fue imputado comenzó el domingo cerca de las 11:15 de la mañana. Policías notaron que un vehículo marca Renault Kwid circulaba a la altura de la calle Buenos Aires a contramano. Por ese motivo, lo empezaron a seguir y notaron que el auto “comenzó a acelerar, no respetando los carteles de ‘pare’” que había en la zona, describió Sena.

Así se dio la persecución hasta que, al llegar a la calle Piedras, el auto impactó contra un adoquín que estaba en la vereda. En ese momento, el imputado se bajó del vehículo y empezó a correr, hasta que fue interceptado por las autoridades a la altura de Cerrito y Bartolomé Mitre.

Para destacar la gravedad del hecho ocurrido, los fiscales hicieron hincapié en que se le incautó “más de un kilo de cocaína”, que tiene un valor de mercado alto, y que pudo haber herido a dos personas. “El imputado huye y en la huida no atropella a dos peatones que estaban cruzando (de milagro), dobla acelerando el auto, el auto empieza a tambalear y ahí se baja y emprende la huida”, resaltó López.

La discusión por el tipo de delito que fue imputado

El abogado del detenido insistió en que no debió imputársele el delito de transporte de estupefacientes sino suministro. Eso se debe, según evidenció la jueza, a que el segundo permite redimir pena y el primero no. Las penas de ambos son similares. Sin embargo, eso es algo que podrá debatirse en juicio, explicó Rodríguez, quien en primera instancia aceptó el pedido fiscal aclarando que la calificación es revisable.

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